Almería se aproxima a un hito ferroviario que los almerienses llevan décadas esperando. El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, visitó ayer las obras de la estación intermodal y confirmó que el AVE mantiene su horizonte de llegada en 2027. Además, anunció que se restablecerá la circulación ferroviaria entre Almería y Granada antes del próximo verano, un paso previo clave para la puesta en servicio por fases de la Alta Velocidad hacia Murcia.
Horizonte 2027 para el AVE y la recuperación del eje Granada-Almería
Durante su recorrido por las obras, Puente afirmó que «no voy a cambiar las fechas porque no hay ninguna razón que así lo haga». El ministro detalló que en el cuarto trimestre de 2026 se iniciará el proceso de autorizaciones con la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria, un paso administrativo imprescindible para validar la seguridad de toda la infraestructura. La línea entre Almería y Granada, cerrada al tráfico de viajeros durante años, volverá a estar operativa con trenes convencionales antes de que acabe la primera mitad de 2027, según el calendario expuesto por el titular de Transportes.
El corredor ferroviario entre Almería y Murcia ha movilizado ya 2.700 millones de euros, de los 3.600 millones presupuestados. La estación intermodal de la capital almeriense es, en palabras del ministro, la «puerta de entrada» al Corredor Mediterráneo, la gran autopista ferroviaria que unirá toda la fachada oriental de la península y conectará el sur con el corazón industrial de Europa.
La estación intermodal, en la recta final con 235 millones de inversión

El proyecto de integración ferroviaria en Almería, presupuestado en 235 millones de euros, unifica el transporte de tren y autobús en un solo nodo. El nuevo edificio ferroviario tendrá 2.775 metros cuadrados, mientras que la terminal de autobuses, que será gestionada por la Junta de Andalucía, dispondrá de 2.250 metros cuadrados con 26 dársenas. Bajo la losa se habilita un aparcamiento subterráneo de 400 plazas. El acceso a la ciudad se canaliza a través de un túnel de 1,9 kilómetros con doble vía —ancho estándar y ancho mixto— que ya ha recibido más de 2 de los 8,7 kilómetros de vía previstos, según detalla Adif.
La Junta de Andalucía ha incrementado notablemente su participación en el proyecto: ha pasado de los 18 millones iniciales a 48 millones de euros, una cantidad que incluye la construcción de la propia estación de autobuses, cuya finalización se prevé para el segundo semestre de este año. El consejero de Fomento, Mario Muñoz-Atanet, reclamó «celeridad» al Ministerio para que se cumplan los plazos. Recordó que la actuación supone «un avance a tres niveles: regional, porque conecta Andalucía al Corredor Mediterráneo; provincial, porque lleva el AVE a una provincia históricamente mal comunicada; y local, porque elimina una barrera urbana que ha dividido la ciudad». Muñoz-Atanet recordó además que el Corredor Mediterráneo tiene un horizonte de 2030 para la red básica, un hito «de difícil cumplimiento» porque quedan tramos por ejecutar entre Algeciras, Antequera y Granada.
Desde el Ayuntamiento de Almería, la alcaldesa en funciones, Sacramento Sánchez, pidió «certezas» sobre los plazos. Subrayó que Almería ni puede ni merece seguir desconectada y exigió al Gobierno que concrete cuándo estará terminada la integración y se abrirá la puerta a la Alta Velocidad. Sánchez también urgió a conocer los planes para la antigua estación y los terrenos colindantes, que podrían destinarse a equipamientos sociales y dotacionales.
Almería es la única provincia andaluza que todavía no tiene conexión de Alta Velocidad, mientras sus exportaciones hortofrutícolas dependen cada día más de un corredor ferroviario eficiente.
La Lectura Andaluza
Desde el punto de vista andaluz, la confirmación del plazo de 2027 para el AVE y la reapertura de la conexión con Granada antes del verano suponen más que un anuncio: son la respuesta a un déficit histórico que ha lastrado la competitividad de una provincia pujante. Almería es uno de los principales motores agroexportadores de Andalucía —solo el sector hortofrutícola moviliza miles de millones de euros al año— y carecer de una conexión ferroviaria moderna con los puertos y con el norte de España supone un sobrecoste logístico que pagan los agricultores y las empresas.
La llegada del AVE, prevista para 2027, reducirá el trayecto hasta Madrid a poco más de tres horas, lo que abrirá también nuevas oportunidades turísticas para una provincia que compite en el mercado internacional con el sol y la playa. A escala más inmediata, la recuperación del servicio con Granada antes del verano de 2027 devolverá a los almerienses la posibilidad de viajar a la ciudad de la Alhambra sin depender del autobús o el coche, una conexión cotidiana que muchas familias llevan años reclamando.
De cara al futuro, la clave estará en que se cumpla el inicio del proceso de autorización en el cuarto trimestre de este año, un paso técnico que a menudo retrasa los cronogramas. Además, el horizonte de 2030 para la red básica del Corredor Mediterráneo hasta Algeciras sigue siendo ambicioso: como recordó el consejero de Fomento, aún quedan tramos por resolver entre Algeciras-Bobadilla y Granada–Almería. La lectura, para los andaluces, es que Almería está más cerca que nunca de subirse al tren de la Alta Velocidad, pero necesitará de la vigilancia constante de sus instituciones para que las promesas se conviertan en billetes.

