La propagación del incendio de Niebla, en Huelva, se ha reducido a la mitad esta jornada, según ha confirmado el consejro de la Presidencia, Antonio Sanz. El fuego mantiene siete frentes activos y ha arrasado ya más de 25.000 hectáreas, aunque los equipos de extinción logran frenar su avance cada día.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? El incendio forestal declarado el 6 de agosto en Niebla (Huelva) ha quemado 25.000 hectáreas y mantiene siete frentes activos, pero su propagación se ha reducido a la mitad.
- ¿Dónde y quién? El siniestro afecta a los términos municipales de Niebla, Villarrasa, Berrocal, Zalamea la Real y El Madroño, entre otros. El Plan INFOCA, la UME y efectivos de la Junta de Andalucía trabajan sin descanso.
- ¿Qué supone para los ciudadanos? 681 vecinos permanecen desalojados, varias carreteras cortadas y la calidad del aire en Huelva y Sevilla se ha deteriorado gravemente por el humo.
Siete frentes y un avance que pierde fuerza
El consejero Antonio Sanz ha detallado que el incendio presenta hasta siete frentes independientes, aunque las condiciones atmosféricas han dado un respiro. Las fuertes inversiones térmicas que durante días complicaron el trabajo aéreo —impidiendo que el agua lanzada llegara al terreno— hoy han sido de menor intensidad. Se han registrado menos fenómenos convectivos y, por tanto, una menor dispersión de focos secundarios.
El resultado es un avance que se va ahogando, en palabras del propio Sanz. La propagación ha sido la mitad que la del martes y un 25% menor que hace tres jornadas. Con más de 25.000 hectáreas calcinadas, los operativos han logrado estrangular el fuego y reducir su capacidad de expansión, concentrando esfuerzos en las lenguas abiertas en la zona este, cerca de La Pata del Caballo.
El objetivo prioritario es perimetrar el incendio y consolidar todo su perímetro para, después, sofocar los puntos calientes y evitar reproducciones. “Cada día le robamos más terreno al fuego”, resumió el delegado del Gobierno en funciones, Francisco Toscano, quien advirtió de que aún “queda mucho partido”.
681 desalojados y carreteras cortadas: proteger a la población
La seguridad de los vecinos ha sido la máxima desde el primer momento. Se mantiene el desalojo preventivo de 681 personas de los núcleos de Niebla, Villarrasa, Berrocal, Zalamea la Real —incluidos Las Delgadas y Monte Sorromero— y de los diseminados de El Madroño (El Álamo, Villagordo, Juan Antón y Juan Gallego). De ellos, 59 permanecen albergados en centros de Zalamea la Real, El Castillo de las Guardas y Valverde del Camino, atendidos por Cruz Roja y los ayuntamientos.
Las carreteras de la comarca siguen cortadas para garantizar la seguridad y facilitar las labores de extinción. Entre las vías afectadas están la HU-3106, A-493 entre Valverde del Camino y La Palma del Condado, HU-5104 desde la N-435 hasta Berrocal, HU-4103, HU-6104, SE-6400, HU-6106, SE-6402, SE-5400 y SE-538. La Junta ha insistido en que ningún núcleo urbano ha sufrido daños y que ninguna vivienda ha resultado afectada, gracias a la línea de defensa establecida en El Pozuelo, Marigenta y Berrocal.
Durante la noche, los equipos se centrarán en el flanco norte, reforzando cortafuegos con fuego técnico y maquinaria, y en la zona este, donde el incendio muestra mayor intensidad. La UME ha movilizado un nuevo batallón desde León para mantener las capacidades 24 horas. Mientras, el Seprona desarrolla las diligencias sobre las causas, sin descartar ninguna hipótesis.
Un incendio de dimensiones históricas que ya supera las 25.000 hectáreas y pone a prueba la capacidad de respuesta del INFOCA y la coordinación entre administraciones.
La Lectura Andaluza
El incendio de Niebla irrumpe en una Andalucía que vive un verano especialmente seco y caluroso, con el riesgo de incendios forestales disparado. La comunidad ha sufrido en los últimos años fuegos devastadores —como el de Sierra Bermeja en 2021 o el de Doñana en 2017— que obligaron a replantear los dispositivos de extinción. Hoy, el Plan INFOCA despliega un operativo reforzado que está logrando contener un monstruo de fuego con siete cabezas.
Para los ciudadanos, el impacto va más allá del drama ambiental. La densa humareda ha elevado los niveles de partículas en el aire de Huelva y Sevilla hasta valores nocivos, lo que obliga a las autoridades a recomendar el uso de mascarillas y evitar la actividad al aire libre. El cierre de carreteras trastoca la movilidad en una comarca donde la agricultura y el pequeño comercio dependen de la conexión entre pueblos.
La Junta de Andalucía, a través de su portal oficial, mantiene canales de información actualizados para la población afectada. La previsión apunta a que, si se consolida la tendencia a la baja, el perímetro podría estabilizarse en los próximos días y dar paso a la fase de liquidación. El reto inmediato sigue siendo evitar que el fuego salte a zonas pobladas y garantizar que los vecinos puedan regresar a sus casas cuanto antes. La mejor noticia, por ahora, es que las llamas no han entrado en ningún pueblo.

