La Policía Nacional desmantela un búnker de drogas con armas y tragaperras robadas en las Tres Mil Viviendas de Sevilla

La operación se salda con dos detenidos y más de 10.000 euros intervenidos. El encargado del punto de venta ha ingresado en prisión provisional por orden judicial.

La Policía Nacional ha desmantelado un punto de venta de drogas fortificado en el barrio de las Tres Mil Viviendas, en Sevilla, en una operación que ha concluido con dos detenidos y la intervención de armas de fuego, cerca de 10.000 euros y diez máquinas tragaperras que habían sido robadas.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? La Policía Nacional ha desmantelado un búnker de drogas en las Tres Mil Viviendas que operaba también como salón recreativo ilegal. Dos detenidos.
  • ¿Dónde y quién? En el barrio de las Tres Mil Viviendas de Sevilla. Los agentes realizaron cuatro registros y encontraron cultivos de marihuana y un punto de venta blindado.
  • ¿Qué supone para los ciudadanos? La recuperación de armas y máquinas robadas, y la desarticulación de un punto de venta que minaba la seguridad en la zona.

Un búnker en las Tres Mil Viviendas

La investigación comenzó cuando los agentes, a través de informaciones propias, detectaron la existencia de un inmueble que estaba siendo utilizado como punto de venta de droga en el corazón de las Tres Mil Viviendas. Tras las pertinentes diligencias, lograron identificar las viviendas implicadas y montaron un dispositivo policial que culminó con cuatro entradas y registros simultáneos. En dos de los domicilios se desmantelaron sendos cultivos indoor de marihuana; en otro, apareció el búnker que albergaba la venta al menudeo y un salón recreativo clandestino.

El inmueble principal estaba fuertemente protegido con refuerzos y cerraduras de seguridad, lo que le valió el apelativo de búnker. En su interior, los agentes encontraron una estancia acondicionada como salón de juegos, con máquinas recreativas dispuestas para que los clientes que acudían a comprar estupefacientes pudieran entretenerse, un negocio paralelo que generaba plusvalías ilícitas y ocultaba una evidente defraudación del fluido eléctrico.

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Dos personas han sido detenidas por su supuesta implicación en los delitos de tráfico de drogas, tenencia ilícita de armas de fuego, defraudación de fluido eléctrico y receptación. Según informó la Policía Nacional, el encargado del punto de venta ha ingresado ya en prisión provisional por orden de la autoridad judicial.

Armas, dinero y drogas de todo tipo

Además de los cultivos y el búnker, los agentes intervinieron dos armas de fuego con su correspondiente munición, una motocicleta y cerca de 10.000 euros en efectivo. La cantidad de droga incautada fue variada: cocaína, marihuana, ketamina y hachís, lo que demuestra la alta capacidad de distribución del punto desmantelado. Todo este arsenal económico y logístico refleja el importante volumen de negocio que movía el entramado.

El salón recreativo ilegal con máquinas robadas y armas de fuego muestra la impunidad con la que operaban los clanes de la droga en pleno corazón de Sevilla.

La operación permitió, además, recuperar diez máquinas recreativas que figuraban como sustraídas, las cuales ya han sido devueltas a sus legítimos propietarios. Este hallazgo añade a la red un lucrativo negocio paralelo vinculado al robo y la receptación, que iba acompañado de un consumo masivo e ilegal de electricidad para alimentar los cultivos.

La Lectura Andaluza

La operación en las Tres Mil Viviendas vuelve a poner el foco sobre la lucha contra el narcotráfico en los barrios más vulnerables de Sevilla. La capital hispalense, y en particular el distrito de Polígono Sur —donde se enclava el barrio—, concentra desde hace años buena parte de los esfuerzos de las Fuerzas de Seguridad del Estado. Según cifras del Ministerio del Interior, cerca del 30% del hachís intervenido en España se localiza en campos andaluces, y la provincia de Sevilla es uno de los epicentros del menudeo que alimenta esa cadena. Esa realidad hace que los dispositivos policiales en ciudades como Sevilla resulten permanentes e imprescindibles.

Desde una óptica de proximidad, el desmantelamiento de este búnker supone una mejora directa de la seguridad para los vecinos de la zona, que conviven a diario con los efectos colaterales del menudeo: tránsito de compradores, ruido y un clima de tensión. La retirada de armas reduce el riesgo de enfrentamientos violentos, mientras que la devolución de las máquinas recreativas a sus dueños cierra un capítulo de robos que afectaba a pequeños empresarios del sector hostelero y del ocio en la provincia. La presencia policial en el Polígono Sur se ha reforzado en los últimos meses precisamente para combatir este tipo de enclaves, una estrategia que empieza a dar frutos visibles.

De cara al futuro, la investigación judicial que ahora se inicia deberá determinar si los detenidos formaban parte de una estructura criminal más amplia. Mientras, la Policía Nacional mantiene abiertas las pesquisas para identificar a otros posibles implicados y localizar los canales de distribución de la droga. La colaboración ciudadana, a través de denuncias anónimas, sigue siendo una herramienta clave para seguir asfixiando estos puntos de venta que tanto dañan la convivencia en los barrios andaluces.

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