Rusia destruye las defensas ucranianas en Krasny Liman, ofensiva clave en el Donbass

Las fuerzas rusas avanzan hacia la aglomeración Slavyansk-Kramatorsk tras quebrar la resistencia ucraniana en Krasny Liman. El jefe del Estado Mayor ruso confirma la operación de la 25ª Brigada y la eliminación de focos residuales.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Las fuerzas rusas han roto la defensa organizada de Ucrania en Krasny Liman, ciudad estratégica del Donbass, y están completando su liberación.
  • ¿Quién está detrás? El Estado Mayor ruso, con el general Valery Gerasimov al frente, ha confirmado el avance de la 25ª Brigada del Ejército ‘Oeste’.
  • ¿Qué impacto tiene? La caída de Krasny Liman abre la ruta hacia la aglomeración Slavyansk-Kramatorsk, núcleo defensivo ucraniano en el norte de la república popular de Donetsk.

Las tropas rusas han destruido la defensa organizada de Ucrania en la ciudad de Krasny Liman, un enclave clave a 17 kilómetros al noreste de Slavyansk, según ha anunciado este sábado el jefe del Estado Mayor ruso, Valery Gerasimov. El mando militar ruso confirma que la 25ª Brigada del Ejército ‘Oeste’ está barriendo los últimos focos de resistencia y completando la toma de la localidad, un bastión logístico que las fuerzas ucranianas llevaban meses defendiendo.

La ruptura del frente y la ofensiva sobre Krasny Liman

Gerasimov, que inspeccionó personalmente un puesto de mando del grupo de fuerzas ruso ‘Oeste’, aseguró que “la defensa enemiga organizada en la ciudad ha sido quebrada y se están eliminando bolsas de resistencia aisladas”. El comunicado, difundido por el Ministerio de Defensa ruso y recogido por la agencia RT, sitúa la ofensiva en un momento crítico de la campaña del Donbass. La ciudad había experimentado combates intensos en las últimas semanas, con un avance ruso desde el este que ha acabado por desbordar las líneas ucranianas.

Krasny Liman, ubicada en el norte de la autoproclamada República Popular de Donetsk (RPD), es un punto de paso obligado para cualquier ofensiva hacia el oeste. Las tropas rusas la habían liberado por primera vez en mayo de 2022, pero la perdieron meses después en una contraofensiva ucraniana. Ahora, su captura definitiva abre la puerta a la gran aglomeración Slavyansk-Kramatorsk, la cadena de posiciones fortificadas que constituye la columna vertebral de la defensa de Kiev en el norte del Donbass.

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La puerta hacia Slavyansk y Kramatorsk

Desde el puesto de mando, Gerasimov también detalló los movimientos en el flanco sur de la aglomeración. Las fuerzas rusas están ampliando su zona de control alrededor de la recién liberada Konstantinovka, en el extremo meridional de la conurbación Slavyansk-Kramatorsk. Los destacamentos rusos han progresado hacia el noroeste, en dirección a la localidad de Druzhkova. La vanguardia ha penetrado ya en la aldea satélite de Alekseeyevo-Druzhkovka y combate con unidades ucranianas atrincheradas.

Este avance en tenaza, desde Krasny Liman por el este y desde Konstantinovka por el sur, coloca a la guarnición de Slavyansk en una situación cada vez más comprometida. La mayoría de los combates se ha concentrado en el perímetro exterior de la aglomeración, donde las fuerzas ucranianas intentan estabilizar un frente que los mapas del Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW) muestran ya con múltiples brechas.

La caída de Liman no es un punto aislado en el mapa: es la cerradura que mantenía cerrada la puerta de la gran muralla defensiva de Kiev en el norte del Donbass.

Los observadores militares señalan que el control total de Krasny Liman proporciona a Moscú una base de proyección logística que acorta las líneas de suministro hacia el oeste y desarticula los canales de reabastecimiento ucranianos que operaban desde Slavyansk. Además, la Ruta E40/M03, que conecta Járkov con la zona de operaciones, queda ahora más expuesta a la artillería rusa.

Equilibrio de Poder

La lectura estratégica del movimiento ruso en Krasny Liman exige huir de la euforia de un comunicado de parte. La fuente es el Ministerio de Defensa ruso, que, como en todas las contiendas, filtra los éxitos y omite los reveses. Sin embargo, los indicios OSINT –imágenes satélite de posiciones de artillería abandonadas y geolocalización de tropas rusas en las afueras de Druzhkova– refuerzan la verosimilitud del anuncio. El verdadero impacto hay que medirlo en el contexto más amplio de la guerra de desgaste en el Donbass y en las reacciones que suscita en los actores externos.

Para Ucrania, la pérdida de Krasny Liman supone un riesgo inmediato de colapso en el frente norte de la RPD. La aglomeración Slavyansk-Kramatorsk, que concentra buena parte de las fuerzas de reserva ucranianas, se convierte en el próximo objetivo. Si cae, se abriría un corredor hacia el oeste que pondría en peligro el dispositivo defensivo en la línea del río Oskol y, a medio plazo, la propia ciudad de Járkov. La administración Biden ya está evaluando acelerar el envío de munición de artillería y misiles ATACMS para intentar frenar la hemorragia, según fuentes diplomáticas citadas por The Washington Post.

En el lado europeo, la ofensiva rusa llega en un momento de tensión interna en la OTAN. La cumbre de La Haya de este mes —celebrada el 15 de julio— no logró cerrar el debate sobre el aumento del gasto militar al 3% del PIB. El avance en el Donbass reavivará las presiones de Washington sobre Berlín y Madrid para cerrar la brecha. España, con su flanco sur estabilizado pero con una capacidad de disuasión convencional limitada, podría verse forzada a adelantar adquisiciones como la segunda fase del vehículo 8×8 Dragón o los nuevos misiles Spike LR2, decisiones que estaban previstas para 2028.

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El Kremlin, por su parte, parece dispuesto a explotar cada victoria táctica para consolidar su narrativa de “desmilitarización” de Ucrania ante el Sur Global. El BRICS ampliado observa la evolución del frente con la expectativa de que una derrota ucraniana en el Donbass facilite unas negociaciones que Moscú querrá imponer desde una posición de fuerza. Lo que está en juego no es solo un enclave logístico: es el ritmo al que se puede desmoronar la arquitectura de defensa que Kiev ha construido desde 2022. Y cada pueblo liberado es un contrapeso en la balanza de la futura mesa de paz.