EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Alberto Núñez Feijóo ha afirmado en una entrevista con The Objective que, si no logra la mayoría absoluta, pactará con Vox porque es ‘la única solución’ para gobernar.
- ¿Quién está detrás? Alberto Núñez Feijóo, presidente nacional del PP, que explicita así por primera vez su estrategia de pacto nacional con la formación de Santiago Abascal.
- ¿Qué impacto tiene? Cierra la puerta a fórmulas alternativas, despeja las dudas internas y sitúa a Vox como socio preferente, mientras descarta una moción de censura sin los 176 votos necesarios.
El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha dado este domingo un paso más en la clarificación de su hoja de ruta postelectoral. En una entrevista con The Objective, ha asegurado que, si el PP no alcanza la mayoría absoluta en las próximas elecciones generales, se verá obligado a pactar con Vox porque ‘es la única solución que tenemos’.
La declaración más clara: ‘Me tengo que entender con Abascal’
Feijóo ha subrayado que su primer mandamiento es ‘España por encima de todo’, y que por encima de su carrera política y de su partido está el país. Con esa premisa, ha afirmado que ‘me tengo que entender con el señor Abascal’, recordando que Vox obtuvo 3,5 millones de votos en los últimos comicios y que ‘en España no hay tres millones y medio de fascistas’.
El líder popular ha admitido discrepancias con la formación de derecha radical en cuestiones como el modelo autonómico o la política europea, pero ha calificado su relación con Santiago Abascal de ‘fluida, respetuosa y discrepante’. ‘Hemos aproximado posturas y espero seguir manteniendo esa relación porque es lo mejor para mi país’, ha añadido.
Respecto a la posibilidad de presentar una moción de censura contra el Gobierno de Pedro Sánchez, Feijóo ha sido tajante: al PP le faltan ‘cuatro votos’ para alcanzar los 176 necesarios y no registrará una iniciativa que pueda fracasar porque eso supondría ‘bendecir’ al presidente en el Congreso. Solo la plantearía si hubiese ‘algún atisbo de dignidad entre los socios de Sánchez’.
La declaración de Feijóo llega en un momento en que el PP ya gobierna en once comunidades autónomas, muchas de ellas –casos de Madrid, Comunidad Valenciana, Andalucía o Castilla y León– con apoyos externos o coaliciones con Vox. La estrategia nacional se alinea así con la práctica territorial, donde la convivencia parlamentaria entre populares y la formación de Abascal es una realidad cotidiana.
Feijóo no improvisa: la alianza con Vox es ya el armazón de gobierno en la mayoría de los territorios populares y el líder nacional la explicita sin complejos como única vía viable.
Un pacto avalado por la práctica autonómica
La naturalidad con la que Feijóo asume el pacto con Vox se sustenta en la experiencia de los gobiernos autonómicos populares. En la Comunidad de Madrid, el acuerdo de investidura con Vox permitió a Isabel Díaz Ayuso aprobar los presupuestos más expansivos de la historia regional; en la Comunidad Valenciana, Carlos Mazón gobierna con el apoyo externo de los de Abascal; y en Andalucía, Juanma Moreno optó por un Ejecutivo en minoría que negocia cada ley con la formación de derecha.
La dirección nacional del PP reconoce que una reedición de ese esquema a escala estatal requerirá equilibrar las exigencias de Vox en materia de inmigración o política lingüística con los compromisos europeos y la estabilidad institucional. Pero la alternativa, según Génova, es la continuidad de un Gobierno de coalición que depende de los independentistas y que ‘carece de proyecto de país’, en palabras del propio Feijóo.

El Eje del Poder Popular
La declaración del presidente nacional del PP unifica un discurso que hasta ahora los barones regionales manejaban con naturalidad pero que Génova evitaba formular de manera tan explícita. Ayuso, Mazón o el presidente de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, han gobernado o gobiernan con los votos de Vox sin que eso haya generado fractura interna, y el sector más liberal del partido, que en otras épocas miró con recelo a la formación de Abascal, asume hoy el pragmatismo como mal menor frente a la alternativa de un tercer mandato socialista.
El aterrizaje territorial de esta estrategia es casi completo: once de las doce comunidades gobernadas por el PP experimentan ya alguna forma de cooperación parlamentaria con Vox. La excepción, Galicia, se explica por la mayoría absoluta de Alfonso Rueda. En las grandes capitales, como Madrid o Zaragoza, los gobiernos municipales del PP también han dependido de acuerdos puntuales con los de Abascal. La lectura de Génova es clara: si la gobernabilidad se garantiza con ese esquema en el 60% del PIB nacional, la proyección a La Moncloa resulta inevitable.
El riesgo para el PP no reside en el pacto en sí, sino en las contrapartidas que Vox pueda exigir en un futuro Gobierno de coalición. Feijóo confía en que el liderazgo de Abascal priorizará evitar un bloqueo que derive en nuevas elecciones. El precedente de la fallida legislatura de 2016, cuando Mariano Rajoy rechazó pactar con Ciudadanos y el PSOE acabó facilitando la investidura, sirve de advertencia: una oportunidad desperdiciada puede salir muy cara. La cúpula popular asume que, sin mayoría absoluta, el único camino es un acuerdo que blinde la estabilidad y permita al PP desplegar su programa económico y de defensa constitucional.
🏛️ El Apunte de Génova
- Mensaje fuerza: El PP es la única alternativa de gobierno y Vox el socio inevitable para garantizar la estabilidad institucional, por encima de diferencias ideológicas.
- Protagonista: Alberto Núñez Feijóo (presidente nacional del PP).
- Próximo hito: Comité de Dirección del PP del lunes 20 de julio, donde se espera que Génova reitere la estrategia de pactos y ajuste el discurso ante el ciclo electoral.
