10 gasolineras que debes evitar en la ‘operación retorno’ si no quieres pagar el litro a precio de oro

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Gasolineras de la costa mediterránea y del sur en pleno regreso

Un yate de lujo atracado en el puerto de Werribee South con el horizonte de Melbourne al fondo.

Quien regresa por la costa mediterránea o desde el sur se encuentra en plena operación retorno con el arco de repostaje más caro de España. Baleares es la provincia donde llenar el depósito resulta más costoso: la gasolina 95 ronda los 1,832 euros de media y el gasóleo A los 1,978 euros, según los datos del Geoportal del Ministerio. En Mahón (Menorca), una estación de Moeve llega a cobrar el litro de gasolina cerca de los dos euros, el precio más alto del país, mientras que las áreas de servicio de autopistas y los enclaves turísticos del litoral, de la AP-7 a la Costa del Sol, aplican recargos de veinte céntimos o más frente a las cadenas de bajo coste. Parar en la primera gasolinera que aparece tras bajar de la autovía o junto a la playa puede añadir diez euros por cada depósito de 50 litros, justo cuando la DGT prevé 6,9 millones de desplazamientos este último fin de semana de agosto.

El sur tampoco se libra: en Alcalá de Guadaíra (Sevilla) se ha llegado a cobrar el gasóleo a 2,19 euros el litro, y en Alhama de Murcia una estación de Primafrio figura entre las más caras del país, con la gasolina 95 a 1,899. La paradoja es que en el mismo arco mediterráneo están algunas de las gasolineras más baratas: en Tora (Lleida) el litro cuesta 1,40 euros y en Vinaròs (Castellón), a pie de costa, 1,429. Entre el surtidor más caro y el más económico hay hasta 70 céntimos de diferencia, unos 35 euros por tanque de 50 litros. Con los precios encadenando ocho semanas de subidas y el diésel cerca de máximos históricos para estas fechas, consultar las tarifas en el móvil y desviarse unos minutos hacia estaciones automáticas como Ballenoil o Petroprix, muy presentes en Cataluña y la Comunidad Valenciana, es la única forma de esquivar el litro a precio de oro.