Mercadona ha vuelto a mover ficha en la nevera de los platos preparados justo cuando más se necesita: en pleno julio, con el calor apretando y las ganas de cocinar bajo mínimas. La cadena valenciana ha incorporado una ensaladilla al estilo portugués que rompe con la receta de toda la vida al prescindir de la patata y la mayonesa, los dos pilares de la ensaladilla rusa de siempre.
El producto se llama Ensaladilla al estilo Portuguesa Hacendado y ya está disponible en la sección Listo para Comer por 1,70 euros la tarrina. Un precio que la convierte en una opción low cost frente a otros platos preparados de la cadena, que suelen rondar los 4 euros o más.
Mercadona apuesta por las alubias frente a la patata
La gran diferencia de esta ensaladilla respecto a la clásica está en la base: las alubias cocidas representan casi el 60% del producto, desplazando a la patata como ingrediente principal. Se trata de una fórmula muy extendida en Portugal, donde las legumbres sustituyen con frecuencia a la patata en este tipo de preparaciones frías.
El resto de la receta mantiene el espíritu de una ensaladilla tradicional: huevo cocido y atún completan el plato, aliñado con aceite de oliva virgen extra, aceite de girasol y vinagre de vino blanco en lugar de mayonesa. El resultado es una textura menos cremosa y, según los primeros consumidores, un sabor más fresco y ligero, ideal para los días de más calor.
Un producto pensado para el verano de Mercadona
Esta novedad forma parte de la Mercadona que cada verano refuerza su oferta de platos fríos listos para comer, una categoría que crece con fuerza cada julio y agosto. La compañía presidida por Juan Roig ha convertido esta sección en una de sus grandes bazas comerciales, y no es casualidad que llegue justo cuando arranca la temporada alta de playa.
La Ensaladilla Portuguesa toma como referencia la tradición de las ensaladas de legumbres frías, una familia de platos con siglos de historia en la gastronomía europea y que en España se popularizó bajo el nombre de ensaladilla. Mercadona reinterpreta ese formato clásico con un giro que busca diferenciarse en un lineal cada vez más competido.
Cómo se conserva y dónde encontrarla
Al tratarse de un producto refrigerado envasado en atmósfera protectora, Mercadona recomienda mantener la tarrina entre 1 ºC y 4 ºC hasta el momento de consumirla. Una vez abierta, el plazo de consumo aconsejado es de 48 horas, así que conviene planificarla bien si se compra para varios días.
Para quienes piensan llevarla fuera de casa —al trabajo, de excursión o directamente a la arena— la recomendación es sencilla: una bolsa isotérmica o nevera portátil basta para mantener la cadena de frío durante las horas de mayor calor. La disponibilidad puede variar de una tienda a otra, así que lo más fiable es consultarla en la app de Mercadona o directamente en el lineal de refrigerados del supermercado.
Qué aporta nutricionalmente esta ensaladilla
Más allá del sabor, esta ensaladilla tiene un perfil nutricional que ha llamado la atención de quienes la han probado. Por cada 100 gramos aporta 131 kilocalorías, unos 7 gramos de grasa y 8,3 gramos de hidratos, cifras notablemente más comedidas que las de una ensaladilla rusa tradicional cargada de mayonesa.
El hecho de sustituir la patata por legumbres también incrementa el aporte de fibra y proteína vegetal, algo que muchos consumidores valoran en un producto pensado para comer rápido sin renunciar a cierto equilibrio nutricional. No deja de ser un plato preparado, pero su composición se aleja de los ultraprocesados más calóricos de la misma sección.
- Base de alubias cocidas (59,5% del producto)
- Huevo cocido y atún en aceite de girasol
- Aliño sin mayonesa: aceite de oliva, aceite de girasol y vinagre
- Formato tarrina individual, lista para abrir y consumir
Lo que viene: el verano de los platos sin cocinar
La tendencia apunta a seguir creciendo. Cada año, la sección Listo para Comer gana peso en la cesta de la compra de los españoles, especialmente entre quienes viven en ciudades y quienes pasan el verano cerca de la costa. Mercadona no es la única cadena que está apostando por este formato, pero sí una de las que más rápido está ampliando su catálogo de propuestas frías.
Para quien busca resolver la comida sin encender el fuego, sin fregar y sin salir de presupuesto, este tipo de lanzamientos marcan el camino de lo que probablemente veremos más en los próximos veranos: recetas internacionales adaptadas al lineal español, con menos calorías y más practicidad. Una tendencia que, de momento, parece que ha llegado para quedarse.


