Un terremoto de magnitud 3,7 sacudió este domingo la comarca de la Vega de Granada a las 15:39 horas, con epicentro en Ogíjares. El seísmo, registrado a solo seis kilómetros de profundidad, generó cerca de medio centenar de llamadas al 112 Andalucía en apenas unos minutos, aunque no se han reportado daños personales ni materiales.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Un terremoto de magnitud 3,7 con epicentro en Ogíjares (Granada) se sintió en al menos diez municipios.
- ¿Dónde y quién? El epicentro se localizó en Ogíjares, a 6 kilómetros de profundidad. El Instituto Geográfico Nacional (IGN) confirmó el seísmo y el 112 Andalucía gestionó las llamadas.
- ¿Qué supone para los ciudadanos? Sin daños personales ni materiales. La actividad sísmica es habitual en la zona, pero este seísmo no ha causado incidencias.
Un terremoto superficial que se sintió en diez municipios
El movimiento telúrico se registró a las 15:39 horas del domingo 26 de julio, según datos del IGN. La profundidad fue de solo seis kilómetros, lo que explica que se percibiera con nitidez en una amplia zona del área metropolitana de Granada.
El epicentro se localizó en Ogíjares, pero la vibración se sintió también en la capital granadina y en otros municipios cercanos como Monachil, Huétor-Vega, Maracena, Alhendín, Ogíjares, Cúllar Vega, Vegas del Genil, La Zubia y Armilla. La práctica totalidad de estas localidades notaron el temblor, especialmente en las plantas altas de los edificios.
La magnitud de 3,7 es moderada, pero suficiente para generar alarma entre la población. Sin embargo, en una región acostumbrada a este tipo de sismos, la reacción fue más de aviso que de pánico.
El 112 recibió casi 50 llamadas en una franja de pocos minutos, según detalló el servicio de emergencias. Los avisos llegaron desde prácticamente todos los municipios afectados y sirvieron para confirmar la intensidad del temblor en cada punto.
La Vega de Granada acumula cientos de microseísmos al año, pero uno sentido en plena tarde de verano siempre despierta la inquietud vecinal.
Respuesta del 112 y ausencia de daños
Desde el centro coordinador de emergencias se activó el protocolo habitual, aunque no fue necesaria ninguna intervención de bomberos o servicios sanitarios. Las llamadas sirvieron para confirmar la intensidad del seísmo en cada punto y descartar daños estructurales o heridos.
La ausencia de consecuencias se debe a la profundidad —un seísmo superficial puede ser más perceptible, pero de magnitud baja raramente causa daños— y a la resistencia de las edificaciones granadinas, adaptadas a la normativa sismorresistente.
La Lectura Andaluza
Granada y su área metropolitana se asientan sobre una de las zonas de mayor actividad sísmica de la Península, junto a la falla de la Cordillera Bética. En 2021, la ciudad vivió un enjambre sísmico que llegó a registrar decenas de terremotos diarios, algunos de ellos de magnitud superior a 4, durante varias semanas. Aquel episodio puso a prueba la coordinación del 112 y los planes de emergencia autonómicos, experiencia que ahora permite una respuesta más ágil.
Para los ciudadanos, este seísmo supone un recordatorio de la importancia de mantener la calma y seguir las recomendaciones de autoprotección. En Ogíjares o Alhendín, la vida cotidiana no se ha visto alterada más allá de la anécdota y las conversaciones en los bares. La normalidad se impone en una tierra que convive con la amenaza sísmica desde tiempos históricos.
El Instituto Andaluz de Geofísica y la red sísmica nacional continuarán monitorizando la zona. No se descarta que en las próximas horas se produzcan pequeñas réplicas, pero los expertos coinciden en que la probabilidad de un evento mayor es baja dada la magnitud registrada. Mientras tanto, la Vega de Granada sigue su ritmo veraniego, ajena a un susto que apenas duró unos segundos.

