El Gobierno Vasco defiende la falta de registro de regalos de altos cargos con el modelo vasco de integridad

El Ejecutivo de Imanol Pradales confía en un sistema de principios éticos que, a su juicio, hace innecesario un inventario formal de obsequios. El PP había preguntado por los regalos y viajes aceptados por altos cargos desde 2020.

El Gobierno Vasco no dispone de un registro formal de los regalos que reciben sus altos cargos, según ha confirmado este mismo mes en una respuesta parlamentaria dirigida al PP. El Ejecutivo de Imanol Pradales sostiene que el ‘modelo vasco de integridad’ hace innecesario ese tipo de controles y confía en un sistema de principios éticos sin umbrales económicos ni protocolos de inventario.

Qué dice el ‘modelo vasco de integridad’

La contestación, firmada por la consejera de Gobernanza, Administración Digital y Autogobierno, María Ubarretxena, explica que la normativa autonómica opta por un sistema de ‘confianza institucional’ basado en la responsabilidad pública y la cultura de la prevención. El Código Ético que desarrolla la ley de 2014 establece que los cargos públicos ‘no admitirán regalos, donaciones, favores o atenciones’ cuando puedan comprometer o generar la apariencia de comprometer su independencia, objetividad, integridad o ejemplaridad.

No existe, sin embargo, un umbral económico a partir del cual la aceptación se considere prohibida. ‘La integridad pública requiere una valoración material de las circunstancias concurrentes en cada caso’, detalla el documento, descartando reglas cuantitativas o automatismos administrativos.

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La respuesta al PP y el debate en la Cámara

El parlamentario popular Santiago López Céspedes había solicitado en el Parlamento Vasco una relación de viajes, alojamientos, comidas y entradas a eventos sufragados por terceros para altos cargos desde 2020, así como información sobre el destino de los obsequios institucionales recibidos por el lehendakari y los consejeros. También preguntó por la existencia de un protocolo que garantizara que, al cesar en el cargo, esos bienes permanecieran bajo control público.

Ubarretxena reconoció que ‘el régimen jurídico no contempla un procedimiento específico asociado al momento del cese’, pero insistió en que la aplicación de los principios de buena gobernanza durante el mandato garantiza la integridad ‘sin necesidad de un control ex post’.

La consejera añadió que el Gobierno Vasco no se plantea cambios normativos para fijar topes monetarios, crear un registro público de regalos o desarrollar un protocolo adicional en esta materia, porque considera que el sistema actual es ‘sólido, coherente y plenamente alineado con los más altos estándares de calidad institucional.

Un modelo bajo la lupa de la oposición

La Comisión de Ética, que vela por el cumplimiento del Código, ha sido durante años blanco de las críticas de la oposición por estar formada mayoritariamente por cargos del propio Ejecutivo y por su escasa actividad. EH Bildu llegó a rebautizarla como ‘Comisión de Estética’, y no consta que en 2026 haya emitido resolución alguna.

El legislador vasco optó deliberadamente por un sistema preventivo de integridad frente a la incorporación de obligaciones burocráticas adicionales cuya eficacia, por sí sola, no considera determinante.

La postura del Gobierno llega en un contexto de debate nacional sobre la transparencia de los regalos a responsables públicos, avivado por casos como el de las joyas del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero. El PP, que impulsó la pregunta parlamentaria, considera insuficiente el sistema vasco y defiende la necesidad de controles más estrictos, en línea con los que ya existen en otras administraciones.

Por su parte, el Ejecutivo de Pradales mantiene que el ‘modelo vasco’ articula la prevención de conflictos de intereses mediante principios y deberes éticos, y no a través de un régimen formal de declaración, una opción que, según Ubarretxena, ‘no concibe la integridad como una mera acumulación de obligaciones formales, sino como una forma de ejercer la responsabilidad pública basada en la ética, la prevención, la transparencia y la ejemplaridad’.

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