Trump amenaza con un ataque masivo a Irán y usará fondos congelados para pagar daños a buques

El presidente estadounidense advierte que los hutíes serán responsabilidad de Irán y que Washington compensará los daños con activos iraníes bloqueados. La tensión en el estrecho de Ormuz aumenta mientras la diplomacia sigue estancada.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? El presidente Donald Trump ha advertido este jueves que está «cerca de decidir» un ataque masivo contra Irán «más grande que nunca antes», mientras extiende la campaña militar estadounidense y responsabiliza a Teherán de las acciones de los hutíes en el mar Rojo.
  • ¿Quién está detrás? Trump, respaldado por el secretario de Estado Marco Rubio y el Pentágono, ha vinculado sus amenazas a la utilización de fondos iraníes congelados para compensar daños a buques comerciales.
  • ¿Qué impacto tiene? La escalada pone en riesgo la estabilidad del estrecho de Ormuz, por donde transita el 20 % del petróleo mundial, con consecuencias directas sobre el precio del crudo y la factura energética europea, incluida España.

El presidente estadounidense afirmó este jueves que está a punto de ordenar un ataque masivo contra Irán que, según sus propias palabras, excedería la escala de la Operación Epic Fury iniciada a principios de año. «Estoy considerando un ataque masivo. Más grande que nunca antes. Estoy cerca de decidir. Estamos listos», dijo Donald Trump a Axios en declaraciones recogidas por Breitbart, mientras el Mando Central (CENTCOM) intensifica sus operaciones sobre infraestructura militar iraní.

La amenaza del presidente no es nueva, pero sí lo es el giro financiero que anunció horas después en su red social Truth Social: todos los daños causados a buques, cargamentos o «cualquier cosa relacionada» serán pagados con fondos iraníes en posesión de Estados Unidos. «Estos daños pueden ser muy sustanciales pero, no obstante, es lo justo y equitativo», escribió. La Casa Blanca no detalló la cuantía de esos activos, aunque se estima en decenas de miles de millones bloqueados desde la era de las sanciones.

El nuevo capítulo de presión de Washington responde al recrudecimiento de los ataques hutíes, la milicia respaldada por Irán que en las últimas horas golpeó a dos buques saudíes en el mar Rojo. El miércoles por la noche, Trump ya había advertido en Truth Social que haría «responsable a Irán» de cualquier nueva agresión de los rebeldes yemeníes, a los que calificó de «sustituto o representante» de Teherán.

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La administración ha elevado el tono en paralelo a los movimientos del Pentágono, que ha reforzado la presencia de capacidades ofensivas en la región sin que, según dos fuentes oficiales citadas por Axios, se hayan dictado todavía nuevas órdenes militares. Marco Rubio, secretario de Estado, sintetizó la postura de Washington con una fórmula: «La política del presidente es ojo por ojo».

Trump vincula la compensación a buques con fondos iraníes congelados y da un ultimátum a Irán: si los hutíes vuelven a atacar, habrá «un castigo militar mayor».

Qué cambia para los buques comerciales en el Hormuz

El anuncio de Trump traslada el riesgo marítimo del mar Rojo al estrecho de Ormuz, el cuello de botella energético más sensible del planeta. Por esta vía, de apenas 33 kilómetros de ancho, navega diariamente una quinta parte del consumo mundial de petróleo. El encarecimiento del flete o un bloqueo parcial dispararían de inmediato los futuros del crudo, con un impacto macroeconómico que el Banco Central Europeo ya ha modelado en sus escenarios de estrés.

Para España, el Hormuz es la puerta de entrada del petróleo que alimenta la mitad de refinerías de la península. Cualquier alteración de la ruta encarece la factura importadora y, por arrastre, los precios de los combustibles y la inflación subyacente. Las empresas españolas con tráfico de hidrocarburos en Oriente Próximo, como Cepsa o Repsol, seguirán la evolución con lupa. La amenaza, además, llega en vísperas de la temporada de mayor consumo estival.

El respaldo de Israel a una posible nueva oleada de golpes —Benjamín Netanyahu se uniría «en dos minutos» si se lo pidieran— añade otro ingrediente volátil. La defensa de las rutas comerciales se entrelaza con la seguridad del Estado judío, mientras la diplomacia árabe intenta mediar sin éxito visible. «Irán quiere negociar, pero aún no ha recibido suficiente dolor», dijo Trump a Axios.

La Lógica de Washington

Detrás de la amenaza hiperbólica hay un cálculo estratégico que entronca con la tradición presidencial de disuasión por castigo económico. Reagan ya empleó fondos iraníes congelados tras la crisis de los rehenes de 1979, y Trump recupera ese manual con un añadido: la compensación directa a armadores golpeados por la guerra. La medida sortea al Congreso —el recurso a los activos bloqueados se ampara en poderes presidenciales de emergencia— y envía un mensaje de firmeza al electorado industrial, sensible al costo de la energía y a la protección del comercio exterior.

Para España, la escalada tiene dos caras. El encarecimiento del crudo perjudica a hogares y empresas, pero abre una ventana diplomática para que la Unión Europea refuerce su autonomía energética y acelere la transición renovable. Las exportaciones españolas al mercado americano, que en 2025 superaron los 22.000 millones de euros, también podrían resentirse si un conflicto prolongado desvía recursos logísticos o enfría la demanda global. De momento, Bruselas sigue con atención los movimientos sin articular una respuesta conjunta, y el Gobierno español mantiene un perfil discreto mientras evalúa la volatilidad del barril de Brent, que esta mañana subía un 3,2 % tras las declaraciones de Trump.

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La próxima ventana decisiva será la primera semana de agosto, cuando todas las partes medirán hasta qué punto la diplomacia —el canciller iraní Abbas Araghchi calificó de «irracional y dominante» la postura estadounidense— es capaz de templar un envite que Trump ya tiene preparado sobre la mesa de operaciones.

estrecho de Ormuz

Ficha del Caso

  • El caso: Donald Trump dice estar a punto de autorizar un ataque masivo contra Irán mayor que cualquiera anterior y utilizará fondos iraníes congelados para compensar a buques atacados en el estrecho de Ormuz.
  • Datos clave: La amenaza se produce tras nuevos ataques hutíes a buques saudíes en el mar Rojo. Estados Unidos refuerza sus capacidades militares en la región, aunque no ha emitido nuevas órdenes de operaciones. Los fondos iraníes bloqueados ascienden a decenas de miles de millones de dólares.
  • Para España: La inestabilidad en Hormuz impacta directamente en el precio del crudo importado y en la factura energética nacional, afectando a refinerías y consumidores en plena campaña estival.