El líder del PP y de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, ha convertido un acto en Ribadeo en una dura acusación contra el Gobierno de Pedro Sánchez, al que ha atribuido un plan «destituyente» contra el Rey y las instituciones.
El núcleo del discurso de Feijóo
Durante su intervención en un acto en recuerdo del expresidente del Gobierno Leopoldo Calvo-Sotelo, el dirigente popular contrastó el «momento constituyente de reconciliación y construcción institucional» que, a su juicio, representó aquel líder de la UCD con el actual «momento destituyente». Feijóo no se limitó a homenajear: situó su discurso contra el Gobierno como núcleo del acto.
El ex presidente de la Xunta de Galicia (el gobierno autonómico, con sede en Santiago de Compostela) ha sostenido que el Ejecutivo «ocupa» instituciones y las «degrada» y «desarma». En su opinión, Sánchez pretende sustituir el sistema autonómico constitucional por una «plurinacionalidad de carácter confederal» mediante «una mutación constitucional por la puerta de atrás». No es una advertencia menor: Feijóo vincula esa operación a gobernar «sin mayoría social para ello y sin Parlamento, sin Presupuestos y abusando del real decreto ley».
El diagnóstico de Feijóo es duro: el Ejecutivo, a su juicio, desinstitucionaliza España. El líder de la oposición atribuye al Gobierno de Sánchez tres consecuencias directas: el aumento de la polarización, el deterioro de las instituciones, y la quiebra del sistema de garantías jurídicas. También le acusa de haber puesto el Estado al servicio de «camarillas» y de subastar la igualdad entre españoles por ventajas políticas.
Mención aparte merece la crisis de Ceuta. La crisis de Ceuta centró la parte más dura del discurso. Feijóo ha descrito al gabinete de Sánchez como «ausente, inerte e indiferente a los intereses, la seguridad, la integridad y la soberanía» de los españoles y se ha preguntado si alguien puede imaginar a Calvo-Sotelo grabando vídeos sobre sus canciones veraniegas preferidas en un sofá de Moncloa mientras se ocupa una parte del territorio español. «No debemos tomarnos a broma la actuación de este Gobierno, por más que a menudo parezca ridícula», añadió.
El PP sitúa la defensa de la Constitución y de la Corona como eje de una alternativa que Feijóo presenta ante la próxima cita electoral.
El discurso de Ribadeo no fue solo una impugnación del Ejecutivo. Feijóo reivindicó al Partido Popular como «otra línea de defensa» del Estado, una formación comprometida con «la concordia y con la unidad de los españoles». Su alternativa, ha dicho, es «viable, rigurosa, solvente, con experiencia y realista».
La crisis de Ceuta y la alternativa del Partido Popular
El dirigente popular considera que los ataques a la Corona, al Poder Judicial y a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado no son casuales. A su juicio, buscan dividir «a los ciudadanos en dos bandos irreconciliables» y plantear las próximas elecciones generales «como un plebiscito». Sin embargo, Feijóo ha defendido que España «no está abocada a la degradación continua» y que la política no tiene por qué ser «ese espectáculo bochornoso» de los últimos ocho años.
El líder de la oposición ha censurado que haya ministros, en alusión al titular de Transportes, Óscar Puente, que se comportan «de forma tabernaria, insultando a adversarios y ciudadanos particulares». También ha lamentado lo que califica como «hecho sin precedentes»: señalar a la Corona. Frente a ello, ha reclamado una alternativa capaz de reunir el apoyo de una «amplísima mayoría de españoles». Feijóo reclama un cambio «cuanto antes».
El Laboratorio Gallego
La elección de Ribadeo no es menor. Feijóo gobernó Galicia entre 2009 y 2022 con cuatro mayorías absolutas del PPdeG y convirtió esa estabilidad en argumento nacional. En la política gallega actual, el PPdeG mantiene la mayoría absoluta, el BNG ejerce como principal fuerza de la oposición y el PSdeG intenta reconstruir su espacio. El acto no contó con dirigentes de la oposición autonómica, pero el escenario elegido refuerza el perfil del ex presidente gallego como figura que ha hecho de Galicia una plataforma para su estrategia nacional.
La lectura nacional resulta evidente. Según declaraciones de Feijóo, su trayectoria en la Xunta se basó en la estabilidad, la gestión y la moderación, y ahora su objetivo es trasladar ese modelo a la oposición nacional. Lo que el PPdeG ensayó durante años como gestión autonómica se ha convertido en discurso de confrontación con el Gobierno central: menos administración, más relato institucional. Se trata de un giro con riesgos evidentes.
La proyección inmediata apunta al curso político que comienza. Sin fecha electoral cerrada, el discurso de Feijóo fija el marco de una campaña que se plantea como plebiscito sobre la vigencia del pacto constitucional de 1978. La incógnita es si BNG y PSdeG leerán esta ofensiva como una cuestión autonómica o como un debate estrictamente nacional.
Ficha del Caso
- El caso: En un acto en Ribadeo en recuerdo de Leopoldo Calvo-Sotelo, Feijóo acusa al Gobierno de Sánchez de impulsar un programa «destituyente» contra la Nación, el Estado, la Corona y las instituciones.
- Datos importantes: Referencias a la crisis de Ceuta, al Poder Judicial y a las Fuerzas de Seguridad; denuncia de una «plurinacionalidad confederal» y de una «mutación constitucional por la puerta de atrás». Feijóo gobernó la Xunta con cuatro mayorías absolutas entre 2009 y 2022.
- Resumen: El PP nacional convierte el discurso institucional en el eje de su alternativa y prepara una lectura plebiscitaria de las próximas elecciones generales, con Galicia como escenario simbólico.
