4Alfonso Rueda: cuando Galicia pide concierto y Génova tiene que recular
Que Alfonso Rueda figure en esta lista tiene algo de paradoja: es el barón más leal, el heredero político de Alberto Núñez Feijóo, el que Génova daría por amarrado. Pero el concierto catalán lo colocó en la tesitura de defender su feudo sin romper la disciplina. Fue él quien, en agosto de 2024, abrió la espita al ofrecerse a encabezar un movimiento de reacción contra el cupo pactado con ERC y a orquestar una gran movilización cuando la dirección nacional ni siquiera había valorado esa opción: en Génova admitían que el Comité de Dirección no lo había puesto sobre la mesa. El sucesor de Feijóo marcó el paso, obligó a la cúpula a endurecer el discurso y cifró en unos 450 millones anuales la pérdida para Galicia si Cataluña salía del régimen común. Un barón que empuja a su líder en lugar de esperar instrucciones.
La paradoja se agudiza cuando el debate vuelve a casa. Rueda repite el guion de Génova: un concierto para Galicia sería absolutamente perjudicial y nada de negociaciones bilaterales, solo foros multilaterales. Pero explicar por qué lo que vale para Euskadi y se negocia para Cataluña resulta ruinoso para su comunidad es un ejercicio incómodo que el BNG explota: el Consello de Contas cifra el déficit de los servicios básicos en unos 1.500 millones anuales, y el propio Rueda, que reclamaba unos 500 millones extra, tachó de desastre los 587 millones que Hacienda puso sobre la mesa en el CPFF de enero antes de firmar la declaración de Zaragoza que ata a los barones. Con el modelo caducado desde 2014 y el nacionalismo al alza, demasiada sumisión a Madrid le cuesta votos de cara a revalidar su mayoría absoluta; cualquier gesto propio inquietaría a Génova. Su distancia, por eso, se mide en silencio.

