EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Dos aviones, un Airbus A321 de Iberia y un Boeing 787-9 de Air Europa, volaban a 36.000 pies sobre Canarias en sentido contrario. El sistema TCAS activó una alerta de colisión que evitó el accidente.
- ¿Quién está detrás? Las tripulaciones de ambos vuelos siguieron las instrucciones automáticas del TCAS. El incidente fue registrado y hecho público por el sindicato de controladores SIPCA.
- ¿Qué impacto tiene? No hubo heridos ni daños, pero el suceso pone de nuevo el foco en la seguridad de los sectores oceánicos, donde la cobertura de radar es limitada.
Dos aviones comerciales estuvieron a punto de colisionar en pleno espacio aéreo de Canarias la madrugada del 10 de julio. El sistema anticolisión TCAS activó sus alertas justo a tiempo y dos maniobras coordinadas evitaron una tragedia.
La secuencia de la alerta que salvó dos vuelos
A la 01:23 UTC, el Airbus A321 de Iberia (vuelo IBE0140) volaba por la aerovía N857 a nivel FL360 —unos 10.970 metros de altura— con rumbo noreste. Justo en ese momento, el Boeing 787-9 de Air Europa surcaba la misma ruta, al mismo nivel, pero en sentido contrario. El sistema TCAS de ambas aeronaves detectó el peligro y lanzó avisos de resolución complementarios: al avión de Iberia le ordenó descender 500 pies; al de Air Europa le indicó ascender 400 pies.
Las tripulaciones ejecutaron las instrucciones de forma inmediata. En pocos segundos, las dos aeronaves quedaron fuera de la trayectoria de conflicto y pudieron continuar sus vuelos sin más incidencias. Nadie resultó herido.
El ojo que no duerme en el mar de nubes
El suceso quedó registrado con la referencia IN-017/2026 y ha sido confirmado por el sindicato de controladores SIPCA. En su comunicado, los controladores recuerdan que el TCAS, la última barrera de seguridad cuando fallan las anteriores, «hizo su trabajo». Sin embargo, añaden una advertencia nada menor: los sectores oceánicos, como los que gestiona ENAIRE sobre Canarias, presentan «limitaciones en la vigilancia y las comunicaciones» frente al espacio aéreo continental.
Los aviones que sobrevuelan el Atlántico carecen a menudo de cobertura radar continua. El TCAS fue el único escudo. SIPCA apunta que este tipo de incidentes no son aislados y que convendría reforzar los sistemas de control en esas zonas.
El TCAS funcionó como la última barrera, pero el incidente recuerda que en los cielos oceánicos la vigilancia humana queda a menudo fuera de juego.
El Pulso Territorial
El espacio aéreo canario es un cruce de caminos del tráfico atlántico. Cada día lo transitan cientos de vuelos que conectan Europa con América y África. El Gobierno de Canarias, presidido por Fernando Clavijo (Coalición Canaria), ha reclamado históricamente más inversión en infraestructura de vigilancia aérea. De hecho, las islas soportan una densidad de tráfico aéreo comparable a la de regiones como Galicia, pero con zonas oceánicas donde la cobertura secundaria es mucho menor.
En lo que va de año, no es el primer incidente de este tipo en la región. Fuentes del sector recuerdan que en 2019 un avión de Norwegian estuvo cerca de otro de Vueling en parecidas circunstancias, también sobre el archipiélago. Entonces, como ahora, el TCAS salvó la situación. La pregunta que queda en el aire es si las autoridades competentes reforzarán los medios materiales antes de que ocurra una desgracia. ENAIRE no ha hecho declaraciones oficiales por el momento, pero los controladores insisten: «La seguridad no puede depender solo de una máquina».
Ficha Autonómica
- El caso: Un Airbus A321 de Iberia y un Boeing 787-9 de Air Europa estuvieron a punto de colisionar sobre el espacio aéreo de Canarias porque volaban en sentido contrario al mismo nivel. El sistema TCAS activó alertas de resolución y las tripulaciones maniobraron a tiempo.
- Datos importantes: Ocurrió el 10 de julio de 2026 a las 01:23 UTC, a 36.000 pies de altura, en el sector oceánico del FIR de Canarias. No hubo heridos ni daños.
- Resumen: El incidente, registrado con la referencia IN-017/2026, fue notificado por el sindicato SIPCA. Se pone de manifiesto la necesidad de mejorar la cobertura radar en los sectores oceánicos.

