La protesta contra la masificación turística en Palma acaba con ocho heridos y cargas policiales

La movilización, la tercera consecutiva en Mallorca, reunió a entre 25.000 y 70.000 personas y derivó en enfrentamientos con la Policía Nacional, mientras el Govern de Marga Prohens (PP) afronta una creciente presión sobre el modelo turístico del archipiélago.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Una protesta multitudinaria en Palma contra la masificación turística acabó ayer con cargas de la Policía Nacional, ocho heridos —dos hospitalizados— y un intenso debate político.
  • ¿Quién está detrás? Convocada por la plataforma Menys Turisme, Més Vida y respaldada por decenas de colectivos, la marcha reunió a entre 25.000 (Policía Nacional) y 70.000 personas (organización).
  • ¿Qué impacto tiene? Las cargas y los heridos han elevado la tensión social y política en Baleares, justo cuando el archipiélago superó en 2025 los 18,9 millones de turistas y la crisis de vivienda se agrava.

La manifestación contra la turistificación en Palma de Mallorca terminó ayer con cargas de la Policía Nacional y un balance de ocho heridos, dos de ellos hospitalizados. La protesta, la tercera gran movilización consecutiva en la isla, refleja un malestar creciente que ya traspasa las pancartas.

De la marcha pacífica a los incidentes en Ses Voltes

Convocada bajo el lema ‘Mallorca al límit’, la marcha transcurrió de forma pacífica durante la mayor parte del recorrido y reunió a miles de personas —25.000 según la Policía Nacional, 70.000 según los organizadores— que reclamaron medidas urgentes contra el encarecimiento del alquiler, la gentrificación y la saturación de los servicios públicos. En 2025, Baleares recibió 18,9 millones de visitantes, un récord que ha disparado las tensiones.

El conflicto estalló al final de la manifestación, cuando la Policía Nacional impidió el acceso a la zona de Ses Voltes y al Parc de la Mar, donde estaba previsto el acto final. Un grupo reducido lanzó objetos contra los agentes, que respondieron con varias cargas y disparos de pelotas de goma. Los servicios sanitarios atendieron a ocho personas y dos de ellas fueron trasladadas a un centro hospitalario con pronóstico reservado. Los enfrentamientos se prolongaron durante más de una hora, hasta la dispersión de los asistentes cerca de las once de la noche.

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Reacciones políticas: críticas al dispositivo y petición de responsabilidades

Tras los incidentes, varias formaciones políticas y colectivos han cuestionado la actuación policial y han señalado directamente al delegado del Gobierno en Baleares. Lo acusan de un dispositivo desproporcionado que convirtió una protesta pacífica en un estallido de violencia. La polémica se produce en un momento en que el Govern balear, presidido por Marga Prohens (PP), y el Ejecutivo central socialista mantienen posiciones opuestas sobre el modelo turístico.

La plataforma Menys Turisme, Més Vida ha anunciado nuevas movilizaciones a lo largo del verano. ‘No vamos a parar hasta que se tomen medidas reales’, trasladaron fuentes de la organización a Moncloa.com. El precio del alquiler ha subido un 40% en los últimos cinco años, según datos del Govern balear, y la presión no cede en un archipiélago donde casi uno de cada tres euros del PIB depende directa o indirectamente del turismo.

La masificación turística ya no es una estadística en Baleares: es un conflicto en las calles que deja heridos y fractura la convivencia.

El Pulso Territorial

La protesta de ayer se inserta en una escalada de movilizaciones que comenzó hace dos años en Mallorca y que tiene su espejo en otras comunidades turísticas como Canarias. En abril de 2024, una marcha similar en las islas atlánticas congregó a miles de personas contra el modelo turístico y la falta de vivienda. Ambos archipiélagos, gobernados por el PP en Baleares y con el nacionalismo canario al frente del ejecutivo, comparten el desafío de compaginar una industria que representa casi el 30% de su producto interior bruto con servicios públicos cada vez más tensionados.

En Baleares, la coalición de gobierno de Marga Prohens (PP) depende del apoyo externo de Vox, que ha defendido históricamente la propiedad privada frente a las limitaciones al alquiler turístico. La izquierda, con PSOE y Més per Mallorca, exige una tasa turística más ambiciosa y limitar la llegada de cruceros. La presión social fuerza a la Administración a mover ficha antes de que el verano de 2027 marque el inicio de la precampaña electoral. Mientras, los organizadores de la protesta advierten: ‘Esto es solo el principio’.

Ficha Autonómica

  • El caso: Manifestación masiva en Palma contra el modelo turístico de masas que acaba con cargas policiales, 8 heridos y 2 hospitalizados, reavivando el debate social y político en las Islas Baleares.
  • Datos importantes: Entre 25.000 y 70.000 asistentes; 18,9 millones de turistas en 2025; 8 heridos (2 graves); tercera gran protesta consecutiva; Govern balear en manos del PP con apoyo externo de Vox; el Ejecutivo central es socialista y controla la Delegación del Gobierno.
  • Resumen: El modelo turístico balear atraviesa un punto de inflexión. Los colectivos sociales anuncian más movilizaciones durante el verano, mientras la oposición exige responsabilidades al delegado del Gobierno por la actuación policial. El Govern de Prohens se enfrenta a una presión creciente que puede modificar su agenda legislativa antes de 2027.