El Gobierno Vasco ha vuelto a conceder la semilibertad de ‘Anboto’, exdirigente de ETA, al amparo del artículo 100.2 del reglamento penitenciario.
Fuentes del Departamento de Justicia confirmaron esta semana que la Junta de Tratamiento propuso el cambio de régimen y que ese departamento firmó la concesión. La medida queda condicionada a un plan de ejecución para realizar actividades laborales o de voluntariado. No implica tercer grado ni excarcelación; la interna mantiene el destino penitenciario y debe regresar cada día a Martutene.
Qué implica el artículo 100.2 para ‘Anboto’
El artículo 100.2 permite flexibilizar el cumplimiento de una condena sin necesidad de alcanzar la clasificación ordinaria en tercer grado. En el caso de ‘Anboto’, las salidas se orientarían a actividades de voluntariado controladas y reguladas. En la práctica, el régimen se asemeja a una semilibertad de lunes a viernes, con regreso diario a dormir al centro y permanencia en la cárcel durante el fin de semana, tal y como recoge Europa Press.
La decisión llega después de que el 22 de abril la Audiencia Nacional frenara una autorización similar que el Ejecutivo autonómico había concedido en marzo. El 23 de marzo fue el primer día de salida de Martutene; el 22 de abril volvió a prisión tras la resolución judicial. El auto se dictó en el marco del control judicial de la administración penitenciaria.
El magistrado de la sección de vigilancia, José Luis Castro, acordó que permaneciera en segundo grado. En su auto recordó la gravedad de los delitos por los que fue condenada: diez asesinatos, tenencia de explosivos, atentados, estragos, incendios, tenencia de armas y delitos contra la Corona. Situó el cumplimiento de las tres cuartas partes de la condena en marzo de 2027 y el licenciamiento definitivo en septiembre de 2034. La resolución recordó que el cumplimiento de 30 años no equivale al sumatorio de penas impuestas, y pidió valorar cambios en el reglamento penitenciario.
La Audiencia Nacional anuló en abril la semilibertad de ‘Anboto’; la nueva autorización vuelve a permitir salidas de voluntariado con retorno diario a prisión.
La Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) denunció la concesión en redes sociales. La organización cifró en 32 los presos en régimen ordinario sin salir de prisión, en 123 los terceros grados, en 28 las flexibilizaciones y en 62 las libertades condicionales. ‘Estas son las cifras de la impunidad’, criticó.
La trayectoria penal de Iparragirre y el control judicial
María Soledad Iparragirre, nacida en Escoriatza en 1961, se vinculó a ETA en 1981 y fue jefa militar de la organización durante una década. Integró el comando Araba entre 1984 y 1987 y el comando Madrid entre 1992 y 1993, antes de huir a Francia.
En 2018 leyó junto a Josu Ternera el comunicado de disolución de ETA. Los tribunales le han impuesto condenas que suman más de 280 años de prisión, aunque el cumplimiento efectivo quedó limitado a 30 años por refundición de condenas.
En 2020 fue sentenciada a 122 años por ordenar y suministrar los explosivos de la bomba lapa que mató al comandante Luciano Cortizo. En 2021 aceptó una pena de 15 años por dar la orden de atentar contra Juan Carlos I durante la inauguración del Museo Guggenheim en 1997.
El encaje penitenciario vasco y el control de la Audiencia Nacional
La competencia de instituciones penitenciarias corresponde al Gobierno Vasco desde octubre de 2021. Las decisiones de tratamiento de internos con delitos de terrorismo quedan, no obstante, sometidas al control de la Audiencia Nacional, que puede confirmarlas o dejarlas sin efecto.
La previsión del Departamento de Justicia es que el nuevo régimen se haga efectivo en los próximos días. A partir de ese momento, ‘Anboto’ podría salir de prisión de lunes a viernes y regresar cada jornada a pernoctar en Martutene.

