Generalitat activa ayudas urgentes para afectados por socavón de la L9 en El Putxet, Barcelona

Los afectados por el socavón de la L9 recibirán anticipos del Fondo de Contingencia mientras dure el proceso de indemnización. El regreso a las viviendas avanza de forma escalonada, con al menos una semana más de monitorización para algunos edificios.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿A quién afecta? Vecinos de ocho fincas y comercios de las calles Sant Gervasi de Cassoles, Rubinstein y Teodora Lamadrid, en el barrio de Sant Gervasi de Barcelona, desalojados por el socavón de la L9.
  • ¿Cuándo ocurre? Las ayudas económicas se activan este mismo martes; el regreso a las viviendas ya ha empezado de forma escalonada y se prolongará al menos una semana más para los edificios que aún requieren monitorización.
  • ¿Qué cambia hoy? La Generalitat adelantará dinero del Fondo de Contingencia como anticipo de futuras indemnizaciones y ha abierto una línea de financiación preferente del ICF para que los negocios puedan mantener liquidez mientras dure el cierre o las restricciones.

El Govern ha aprobado este martes un paquete de medidas urgentes de apoyo a los afectados por el socavón que obligó a desalojar ocho fincas junto a la estación de El Putxet, en el barrio barcelonés de Sant Gervasi. La consellera de Territori y portavoz del Govern, Sílvia Paneque, ha anunciado tras el Consell Executiu que se movilizarán recursos del Fondo de Contingencia para realizar pagos anticipados a los vecinos a cuenta de las indemnizaciones o ayudas que se determinen más adelante. Paralelamente, los comercios y empresas podrán acceder a la línea Emergencias del Institut Català de Finances (ICF) en condiciones preferentes.

La actuación se produce mientras los técnicos mantienen la monitorización de los edificios y el regreso de los residentes avanza de forma escalonada. Las lecturas de los sensores instalados en la finca del número 54 de la calle Sant Gervasi de Cassoles comenzaron más tarde, por lo que este inmueble necesitará al menos una semana adicional de seguimiento antes de autorizar la vuelta.

Ayudas inmediatas: fondo de contingencia y financiación preferente

Paneque ha detallado que las transferencias del Fondo de Contingencia se destinarán a paliar las afectaciones personales derivadas del incidente. «No se puede establecer una cantidad cerrada porque son anticipos que se van atendiendo», ha explicado la portavoz, subrayando que la línea es «abierta y ampliable» y no tiene fijado un límite presupuestario. El objetivo es que los particulares no tengan que esperar a la resolución de los expedientes de indemnización para recuperar cierta normalidad.

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En cuanto a los negocios, el Govern ha ampliado la cobertura de la línea Emergencias del ICF —creada en octubre de 2025 tras los efectos de la DANA— para incluir a los operadores económicos golpeados por el socavón. Esta herramienta ofrece financiación en condiciones ventajosas para cubrir desperfectos y pérdidas de actividad. La consellera ha insistido en que la prioridad es «garantizar la liquidez» de los comercios mientras persistan las restricciones de acceso a la zona. Según la nota oficial del Govern, los interesados pueden consultar los requisitos en la web del ICF.

Moncloa.com ha podido saber que el Ayuntamiento de Barcelona también prepara medidas complementarias, aunque estas se anunciarán en los próximos días. De momento, la respuesta de la Generalitat se ha articulado con celeridad: apenas una semana después de producirse el desalojo masivo, ya hay un instrumento económico sobre la mesa.

Regreso progresivo a las viviendas: un edificio necesita una semana más

El retorno a los inmuebles ha empezado por los números 56 y 58 de la calle Sant Gervasi de Cassoles, que suman once viviendas y cuatro locales comerciales. Sin embargo, el número 54 de la misma calle deberá esperar al menos otros siete días. Las lecturas de los aparatos de control empezaron más tarde en este edificio, y los técnicos exigen datos suficientes para descartar cualquier riesgo.

En el resto de fincas, situadas en las calles Rubinstein y Teodora Lamadrid, la evolución está siendo favorable y no se han detectado daños estructurales graves. Aun así, la concejala ha sido contundente: «No debemos confundir estas medidas con una precipitación en el realojamiento». La autorización de regreso solo se dará cuando los informes técnicos certifiquen plenamente la seguridad de cada inmueble.

El Govern se anticipa esta vez para evitar que los vecinos carguen con el coste mientras la burocracia resuelve.

La sombra del Carmel: por qué el Govern se mueve ahora más rápido

La respuesta de la Generalitat en El Putxet contrasta con episodios anteriores de la obra pública catalana. El socavón del túnel de la L5 del Carmel, en 2005, dejó a cientos de vecinos desalojados durante meses y un largo peregrinaje judicial para obtener compensaciones. Aquel precedente enseñó a las administraciones que la agilidad en las ayudas económicas es tan importante como la reparación de la infraestructura. De hecho, el actual dispositivo de anticipos con cargo al Fondo de Contingencia bebe de la experiencia acumulada tras aquella crisis, cuando la lentitud agravó el malestar ciudadano.

Ahora, con la L9 en el foco —una línea que acumula retrasos y sobrecostes históricos—, el Govern de Salvador Illa necesita demostrar que puede gestionar las emergencias con eficacia. Las elecciones municipales del año que viene añaden presión, y el PSC sabe que las imágenes de vecinos durmiendo fuera de casa pueden erosionar su discurso de buena administración. Mientras tanto, los afectados empiezan a ver luz: el dinero llegará antes de que lleguen las sentencias.

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El próximo paso será la certificación definitiva de los inmuebles. Si todo sigue según lo previsto, en diez días la mayoría de los vecinos podrían estar de vuelta. Pero el socavón de El Putxet deja una herida más en la credibilidad de las grandes obras de movilidad en Barcelona. La pregunta que queda en el aire es si esta vez las ayudas llegarán tan rápido como promete el Govern.