Santiago Abascal carga contra Pedro Sánchez por la crisis de Ceuta antes de su comparecencia en el Congreso.
El mensaje de Abascal y su argumentario
El presidente de Vox ha respondido este jueves, a través de su cuenta en X, a la comparecencia del jefe del Ejecutivo prevista para hoy en el Congreso de los Diputados. Su mensaje es explícito: ‘Hoy viene Sánchez al Congreso a mentir e insultar’. A renglón seguido, reivindica las movilizaciones del miércoles: ‘ayer la España viva estaba en la calle’.
Para Abascal, la presión ciudadana cambia el escenario. ‘Y el pueblo ha demostrado otra vez que no va a dejarse robar su soberanía’, ha escrito en el mismo mensaje. La advertencia es directa: ‘Es algo con lo que no contaban ni los invasores, ni el traidor que les abrió las puertas’. Con ese cierre, el líder de Vox sitúa la crisis de Ceuta en el terreno de la soberanía nacional y no solo en la gestión migratoria.
Durante la concentración de ayer en la madrileña plaza de Cibeles, el presidente de Vox ya vinculó la situación de Ceuta con el conjunto del país. ‘Lo que sucede en Ceuta es el futuro de lo que sucederá en muchos barrios, en muchos pueblos y en muchas ciudades españolas si no nos levantamos para remediarlo’, aseguró. También acusó a España de estar ‘en manos de un Gobierno lacayo que actúa al servicio de un gobierno extranjero.
El contexto que sostiene el argumentario de Vox es la crisis de finales de julio, cuando miles de personas cruzaron la frontera de Ceuta. Para Abascal, aquel episodio no fue un accidente humanitario, sino una operación organizada que el Gobierno habría tolerado. La calle, sostiene, ha corregido esa inercia.
La comparecencia en el Congreso y el choque por Ceuta
La comparecencia de Pedro Sánchez se celebra apenas un día después de esas concentraciones y coincide con la polémica por el informe del Centro Nacional de Inteligencia y Frontera (CENIF) de la Policía Nacional. El documento, remitido a la Audiencia Nacional, apunta a la participación de agentes marroquíes en la crisis migratoria de Ceuta de finales de julio.
La calle lanzó el mensaje el miércoles; la comparecencia de hoy mide si el Gobierno tiene respuesta más allá del relato.
La sesión en la Cámara Baja no se limita a un duelo de discursos. El Gobierno afronta la comparecencia con la calle aún caliente y con el foco puesto en la frontera sur. Vox quiere que la sesión sirva para marcar la agenda del inicio de curso político.
La estrategia de Vox con la calle y el PP
Cabe recordar que Vox ya forzó en julio de 2024 una ruptura de sus gobiernos autonómicos con el PP por el reparto de menores migrantes no acompañados. Aquel movimiento marcó un precedente: la inmigración es para Vox una línea roja que no está dispuesto a negociar, ni siquiera con sus socios preferentes.
La lectura estratégica es clara. Mientras el Gobierno acude al Parlamento a defender su gestión, Vox busca erigirse en la voz de la calle y en el único actor capaz de señalar la contradicción del PP. El partido de Feijóo compite por ese electorado, pero evita validar el relato más duro de Abascal. La diferencia de tono entre ambas formaciones vuelve a quedar expuesta en cada crisis migratoria.
De la contundencia de la respuesta del Ejecutivo dependerá, en parte, la capacidad de Vox para ensanchar su espacio por la derecha. La crisis de Ceuta no se resuelve en un pleno: se ha convertido en un argumento central del ciclo político.
