La vuelta al cole de septiembre supone recuperar horarios, sueño y rutinas, sobre todo para los alumnos de Infantil y Primaria. Los expertos consultados recomiendan introducir estos cambios de forma progresiva para evitar sobresaltos.
Horarios, sueño y pantallas: la base de la adaptación
Septiembre marca un punto de inflexión en el calendario familiar. Durante el verano los horarios se relajan y el tiempo de pantallas suele aumentar; con el regreso a las aulas conviene recuperar rutinas antes de que empiecen las clases.
Reducir el uso de pantallas por la noche es el primer paso. La American Academy of Pediatrics recomienda mantener el dormitorio libre de dispositivos para que la rutina de sueño sea estable. El móvil, la tablet, los videojuegos o la televisión prolongan el momento de irse a dormir y dificultan la desconexión.
La revisión con el pediatra al inicio del curso permite descartar problemas de oídos, sueño o visión. El Institut Català de Retina (ICR) recuerda que algunos niños no manifiestan que ven mal; hay que prestar atención a señales como entrecerrar los ojos, acercarse demasiado a la televisión o sufrir dolores de cabeza al leer.
Ajustar el sueño y las comidas antes de empezar el curso 2026-2027 ayuda a que el cuerpo se adapte. Los expertos aconsejan adelantar la hora de acostarse, mantener un despertar más regular y acercar la comida al horario que tendrán en el colegio.
Reducir pantallas por la noche y ajustar el sueño de forma escalonada es la base para que los menores afronten el inicio del curso 2026-2027 sin sobresaltos.
Visitar el colegio antes del primer día convierte un espacio desconocido en un lugar familiar, sobre todo para los más pequeños o quienes cambian de centro. Reencontrarse con los compañeros mediante alguna quedada también hace más llevadero el regreso.
Organización, material y apoyo emocional en casa
Crear una tabla de rutinas en la que participen los menores ayuda a fijar qué hacer en cada momento: desayunar, vestirse, lavarse los dientes o preparar la mochila. Evitar comparaciones del tipo «tu hermano a tu edad…» reduce la presión del periodo de adaptación.
Personalizar el material escolar en familia, preparar la ropa y la mochila la noche anterior y hacer partícipes a los hijos de las compras genera motivación y reduce las prisas de la mañana. Las actividades extraescolares, cuando responden a los intereses del niño, equilibran el tiempo de estudio y de ocio.
El apoyo emocional es tan importante como la logística. Explicar qué sucederá el primer día, quién será su profesor y cómo será su horario normaliza los nervios. Desde Eme Psicología recuerdan que mostrarse tranquilo y validar la tristeza por el final del verano promueve una actitud más positiva.
El Marco Educativo
En España, la educación Infantil y Primaria están reguladas por la LOMLOE (Ley Orgánica de Modificación de la Ley Orgánica de Educación, la norma educativa vigente desde 2020). El Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes fija las enseñanzas mínimas y las comunidades autónomas completan los currículos y fijan su calendario escolar.
El Boletín Oficial del Estado recoge el Real Decreto 157/2022, de 1 de marzo, que establece la ordenación y las enseñanzas mínimas de Educación Primaria. Aunque los consejos de adaptación no dependen de una norma concreta, el inicio del curso 2026-2027 reactiva la necesidad de conciliar horarios laborales y escolares en los hogares.
El debate político sigue centrado en la conciliación y en la organización del calendario, pero para las familias la vuelta al cole sigue siendo un ejercicio práctico de transición hacia el ritmo escolar.
Claves de la Noticia
- Qué importa: La vuelta al cole exige recuperar horarios, sueño y rutinas tras la flexibilidad del verano, especialmente en Infantil y Primaria.
- Por qué importa: Ajustar pantallas, comidas y descanso antes del curso 2026-2027 reduce la tensión del periodo de adaptación.
- A quién le importa: Familias con hijos en Infantil y Primaria, además de docentes que reciben a los alumnos en las primeras semanas.

