Detenidos dos personas por un narcobuzón con medio kilo de cocaína en Nou Barris

Los detenidos escondían la droga en el buzón del edificio para dificultar la localización por parte de la policía. La intervención se saldó con la incautación de 11.000 euros en efectivo y 265 gramos de joyas de oro.

Agentes de la Guardia Urbana de Barcelona y de los Mossos d’Esquadra detuvieron el pasado jueves a dos personas en un edificio de Nou Barris por su presunta relación con un narcobuzón que almacenaba medio kilo de cocaína, según han confirmado fuentes de la investigación.

Un punto de venta oculto a plena vista

La operación, que culminó tras dos meses de investigación, se puso en marcha a raíz de las quejas vecinales por la alta afluencia de compradores a cualquier hora del día. Los residentes denunciaron molestias, actos incívicos y la degradación del espacio público cercano al edificio donde los sospechosos operaban, según explicaron fuentes policiales.

Durante el registro del inmueble, los agentes descubrieron que la droga no estaba dentro de la vivienda, sino oculta en el buzón del portal. Medio kilo de cocaína había sido meticulosamente camuflado entre folletos publicitarios antiguos, una técnica que dificultaba su localización en caso de un control rutinario y que, al mismo tiempo, permitía un acceso rápido a la sustancia si llegaba un comprador inesperado.

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El operativo conjunto se saldó con la incautación de medio kilo de cocaína, 11.000 euros en efectivo y joyas por valor de 265 gramos de oro.

Dinero en efectivo, joyas y la droga incautada

Además de la cocaína escondida en el buzón, los investigadores encontraron 11.000 euros en efectivo y 265 gramos de joyas de oro en el interior del piso. Según la Guardia Urbana, estas joyas se empleaban presuntamente como medio de pago para la adquisición de la droga, un indicio más de la actividad delictiva que se llevaba a cabo desde el domicilio.

El hallazgo del narcobuzón, que los detenidos usaban como almacén de sustancias, no fue el único elemento que sorprendió a los agentes. La investigación confirmó que los acusados optaban por esta insólita ubicación para protegerse de los registros policiales: al no guardar la droga en la vivienda, esperaban eludir las requisas internas.

La investigación continúa

Los dos detenidos han pasado a disposición judicial como presuntos autores de un delito contra la salud pública. Las pesquisas, dirigidas conjuntamente por la Guardia Urbana de Barcelona y los Mossos d’Esquadra, siguen abiertas para determinar si hay más personas implicadas en la red de distribución y si el narcobuzón era la única vía de almacenamiento del grupo.

Fuentes policiales confirmaron que la operación fue posible gracias a la colaboración ciudadana y a las denuncias de los vecinos, que alertaron sobre el trasiego constante de posibles compradores. La intervención evidencia, una vez más, la picaresca de los traficantes para esconder la droga en lugares insospechados, esta vez en un buzón de la finca donde residían.