AVIA y la CEV han celebrado este miércoles el acuerdo alcanzado entre Ford y la china Geely para crear una empresa conjunta en Almussafes (Valencia), un pacto que garantiza la producción de cinco modelos y una capacidad de 500.000 vehículos anuales y que devuelve el oxígeno a la industria auxiliar del automóvil tras años de incertidumbre.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? La alianza entre Ford y Geely asegura la fabricación de cinco vehículos en la planta valenciana de Almussafes y el compromiso del fabricante chino de contar con los proveedores locales.
- ¿Quién está detrás? El Clúster de Automoción de la Comunitat Valenciana (AVIA), que agrupana a 122 empresas y el 93% del sector, y la patronal CEV han dado la bienvenida al acuerdo.
- ¿Qué impacto tiene? La vuelta a la plena capacidad de la factoría estabilizaría la cadena de valor que emplea a más de 23.000 trabajadores y que, en pocos años, ha pasado de fabricar cinco modelos a solo el Kuga.
El fin de las vacas flacas para la industria auxiliar
El presidente de AVIA, Francisco Segura, ha recibido la noticia con un comunicado en el que destaca que “este acuerdo permite a los proveedores mirar al futuro con mayor confianza”. La planta de Almussafes ha pasado en apenas un lustro de ensamblar cinco modelos a depender únicamente del Kuga, con menos de 100.000 unidades al año, muy lejos de su potencial. La recuperación de los 500.000 vehículos anuales supone volver a la actividad que garantiza la viabilidad del ecosistema industrial valenciano.
El clúster, que agrupa al 93% del sector de la automoción de la región, ha insistido en que “la acción tractora de la factoría es innegable”. Segura ha añadido que el nuevo impulso “es una oportunidad para el conjunto de la industria valenciana y una buena noticia para toda la cadena de valor”.
Geely se compromete con los proveedores locales
Una de las mayores dudas de las empresas auxiliares era si el fabricante chino optaría por traer piezas ensambladas desde China en lugar de contratar en la zona. El vicepresidente de Geely Holding Group, Victor Yang, ha disipado esos temores: “No estamos aquí solo para vender, sino para invertir en la cadena de valor local y trabajar con todos los socios actuales para cumplir los requisitos del mercado”. El compromiso de Geely con el talento local es la clave que despeja el horizonte para los 23.000 empleos del sector.
Francisco Segura confía en que Geely apueste por las empresas valencianas “y, por supuesto, que se una al clúster”. Desde la CEV, su presidente Vicente Lafuente ha valorado el acuerdo como “positivo”, aunque ha pedido prudencia hasta conocer la inversión y la contratación concretas: “Habrá que esperar a conocer cómo se concreta este acuerdo y cuál es su impacto real sobre la planta”. El ejecutivo de la patronal ha subrayado que asegurar la actividad de Almussafes “significa aportar estabilidad a cientos de empresas proveedoras, favorecer nuevas inversiones y preservar un conocimiento industrial construido durante décadas”.
La vuelta a los cinco modelos es la mejor noticia para una industria que ha visto cómo su capacidad se reducía a la mínima expresión en un lustro.
El Escenario Valenciano
La noticia cae como un bálsamo en un Consell que ha hecho de la reindustrialización una de sus banderas. El president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, encontrará en este acuerdo un argumento sólido para defender la gestión económica de su gobierno, en alianza con Vox, ante unas Corts Valencianes donde la oposición de PSPV y Compromís no ha dejado de exigir un plan de choque para el empleo industrial. La factoría de Almussafes representa un termómetro político: su estabilidad proyecta confianza, y su debilidad, un problema de primer orden. El anuncio de la joint venture llega, además, en un momento en que el Gobierno central de Pedro Sánchez sigue de cerca cualquier operación de inversión china en sectores estratégicos europeos, en pleno debate sobre la autonomía industrial del continente.
El impacto trasciende lo local: la alianza Ford‑Geely se enmarca en la oleada de inversiones asiáticas en la automoción europea y podría servir de modelo para otras plantas que buscan socio tecnológico. Para la Comunitat Valenciana, donde el sector del automóvil pesa más del 6% del PIB regional, cada nuevo modelo es una oportunidad de consolidar un hub que no solo ensambla, sino que innova. Ahora queda por ver si los números de inversión y empleo acompañan las palabras.
Ficha del Caso
- El caso: La unión entre Ford y Geely para una empresa conjunta en la planta valenciana de Almussafes, con capacidad de 500.000 coches al año, y la reacción de la industria auxiliar representada por AVIA y CEV.
- Datos importantes: Cinco modelos previstos para 2028, 23.000 empleos del sector auxiliar, producción anterior reducida al Kuga con menos de 100.000 unidades. Geely se compromete a contratar proveedores locales.
- Resumen: El acuerdo disipa años de incertidumbre y abre la puerta a que el clúster del automóvil valenciano recupere su capacidad plena, aunque faltan por concretarse las cifras de inversión.

