Crimen de la vecina de Mairena del Alcor: imágenes inéditas de la casa donde ocultaron el cadáver de Francisca Cadenas

Las imágenes inéditas de la vivienda de Mairena del Alcor muestran la fosa donde el cadáver de Francisca Cadenas permaneció nueve años. El informe pericial detalla bridas, amordazamiento y lesiones que desmontan la versión del homicidio imprudente.

La investigación del crimen de Francisca Cadenas ha dado un giro definitivo con las imágenes inéditas de la casa de Mairena del Alcor donde los dos acusados ocultaron el cadáver de su vecina durante casi nueve años.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? La Guardia Civil localizó el 11 de marzo de 2026 los restos de Francisca Cadenas bajo el patio de una casa en Mairena del Alcor; ahora se han difundido imágenes inéditas del escenario.
  • ¿Dónde y quién? Los hermanos Julián y Manuel González, El Negro y El Pajarraco, están acusados del crimen cometido el 9 de mayo de 2017 en la provincia de Sevilla.
  • ¿Qué supone para los ciudadanos? La investigación da un vuelco judicial: los indicios apuntan a una muerte premeditada y con agresión previa, no a un homicidio imprudente como sostenía uno de los acusados.

Nueve años de silencio bajo el patio

El informe de la inspección ocular, divulgado por El Correo de Andalucía, reconstruye el hallazgo en la vivienda de Mairena del Alcor, un municipio de la comarca de los Alcores, en la provincia de Sevilla. Los agentes de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil y del Equipo de Inspecciones Oculares de Criminalística hallaron los huesos en una fosa excavada en el patio. Durante nueve años, macetas, bombonas de butano y una lavadora ocultaron el lugar exacto.

La identificación de la víctima fue posible, en primer término, por un anillo que aún conservaba en uno de los dedos de la mano. Francisca Cadenas era ama de casa, estaba casada y era madre de tres hijos. Había nacido en Hornachos, en la provincia de Badajoz. El hallazgo confirmó lo que la familia llevaba años temiendo: que Francisca nunca salió de Mairena del Alcor.

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Julián González mantiene que su vecina lo sorprendió consumiendo cocaína en el domicilio, que él se asustó y que la golpeó causándole la muerte de forma no intencionada. Sin embargo, el informe forense contradice esa versión: la víctima presentaba múltiples lesiones perimortem y fue enterrada desnuda de cintura para abajo. La autopsia, además, ha reforzado la hipótesis de una motivación sexual que sostienen la Guardia Civil y la familia. La versión del acusado queda seriamente tocada por las evidencias.

Bridas, amordazamiento y una motosierra: los indicios

Al retirar los restos óseos, los investigadores observaron que Francisca tenía las muñecas atadas con bridas y una cuerda, y que estaba amordazada. La inspección continuó en el interior de la vivienda; un perro de aguas llamado Dylan, de la Unidad Cinológica, marcó las patas de un paragüero en la entrada. Las pruebas preliminares detectaron restos de sangre humana. La vivienda de Mairena del Alcor se convirtió en una escena clave.

El cadáver de Francisca Cadenas permaneció nueve años oculto en Mairena del Alcor, y solo el trabajo de la Guardia Civil permitió romper un silencio que parecía definitivo.

El informe recoge un segundo hallazgo clave: en una habitación del fondo, junto a una cama y varias sillas, los agentes encontraron una motosierra en el suelo. Sobre el mango se recogió una muestra con hisopo, además de otras dos posibles manchas de sangre que se enviaron al laboratorio. El cadáver fue descuartizado con un objeto aún no identificado.

La Lectura Andaluza

En Andalucía, los crímenes de larga ocultación tienen un peso especial en la memoria colectiva. El caso de Marta del Castillo, también en la provincia de Sevilla, mostró hasta qué punto la falta de un cuerpo y el paso del tiempo pueden convertirse en un obstáculo procesal. Aquí, en cambio, la localización del cuerpo en Mairena del Alcor cierra una etapa de incertidumbre de nueve años y ofrece a la familia de Francisca Cadenas una base probatoria sólida de cara al juicio.

Para los vecinos de la comarca de los Alcores, la noticia remueve una herida que parecía olvidada. La vivienda estaba integrada en una calle normal del municipio, con macetas y bombonas que no despertaron sospechas durante casi una década. La proyección inmediata es clara: el próximo 14 de septiembre, agentes de la UCO se desplazarán a Hornachos para reconstruir el crimen con los acusados, en una diligencia que puede reordenar los relatos de los dos hermanos.

La instrucción judicial en Sevilla tiene ahora sobre la mesa un informe que cuestiona la versión exculpatoria y refuerza la tesis de una agresión planificada. La próxima reconstrucción permitirá contrastar si la obsesión sexual que sostienen la acusación y la familia explica por qué una vecina de Mairena del Alcor acabó enterrada bajo el patio de quienes debían ser sus vecinos.

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