La Princesa Leonor estudia griego clásico, según publicaciones europeas, en un gesto que la prensa alemana vincula directamente a la Reina Sofía. La Casa del Rey no ha confirmado la información, difundida por revistas de sociedad en plena recta final de las vacaciones de la heredera.
El próximo 7 de septiembre Leonor iniciará el grado universitario en Ciencias Políticas en el campus de Getafe de la Universidad Carlos III de Madrid. Supone el regreso a Madrid después de tres años de formación militar en Zaragoza, Marín y San Javier. La Casa del Rey mantiene silencio sobre los detalles académicos privados de la heredera.
Del viaje a Grecia a un interés con raíces familiares
El interés por el griego procede, según el medio alemán Bunte, de un viaje familiar reciente a Grecia. La heredera aprovechó la estancia para conocer las raíces maternas de la Reina Sofía, nacida en Atenas en 1938. Muestra un creciente interés por la cultura griega de su abuela Sofía. Esto podría cambiar radicalmente su relación’, han señalado desde la publicación.
La Reina Sofía, hija mayor del rey Pablo I y hermana del último monarca griego, Constantino II, mantiene un vínculo estrecho con la heredera. Ambas practican inglés con frecuencia, una costumbre que facilitaría ahora el aprendizaje del idioma heleno. La fuente añade que Leonor querría ‘honrar a su abuela Sofía’.
El gesto llega en un verano en el que doña Sofía prepara un viaje para celebrar el 80 cumpleaños de la reina Ana María, viuda de Constantino II, el próximo 30 de agosto. Estará acompañada por las infantas Elena y Cristina, dentro de una agenda familiar que la prensa europea sigue con atención.
La Reina Sofía siempre ha mantenido el vínculo con Grecia, visitando el país siempre que puede para estar con su familia. La emérita, muy unida a sus sobrinos, planea despedir el verano con esa celebración en un contexto en el que la lengua griega ha perdido presencia en Palacio desde el fallecimiento de la princesa Irene a principios de año.
Un repertorio lingüístico que amplía la imagen de la heredera
La formación lingüística de Leonor no es una novedad absoluta. En los Premios Princesa de Girona de 2019, la entonces adolescente habló en castellano, catalán, euskera y gallego. Domina el inglés y tiene nociones de francés, árabe y mandarín. El griego clásico ampliaría un repertorio poco habitual en la realeza europea.
En la monarquía contemporánea, un idioma heredado de una abuela comunica más que muchos discursos; es un guiño íntimo con lectura institucional.
La heredera ha vivido una formación itinerante. Con dieciséis años se trasladó al UWC Atlantic College de Gales para cursar el Bachillerato internacional. Después pasó por la Academia General Militar de Zaragoza, la Escuela Naval de Marín y la Academia General del Aire de San Javier, y completó seis meses a bordo del buque escuela Juan Sebastián Elcano. Ahora regresa a Madrid, donde el campus de Getafe queda a unos veinticinco minutos del Palacio de la Zarzuela.

Por qué el gesto importa más allá de la prensa rosa
La difusión de la noticia en medios alemanes no es casual. La prensa europea sigue con interés el papel de una heredera joven que combina formación militar, estudios universitarios y aprendizaje de lenguas minoritarias o clásicas. Los medios germanos valoran especialmente el guiño a la rama helena de la familia, un activo simbólico que conecta dos monarquías con historias paralelas.
La decisión de Leonor, si se confirma, encaja en la hoja de ruta de Zarzuela. Primero, refuerza el puente con la familia helena y con una reina emérita que sostiene una parte de la legitimidad histórica de la Corona. Segundo, amplía la formación de una futura jefa de Estado que ya domina lenguas cooficiales y varios idiomas extranjeros. Tercero, envía un mensaje de continuidad generacional: no es lo mismo estudiar griego clásico por exigencia curricular que elegirlo como homenaje personal. No es el primer gesto de Leonor hacia sus abuelos. La heredera ha mostrado en público una relación de cercanía con doña Sofía, visible en entregas de premios y actos de familia. Transformar ese vínculo en un proyecto lingüístico supone subir el nivel del mensaje.
El riesgo, sin embargo, está en la comunicación. Al no confirmar la Casa del Rey la noticia, queda expuesta a las revistas del corazón y a una sobreexposición sentimental. El reto pendiente será traducir el gesto en un relato institucional sin perder autenticidad. La heredera regresa a Madrid en días, y con ello se abre una fase en la que su agenda pública ganará peso. El siguiente hito verificable no es el griego, sino su matriculación en la Carlos III. Ahí estará la prueba de un curso que se adivina tan académico como simbólico.
Claves del Protocolo y Estado
- Contexto del acto: la noticia del griego clásico, no confirmada por la Casa del Rey, procede de revistas europeas y llega antes del inicio del grado en Ciencias Políticas.
- El detalle de protocolo: aprender la lengua materna de la Reina Sofía se lee como un guiño afectivo e institucional a la rama griega de la familia de la Corona.
- Próximos pasos: el 7 de septiembre la Princesa de Asturias inicia en la Universidad Carlos III de Madrid su etapa universitaria en Getafe.
