El incendio de Niebla (Huelva) supera las 8.000 hectáreas, obliga a desalojar a 500 vecinos y pone en alerta a Sevilla

El INFOCA combate sin descanso un incendio imprevisible que ha asolado el Condado onubense. La Junta de Andalucía ha movilizado todos los medios disponibles mientras la alerta por desalojos se extiende a Sevilla.

El incendio declarado en Niebla supera ya las 8.000 hectáreas y ha obligado a desalojar a alrededor de 500 vecinos, mientras la alerta se extiende a la provincia de Sevilla. Las autoridades trabajan contrarreloj para contener un fuego que se ha vuelto ‘imprevisible’ por el viento cambiante.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Un incendio forestal en Niebla (Huelva) ha calcinado más de 8.000 hectáreas de monte y cultivos.
  • ¿Dónde y quién? El Plan INFOCA, con medios de la Junta de Andalucía y apoyo del Gobierno central, coordina a cientos de efectivos en el Condado onubense.
  • ¿Qué supone para los ciudadanos? Unas 500 personas han sido realojadas en pabellones municipales; se mantienen cortes de carreteras y el riesgo de nuevos desalojos en la comarca.

El fuego, que se inició en la tarde del sábado en el paraje de Los Llanos de Niebla, ha encontrado en la sequedad del terreno y las rachas de viento un aliado temible. Los vecinos de hasta siete núcleos rurales —muchos de ellos diseminados entre fincas agrícolas— tuvieron que abandonar sus casas durante la madrugada del domingo, en una operación coordinada por la Guardia Civil y la Policía Local.

Un fuego sin control en plena ola de calor

A primera hora de este lunes, el Plan INFOCA confirmaba que el perímetro del incendio supera ya las 8.000 hectáreas, lo que lo convierte en uno de los mayores siniestros registrados en la provincia de Huelva en la última década. Las llamas avanzan sin un frente definido y los técnicos de extinción describen su comportamiento como «extremadamente imprevisible», debido a los cambios bruscos del viento de levante. Mientras, la humareda se divisa desde decenas de kilómetros y ha obligado a desviar el tráfico rodado en varias carreteras secundarias del entorno de Niebla.

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El incendio de Niebla es ya uno de los mayores de la última década en la provincia de Huelva y un recordatorio de la vulnerabilidad del monte andaluz ante el calor extremo.

Los alcaldes de los municipios afectados han habilitado polideportivos y salones parroquiales para acoger a las familias desalojadas. Servicios Sociales de la Junta de Andalucía han desplazado equipos de atención psicológica y voluntarios de Protección Civil reparten agua y alimentos entre los evacuados más vulnerables. «Estamos viviendo horas muy duras, pero la respuesta de los vecinos está siendo ejemplar», declaraba esta mañana un portavoz del Ayuntamiento de Niebla.

Despliegue de medios y colaboración institucional

El operativo desplegado por la Junta de Andalucía a través del Plan INFOCA suma más de 350 efectivos terrestres, 12 medios aéreos y maquinaria pesada que trabaja en la apertura de cortafuegos. A ellos se ha unido una sección de la Unidad Militar de Emergencias (UME), movilizada por el Gobierno central tras una conversación entre el presidente del Ejecutivo y el presidente de la Junta, Juanma Moreno. La colaboración interinstitucional, según fuentes de la Consejería de Presidencia, está siendo «fluida y constante».

Los bomberos forestales intentan aprovechar las horas nocturnas —cuando la humedad relativa sube ligeramente— para realizar quemas técnicas que frenen el avance hacia los núcleos habitados, una estrategia conocida como «fuego técnico» que ya se ha empleado con éxito en otros incendios de la comunidad. Sin embargo, el viento sigue siendo el principal enemigo: el riesgo de que salten pavesas a nuevos focos mantiene en alerta a todo el dispositivo.

La provincia de Sevilla ha activado ya su plan de emergencias ante la posibilidad de que las llamas crucen los límites administrativos y afecten a la comarca del Aljarafe. Protección Civil ha empezado a informar a los ayuntamientos de Villanueva del Ariscal y Sanlúcar la Mayor para que preparen posibles realojos si el viento gira hacia el este.

La Lectura Andaluza

Cada verano, Andalucía se enfrenta a la misma lotería: la combinación de temperaturas extremas, sequía prolongada y masas forestales cargadas de matorral convierte cualquier chispa en una emergencia. El incendio de Niebla es el último —y de momento el más grave— de una campaña que ya suma más de 15.000 hectáreas quemadas en la comunidad desde el mes de junio, según datos del IECA. La provincia de Huelva concentra el 40% de esa superficie, un dato que subraya la fragilidad de un territorio donde el monte mediterráneo y las explotaciones agrícolas conviven con decenas de pequeños núcleos rurales.

Para los vecinos del Condado onubense, lo que está en juego no es solo el paisaje. Los pinares calcinados, los olivares arrasados y los pastos perdidos suponen un golpe económico directo para cientos de familias que dependen de la agricultura, la ganadería o actividades turísticas ligadas al entorno natural. El delegado del Gobierno andaluz en Huelva ya ha anunciado que la Consejería de Agricultura evaluará los daños y habilitará líneas de ayuda urgente para los afectados.

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El episodio deja también una lección de coordinación. La rapidez con la que se ha desplegado el INFOCA y la suma de medios estatales demuestran que, cuando la burocracia se aparta, la capacidad de respuesta de los servicios públicos andaluces es alta. Pero tambien es un aviso: el cambio climático está alargando la temporada de riesgo y la silueta de un incendio fuera de control en pleno agosto ya no es noticia excepcional en ninguna provincia andaluza. Lo que ocurre en Niebla interpela a todos los municipios que, como los del Aljarafe sevillano, miran ahora mismo al horizonte esperando que el viento cambie de dirección.