Galicia registró 3.086 nacimientos entre enero y marzo de 2026, la cifra más baja desde 1996, frente a 9.185 defunciones.
Una brecha de tres a uno en el primer trimestre
Los datos son provisionales y proceden del Instituto Galego de Estatística (IGE), la fuente estadística oficial de la comunidad. Los nacimientos cayeron un 2,22% respecto al mismo trimestre de 2025, mientras las defunciones subieron un 0,32%. Traducido a la vida cotidiana: murieron casi tres personas por cada bebé que nació. El saldo es el peor de las últimas tres décadas y rompe una racha de tres trimestres consecutivos de crecimiento interanual en los nacimientos.
La estadística deja un detalle que suele pasar desapercibido. El trimestre encadena tres periodos consecutivos con tasas interanuales positivas en defunciones. No es un pico. Es una pendiente. Galicia es una de las comunidades más envejecidas de España, y los números confirman que la estructura de la población pesa más que cualquier coyuntura.
Por sexos, el comportamiento fue distinto. Los nacimientos de niños subieron un 2,27%, y los de niñas bajaron un 7,18%. En las defunciones ocurre lo contrario que en la natalidad: creció la mortalidad entre las mujeres, con 79 fallecimientos más, y bajó entre los hombres, con 50 menos. La clave está en la estructura de edad.
Pontevedra y Lugo crecen mientras Ourense se hunde un 10,65%
El mapa provincial deja contrastes llamativos. Las provincias occidentales concentraron el 78,32% de los nacimientos: A Coruña reunió el 43,36% y Pontevedra, el 34,96%; Lugo aportó el 12,7% y Ourense, el 8,98%. La evolución no fue homogénea: Lugo (+2,08%) y Pontevedra (+1,41%) mejoraron, A Coruña cayó un 4,29% y Ourense un 10,65%.
Galicia no se vacía por un solo motivo: pierde cunas en las ciudades y las pierde mucho más rápido en el interior.
Las defunciones subieron en Pontevedra (3,29%) y Lugo (2,91%), y bajaron en A Coruña (1,71%) y Ourense (2,79%). Más de la mitad de los fallecimientos, el 56,06%, correspondió a personas de 85 años o más, y otro 34,57% se situó en la franja de 65 a 84 años. Nueve de cada diez muertes se concentran por encima de los 65 años.
A eso se suma el desplome de los matrimonios, un 5,44% menos que un año antes. La caída interrumpe cinco trimestres consecutivos de subidas. Menos bodas, menos nacimientos y más muertes: la combinación no admite lecturas optimistas.
El Laboratorio Gallego
El PPdeG gobierna Galicia con mayoría absoluta desde 2009 y ha convertido la gestión autonómica en su principal argumento. El BNG es hoy la primera fuerza de la oposición y ha colocado el reto demográfico entre sus ejes de trabajo en el Parlamento de Galicia (la cámara legislativa unicameral gallega, con 75 deputados). Ninguno de los partidos con escaño ha revertido la tendencia. Eso sí, todos coinciden en el diagnóstico.
La dimensión nacional es evidente. Galicia es el espejo donde España puede mirarse: una comunidad que envejece antes, con saldo vegetativo negativo sostenido y un interior que se despuebla más rápido que la media. Lo que el IGE publica ahora en clave gallega anticipa, con una o dos décadas de ventaja, el guion del conjunto del país. El reto demográfico figura en la agenda del Gobierno central y en los programas del PP y del PSOE, y el PSdeG reclama desde la oposición políticas de conciliación y servicios públicos en el rural. Las cifras marcan la distancia entre el anuncio y el resultado.
La proyección admite pocas metáforas. El Ejecutivo de Alfonso Rueda mantiene el reto demográfico entre sus prioridades declaradas, y el Parlamento tiene por delante el debate presupuestario de 2027, previsiblemente este otoño. El IGE irá publicando avances estadísticos en los próximos meses y el Consello de Goberno de la Xunta de Galicia (el gobierno autonómico, con sede en Santiago de Compostela) seguirá aprobando expedientes. La incógnita no es si habrá más planes. Es si alguno mueve la aguja.
Ficha del Caso
- El caso: Galicia cerró el primer trimestre de 2026 con los peores datos demográficos en tres décadas: 3.086 nacimientos frente a 9.185 defunciones, según los datos provisionales del IGE.
- Datos importantes: nacimientos -2,22% y defunciones +0,32% interanual; el 78,32% de los nacimientos se concentró en A Coruña y Pontevedra; Ourense cayó un 10,65%; los matrimonios bajaron un 5,44%.
- Resumen: El saldo vegetativo gallego triplica las muertes sobre los nacimientos y adelanta el invierno demográfico que afrontará el conjunto de España, sin que PPdeG, BNG y PSdeG hayan encontrado una política capaz de invertir la curva.

