La Unió Llauradora ha cifrado en más de 10,1 millones de euros las pérdidas agrícolas provocadas por las tormentas de agosto.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Las tormentas con pedrisco del 10 al 15 de agosto han dañado más de 10.000 hectáreas de cultivos en Valencia y Castellón.
- ¿Quién está detrás? La Unió Llauradora ha publicado la primera estimación de daños y reclama medidas a la Conselleria de Agricultura.
- ¿Qué impacto tiene? Uva, cítricos y caqui presentan cosechas ya formadas; las pérdidas directas superan los 10 millones de euros.
La factura del pedrisco en Utiel-Requena y la Vall d’Albaida
Según los cálculos de la organización agraria, los episodios de pedrisco registrados entre el 10 y el 15 de agosto han dañado ya 10.058,90 hectáreas en la Comunitat Valenciana. Las pérdidas directas se estiman en 10.107.837,72 euros, una cifra que La Unió considera provisional y que deberá actualizarse a medida que se precise el alcance real en las explotaciones.
La comarca de Utiel-Requena concentra la mayor superficie afectada, con unas 7.389 hectáreas y pérdidas superiores a 5 millones de euros. En San Antonio de Requena y Utiel, el pedrisco dañó sobre todo el viñedo: la uva acumula un impacto económico de 3.944.448 euros.
En la misma comarca se han contabilizado también 2.312 hectáreas de almendro afectadas y 711 de olivar, con pérdidas de unos 555.000 y 470.000 euros, respectivamente. En Sinarcas, la tormenta golpeó el cereal pendiente de segar, con 257 hectáreas dañadas y pérdidas próximas a los 91.000 euros.
En la Vall d’Albaida, la granizada afectó a municipios como Otos la Pobla del Duc, Quatretonda y Benigànim. La organización estima 2.176,70 hectáreas dañadas y más de 3,5 millones de euros en pérdidas, con el caqui como cultivo más castigado: 2,11 millones sobre 397 hectáreas.
En el Alto Palancia, en Castellón, la estimación provisional sitúa los daños en 1.450.512 euros, repartidos entre olivar y almendro. La Unió advierte de que estos números solo miden la producción: no incorporan daños al arbolado ni a las infraestructuras de las explotaciones.
La piedra llega con la cosecha ya formada: el golpe no solo tira fruto, también deja inviable comercialmente la producción que permanece en el árbol.
Una reclamación a la Conselleria y un aviso sobre el seguro agrario
La Unió Llauradora reclama a la Conselleria de Agricultura, el departamento del Consell equivalente a un ministerio autonómico, una valoración urgente y detallada de los daños. Pide medidas fiscales, financieras y de apoyo para los productores que hayan sufrido pérdidas significativas.
En el caso de las explotaciones aseguradas, la organización exige la máxima agilidad en las peritaciones de Agroseguro. El objetivo es que los agricultores conozcan cuanto antes las indemnizaciones y que los pagos no se demoren durante la campaña.
El Escenario Valenciano
La reclamación llega al Consell que preside Juanfran Pérez Llorca en un momento delicado para la agricultura. La Conselleria tiene dos frentes abiertos: cuantificar el siniestro y traducirlo en ayudas rápidas antes de que la campaña de la uva y el caqui se resienta aún más.
La dimensión nacional del problema se lee en el papel de Agroseguro y en el debate sobre la adaptación climática de la agricultura mediterránea. Las organizaciones agrarias presionan en Madrid para que las pólizas amplíen coberturas sin disparar las primas, un equilibrio difícil cuando los temporales se repiten temporada tras temporada.
La proyección inmediata depende de la respuesta de la Generalitat y del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Si la valoración oficial se alarga, la factura silenciosa de la tormenta acabará pagándola el productor; si se activan ayudas y peritaciones ágiles, la campaña puede salvar parte de la cosecha.
Ficha del Caso
- El caso: Las tormentas con pedrisco de agosto causan daños en más de 10.000 hectáreas de cultivos valencianos y castellonenses, con la uva, los cítricos y el caqui como principales afectados.
- Datos importantes: Pérdidas directas estimadas en 10.107.837,72 euros. Utiel-Requena suma 7.389 hectáreas y cerca de 5,1 millones; la Vall d’Albaida supera los 3,5 millones; el Alto Palancia, 1,45 millones.
- Resumen: La Unió Llauradora pide una valoración urgente de la Conselleria y agilidad en Agroseguro para evitar que la factura climática recaiga sobre los agricultores.

