El Pentágono retira cuatro bajas de la guerra de Irán de la lista oficial y genera polémica

El Departamento de Defensa atribuye la reducción de 18 a 14 fallecidos a 'anomalías temporales', mientras Trump había mencionado a los cuatro soldados como bajas en combate.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? El Pentágono retiró este jueves a cuatro soldados fallecidos en Jordania e Irak de la lista oficial de bajas de la Operación Epic Fury. El total pasa de 18 a 14.
  • ¿Quién está detrás? El Departamento de Defensa, que achaca la medida a «anomalías temporales» en su sistema de datos. El presidente Donald Trump los había incluido como bajas en combate esa misma mañana.
  • ¿Qué impacto tiene? La decisión alimenta el debate sobre la transparencia de la guerra contra Irán, justo cuando el secretario de Guerra Pete Hegseth exige al Congreso 67.000 millones de dólares adicionales. Para España, el conflicto puede desestabilizar los precios energéticos, aunque no hay tropas españolas en la zona.

El Departamento de Defensa ha retirado este jueves de su registro oficial a cuatro militares estadounidenses muertos en Jordania e Irak, lo que reduce el número de bajas reconocidas en la guerra contra Irán de 18 a 14 y desata una tormenta política sobre la transparencia del Pentágono.

Los cuatro nombres que desaparecen de la lista

El Sistema de Análisis de Bajas de Defensa (DCAS) reflejaba hasta ayer 18 fallecidos en la Operación Epic Fury, la campaña militar estadounidense contra Irán. Hoy la cifra es 14. Los retirados son el sargento Angel S. Rampersad, el teniente Tyler Feehan y la soldado Isabella Gonzales —muertos el 17 de julio en un ataque con misiles iraníes sobre la base aérea de Muwaffaq Salti, en Jordania— y el sargento Michael Emmanuel Swinton, fallecido el domingo mientras desmontaba un dron de ataque iraní en la base aérea de Erbil, en Irak.

Según tres fuentes militares citadas por el New York Times, la exclusión obedece a que las cuatro muertes ocurrieron durante un alto el fuego declarado por el presidente Donald Trump. Oficialmente, el Pentágono ofreció otra versión: su portavoz, Sean Parnell, habló de «anomalías temporales en los datos» y aseguró que el problema se está resolviendo. «El Departamento intentó explicar las anomalías al New York Times antes de la publicación, pero su falta de conocimientos en esta área les llevó a escribir una no-noticia», dijo Parnell, en un intento de quitar hierro al asunto.

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Sin embargo, la cronología no ayuda a la explicación técnica. Trump había mencionado explícitamente a los cuatro soldados como héroes caídos esa misma mañana, durante una comparecencia en la que comparó las 18 bajas de la guerra con las 200.000 de Vietnam. «He participado en la transferencia dignificada de cuatro grandes patriotas americanos», afirmó. Y remachó: «Son 18». Horas después, el sistema oficial dejaba de contarlos.

Trump los contó, Hegseth usó su memoria para atacar a los demócratas

La coincidencia entre la cuenta presidencial y la posterior supresión ha inflamado al Capitolio. El martes, el secretario de Guerra, Pete Hegseth, protagonizó un agrio careo en el Senado durante la audiencia para el presupuesto suplementario de 67.000 millones de dólares. «¿Por qué no nos da el dinero?», gritó a los senadores demócratas. «Quieren hablar de las tropas, pero no tienen el valor político de financiar al departamento porque sufren el síndrome de trastorno por Trump».

Hegseth utilizó las bajas como munición retórica mientras su propio departamento las borraba de la lista. La maniobra, políticamente incómoda, refleja la tensión interna entre el discurso público de la administración y la gestión de la información de guerra.

La cifra de bajas no es solo un dato estadístico: es munición política en la batalla presupuestaria de Washington.

A la polémica se suma el silencio del Departamento de Defensa sobre los heridos. A diferencia de los fallecidos, las lesiones no están obligadas por ley a ser comunicadas. Según el propio Parnell, casi 100 soldados han resultado heridos desde el 7 de julio, la mayoría por conmociones leves. Pero tres ataques iraníes la semana pasada en Jordania, que dejaron decenas de heridos y varios helicópteros dañados, no fueron notificados, según revelaron fuentes oficiales al New York Times. Washington controla el relato de la guerra, bajas incluidas.

La Lógica de Washington

Para entender por qué el Pentágono borra ahora esos nombres, hay que mirar más allá del argumento técnico de las «anomalías». La administración Trump se enfrenta a un problema narrativo: si las bajas ocurrieron durante un alto el fuego declarado por el propio presidente, entonces la guerra no estaba realmente en pausa, o el alto el fuego fue violado. En cualquiera de los casos, el coste humano debilita el mensaje de una «victoria rápida y contundente» que se vende al electorado.

No es la primera vez que Washington modifica los criterios de contabilización de bajas. Durante la guerra de Irak, el Pentágono excluyó de las listas oficiales a los soldados muertos en accidentes aéreos no relacionados con el combate directo, para mantener la percepción de una «guerra limpia». La Casa Blanca de Trump, ahora, parece aplicar el mismo manual, justo cuando necesita apoyo del Congreso para otros 67.000 millones de dólares. La cifra de fallecidos se convierte así en una herramienta de gestión de la opinión pública, no solo en un dato administrativo.

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Para España, el impacto directo es limitado: no hay tropas españolas desplegadas en la operación. Sin embargo, la inestabilidad en Oriente Medio —y la eventual reanudación de hostilidades abiertas— presiona los precios del crudo, afecta al sector turístico español si se recrudece la amenaza y tensiona a la OTAN, de la que España es socio. La próxima ventana clave será la negociación del presupuesto suplementario: si Hegseth no consigue los fondos, la presión sobre la Casa Blanca para mostrar resultados —y controlar el relato— aumentará todavía más.

Ficha del Caso

  • El caso: El Pentágono suprime de la lista oficial de bajas en la guerra contra Irán a cuatro militares muertos en Jordania e Irak, reduciendo el total de 18 a 14. Los fallecimientos ocurrieron durante un alto el fuego declarado por Trump.
  • Datos clave: Los cuatro nombres retirados son los de Rampersad, Feehan, Gonzales y Swinton. El portavoz Parnell habla de «anomalías temporales» en el sistema DCAS. Trump los incluyó como bajas esa mañana. El secretario Hegseth usó su recuerdo para presionar al Congreso por 67.000 millones adicionales.
  • Para España: Sin implicación militar directa, la escalada o el enquistamiento del conflicto pueden repercutir en los precios energéticos y la estabilidad regional, algo que el Gobierno de Pedro Sánchez sigue con prudencia desde la distancia.