EN 30 SEGUNDOS
- ¿A quién afecta? A los 1,6 millones de alumnos de Catalunya y a sus familias. La plantilla docente de los centros públicos está llamada a la huelga.
- ¿Cuándo ocurre? El martes 8 de septiembre, primer día del curso 2026-2027. Las asambleas territoriales se celebrarán esa misma mañana durante la huelga.
- ¿Qué cambia hoy? La convocatoria sigue adelante sin objetivos concretos. La AEC no ha cerrado el listado de demandas y los centros piden más tiempo.
La vuelta al cole arranca en vilo. La huelga de profesores en Catalunya mantiene la convocatoria para el martes 8 de septiembre, primer día de clase de 1,6 millones de alumnos, sin haber definido todavía los objetivos de la movilización.
La convocatoria la firman Ustec-Stes y CGT, pero es la Assemblea Educativa de Catalunya (AEC) la que ha asumido el liderazgo de la protesta. La plataforma ocupa el espacio que Ustec dejó vacante tras perder la consulta interna en la que defendía desactivar el conflicto.
Las familias consultadas por ElNacional.cat denuncian falta de concreción y temen un curso convulso. La huelga del primer día puede dejar aulas vacías sin que nadie sepa exactamente qué umbral de logros permitiría desconvocarla.
Una huelga sin objetivos: la autocrítica de junio sigue sin respuesta
En junio, la tensión sindical forzó a la líder de Ustec, Iolanda Segura, a retirarse del acuerdo de 2.600 millones de euros alcanzado con la Generalitat. El pacto sí lo firmaron CCOO, UGT y Professors de Secundària. Aquel episodio dejó a una parte del colectivo con la sensación de de ir a ciegas.
La AEC creó ese mismo mes una comisión de objetivos con el encargo de fijar las demandas de los sindicatos. Un documento interno señalaba la necesidad de hacerlo ‘de manera inmediata’. El grupo elaboró un cuestionario y una primera propuesta de exigencias que se difundió entre los 3.400 centros educativos públicos catalanes.
El calendario preveía que los claustros debatieran y ordenaran preferencias durante la primera semana de septiembre. Las asambleas territoriales se celebrarían la mañana del primer día de clase. La comisión debía aprobar los objetivos el sábado 19 de septiembre. Pero el incumplimiento ya es mayoritario.
El primer día de clase no habrá reivindicación consensuada, solo la certeza de una huelga convocada contra unos objetivos que nadie ha llegado a concretar.
Como en en el Vallès Oriental, según Crónica Global, ninguno de la veintena de centros asistentes a la asamblea ha dado siquiera el primer paso. Fuentes conocedoras sitúan la misma situación en muchos otros territorios.
La falta de ‘tiempo real’, es el argumento que sostiene la demora. Mientras tanto, defienden mantenerse firmes en consensos del curso pasado, como el veto a excursiones y viajes escolares, una campaña que supera las 1.300 escuelas adheridas en Catalunya.
La conselleria no ha emitido un plan de contingencia, aunque el Govern asegura que los servicios mínimos se aplicarán como en anteriores paros. Las familias de centros públicos consultadas por ElNacional.cat piden concreción. Saber si habrá clase el martes es, hoy, tan incierto como el propio listado de reivindicaciones.
Esa rigidez choca con el temor a quemar la protesta. El conflicto por el conflicto desgastó a parte del profesorado en junio. ‘Ya que perdemos dinero, debo saber con qué objetivo vamos’, reprochó una profesora a la dirección de Ustec en una reunión online.
‘Como delegada sindical, me gustaría saber por qué lucho y, antes de convocar las huelgas de la semana que viene, que se marcaran unos horizontes, no que pongamos cada uno sus objetivos, sino consensuar unos mínimos, porque si no, llegaremos a mil preacuerdos y no se ratificará ninguno’, se escuchó en la videollamada.
Qué exige el profesorado: del 6% del PIB al cierre de líneas

Las protestas arrancarán con reivindicaciones genéricas. Piden una reducción drástica de ratios, más recursos para alumnos con necesidades especiales y protección de la lengua catalana y de la inmersión lingüística.
Otras demandas son más concretas: destinar el 6% del PIB catalán a educación en un máximo de tres años, vincular los salarios al IPC y poner fin al cierre de líneas. Aun así, fuentes sindicales recuerdan que estas exigencias las dictan los sindicatos, no la AEC.
El liderazgo de la AEC no se traduce en cohesión. La comisión de objetivos no ha comparecido y la falta de calendario deja la puerta abierta a que la huelga se alargue en el trimestre sin un punto de retorno claro.
El Departament d’Educació contraataca con más plantilla y subidas salariales
La consejera Esther Niubó detalló el pasado jueves las mejoras que empiezan a desplegarse con el inicio de las clases. Movilizan 1.800 nuevos profesionales, un millar de ellos dedicados a la escuela inclusiva.
La reducción progresiva de ratios ya se notará este curso: el 94% de los grupos de 1º de ESO estará por debajo de 30 alumnos. Los sueldos aumentan 1.500 euros anuales y el Govern tramitará pronto la ley de autoridad docente.
La AEC ha participado en las reuniones con la consejera, pero el liderazgo de la plataforma no garantiza que el martes 8 haya una lista cerrada de objetivos. El desgaste puede volverse contra el propio sindicato si la huelga se prolonga sin metas intermedias.
Otro factor pesa: el calendario sindical. Ustec-Stes y CGT ya anunciaron que extenderán las movilizaciones. Si no hay objetivos, cada paro dependerá de la capacidad de presión de los territorios y no de una estrategia acordada.
La comparación con otras comunidades no es inocente: en Madrid o Andalucía, conflictos docentes similares han diluido la negociación al fijar mesas técnicas. En Catalunya, la AEC opta por la movilización sin comité estratégico visible, lo que debilita su posición frente a una Generalitat que ya ha desplegado mejoras tangibles.
La próxima cita es la mañana del martes, en la que las asambleas territoriales deberían concretar enmiendas. Si los centros del Vallès Oriental no pueden debatir hasta mediados de octubre, el calendario de la AEC queda en el aire.

