La Junta de Andalucía ha inaugurado ayer en Villaviciosa de Córdoba el aeródromo de Cabeza Aguda, una infraestructura estratégica para la lucha contra incendios forestales que, con una inversión de 6,7 millones de euros, refuerza la capacidad del dispositivo INFOCA en el norte de la provincia de Córdoba y en toda Sierra Morena.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? La Junta ha inaugurado en Villaviciosa de Córdoba el aeródromo de Cabeza Aguda, una base aérea de 6,7 millones para la lucha contra incendios.
- ¿Dónde y quién? Situado en el monte público Cabeza Aguda, en el paraje de Collado de los Lobos, el aeródromo será operado por el dispositivo INFOCA de la Junta de Andalucía, con presencia del vicepresidente primero Antonio Sanz.
- ¿Qué supone para los ciudadanos? Mejorará la respuesta ante incendios forestales en Sierra Morena y zonas de alto valor ecológico, reduciendo los tiempos de llegada de los aviones de extinción respecto al Aeropuerto de Córdoba.
Una infraestructura estratégica en el corazón de Sierra Morena
El nuevo aeródromo se asienta en el paraje de Collado de los Lobos, un antiguo poblado forestal dentro del monte público Cabeza Aguda. Su ubicación, seleccionada por criterios técnicos, permite una aproximación rápida a las masas forestales más densas del norte de Córdoba, incluidos los parques naturales de Hornachuelos y Cardeña-Montoro, dos de los espacios protegidos con mayor riesgo de incendio en Andalucía. La elección no fue casual: los técnicos priorizaron la cercanía a los alcornocales y encinares que cada verano soportan un estrés hídrico que los convierte en un polvorín, y el paraje ofrece vientos favorables para el despegue y aterrizaje la mayor parte del año.
La instalación cuenta con una pista de aterrizaje de 1.200 metros de longitud y 18 metros de anchura, con márgenes de seguridad a ambos lados, y una plataforma de estacionamiento de 5.820 metros cuadrados capaz de albergar hasta cuatro aeronaves. Además, dispone de depósito de combustible propio, sistemas de carga de agua y de líquido retardante, lo que permite que los aviones puedan reabastecerse en pocos minutos sin necesidad de regresar a la base del aeropuerto de la capital.
El diseño del complejo prima la sostenibilidad y la integración en el entorno. La electricidad se obtiene mediante placas solares y un banco de baterías, con un grupo electrógeno de apoyo, mientras que el tratamiento de las aguas residuales se realiza mediante un sistema ecológico de lagunaje artificial. Para el personal destacado, un edificio residencial de 250 metros cuadrados alberga habitaciones individuales, cocina y zonas comunes, garantizando una presencia permanente de pilotos, mecánicos y personal de tierra.
La respuesta a una demanda histórica

La base viene a llenar el vacío dejado por el cierre, en 2012, de la pista de Los Villares, la única que hasta entonces operaba aviones de extinción en la provincia de Córdoba. Aquellas instalaciones dejaron de cumplir con la normativa de seguridad aérea y hubieron de ser reconvertidas en helipista, donde hoy se ubica el Centro Operativo Provincial del Plan Infoca. La pérdida de esa base obligaba a los medios aéreos a despegar desde el Aeropuerto de Córdoba, con el consiguiente incremento de los tiempos de intervención.
Durante el acto de inauguración, el vicepresidente primero de la Junta de Andalucía y consejero de Presidencia, Interior, Diálogo Social y Simplificación Administrativa, Antonio Sanz, destacó que Cabeza Aguda permitirá «prevenir, estar preparados y actuar con mayor rapidez y eficacia cuando haya un incendio forestal en la zona norte de la provincia». Asimismo, subrayó que la nueva infraestructura responde a una demanda histórica de los municipios de Sierra Morena, que veían con impotencia cómo los incendios ganaban terreno antes de que llegaran los refuerzos.
La base de Cabeza Aguda devuelve a la provincia de Córdoba una capacidad de respuesta aérea inmediata que perdió en 2012 y que ahora cubre uno de los territorios con mayor riesgo de incendio de Andalucia.
La inversión en el aeródromo se enmarca en un plan más amplio de modernización del Plan Infoca en la provincia de Córdoba, donde la Junta ha destinado cerca de 7,5 millones de euros, incluidas las mejoras realizadas en los subcentros de Cardeña y Los Villares. En total, el dispositivo autonómico cuenta este año con 4.700 profesionales, 43 aeronaves y 108 autobombas –el 84 % de ellas renovadas–, una red que cubre todo el territorio andaluz y que ahora refuerza su presencia en el norte cordobés.
La Lectura Andaluza
La apertura de este aeródromo no es solo un avance logístico: es una deuda saldada con una comarca que durante más de una década ha sentido la orfandad de medios aéreos. Sierra Morena concentra algunos de los montes más valiosos desde el punto de vista ecológico y económico de Andalucía –alcornocales, encinares, dehesas– y cada verano se convierte en un polvorín ante las altas temperaturas. Disponer de una base a 10, 15 o 20 minutos de vuelo en lugar de esperar a que los aviones lleguen desde la capital supone una diferencia que puede medirse en hectáreas salvadas.
Para los vecinos de Villaviciosa de Córdoba y de los municipios del entorno, este equipamiento representa una garantía de seguridad, pero también un impulso económico. La presencia permanente de personal y la operativa de la base generan actividad en la zona y refuerzan la cohesión territorial de unos pueblos que necesitan argumentos para fijar población. Además, el hecho de que la instalación funcione con energías renovables y un sistema ecológico de depuración la convierte en un modelo replicable para futuras infraestructuras en espacios naturales protegidos.
De cara al futuro inmediato, el Plan Infoca afronta la recta final de una temporada de alto riesgo con un dispositivo reforzado. La Junta de Andalucía ya ha anunciado que continuará mejorando los centros operativos repartidos por la comunidad. El siguiente paso, según fuentes del gobierno autonómico, será seguir ampliando la red de bases aéreas en otras provincias con alta siniestralidad, consolidando un modelo de respuesta rápida que ha demostrado ser eficaz. En una tierra donde el fuego es una amenaza permanente, cada minuto cuenta.

