AVA-ASAJA alerta de plaga histórica de garrapatas en la Comunitat Valenciana: 12 atenciones diarias y hospitalizados

La organización agraria ha tenido acceso a los datos de Sanitat tras una petición formal: 4.451 personas atendidas en 2025, un 7,8% más que el año anterior. Los agricultores denuncian que los centros de salud están desbordados y reclaman políticas contra el abandono rural.

La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) ha alertado este lunes de una plaga de garrapatas sin precedentes en el medio rural de la Comunitat Valenciana. Según los datos de la Conselleria de Sanitat a los que ha tenido acceso la organización, en 2025 se atendieron 4.451 picaduras de artrópodos no venenosos —la categoría que agrupa a las garrapatas—, lo que equivale a más de doce atenciones diarias.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? AVA-ASAJA ha difundido las cifras oficiales de picaduras de garrapata en la Comunitat Valenciana durante 2025: 4.451 casos, un 7,8 % más que en 2024.
  • ¿Quién está detrás? La alerta la lanza la organización agraria, que ha solicitado los datos a la Conselleria de Sanitat. La plaga afecta sobre todo a agricultores, trabajadores rurales y sus animales.
  • ¿Qué impacto tiene? Los centros de salud reciben un goteo constante de afectados, algunos han sido hospitalizados, y la asociación exige medidas urgentes para limpiar campos abandonados y controlar la fauna salvaje.

Un incremento del 7,8 % que ya apuntaba al récord de 2026

Los 4.451 casos registrados en 2025 —la cifra más alta desde que hay series— suponen un aumento del 7,8 % sobre los 4.126 atendidos el año anterior. Aunque la Conselleria todavía no ha facilitado los números de 2026, AVA-ASAJA advierte de que la curva sigue al alza y que el actual verano puede marcar una incidencia récord. «El número de picaduras de garrapatas en los campos seguramente registrará este año una incidencia nunca vista», sostienen desde la entidad.

Los técnicos de la asociación vinculan la explosión de garrapatas a la acumulación de maleza en parcelas abandonadas y a la superpoblación de fauna salvaje —sobre todo conejos y jabalíes—, que actúan como portadores. Sin un plan de choque, los agricultores temen que la plaga siga disparándose en los próximos meses.

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Testimonios del campo: repelente diario y visitas a urgencias

José Luis González, agricultor de Picassent, ha tenido que ir tres veces al hospital en los últimos meses. «Llevamos unos meses echándonos repelente en los pantalones porque si no, sales del huerto lleno de garrapatas», relata. En el ambulatorio le recomiendan no arrancarse el parásito y guardarlo en un bote para llevarlo al médico si la picadura se complica.

En la provincia de Castellón, el responsable comarcal de la Plana Baixa, Roberto Vicent, describe un goteo constante de afectados, «Ahora prácticamente todos los días van personas a los ambulatorios para que les quiten las garrapatas de la piel».** La situación, insiste, se repite cada primavera y verano.

Los agricultores valencianos se han convertido en el escudo humano de una plaga que los manda a urgencias.

El riesgo se extiende a los animales de compañía. Muchos agricultores advierten de que los perros que los acompañan también sufren mordeduras y pueden desarrollar enfermedades como la fiebre Q o la borreliosis de Lyme.

El Escenario Valenciano

La plaga de garrapatas trasciende la anécdota rural. Es la manifestación más visible de un problema estructural: el abandono de tierras de cultivo que, al quedar sin labrar, se convierten en refugios perfectos para los artrópodos. AVA-ASAJA reclama una ley que obligue a mantener limpias las parcelas y un plan de control de fauna salvaje con financiación pública. Además, pide a la Generalitat que acelere la concentración parcelaria y ofrezca incentivos para recuperar campos en desuso.

El fenómeno no es exclusivo de la Comunitat Valenciana. En los últimos años, otras regiones como Castilla-La Mancha o Extremadura han notificado aumentos de picaduras, según datos del Ministerio de Sanidad. En la Comunitat, la experiencia con plagas anteriores —el mosquito tigre en los años 90 o la procesionaria del pino— demuestra que la prevención tardía encarece la factura sanitaria y social. Con el cambio climático alargando los veranos, los expertos auguran más temporadas de alto riesgo.

Ficha del Caso

  • El caso: Una plaga de garrapatas sin precedentes en el medio rural valenciano ha multiplicado las picaduras y las atenciones en los centros de salud. AVA-ASAJA difundió los datos oficiales de 2025 y reclama medidas urgentes.
  • Datos importantes: 4.451 personas atendidas en 2025 (12 al día), un 7,8 % más que en 2024. Agricultores hospitalizados. El abandono de campos y la proliferación de jabalíes y conejos son las principales causas.
  • Resumen: La plaga evidencia el deterioro del tejido rural valenciano y la necesidad de actuaciones coordinadas de las consellerias de Agricultura y Sanidad para proteger a los trabajadores del campo y a la población general.