El Concello de Ourense ha iniciado la demolición del edificio número 72 de la avenida de Santiago, en ruina desde octubre.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? El Concello de Ourense ha comenzado la demolición del edificio número 72 de la avenida de Santiago, afectado por un incendio y declarado en ruina.
- ¿Quién está detrás? El Concello de Ourense, tras abrir un expediente de ruina en octubre de 2025, aplica la ejecución subsidiaria ante la inacción de la comunidad de propietarios.
- ¿Qué impacto tiene? Se elimina un inmueble deteriorado que llevaba más de un año y medio sin poder ser habitado por las familias desplazadas.
Una ruina administrativa que se convierte en demolición
La intervención no es una sorpresa. El Concello abrió en octubre de 2025 un expediente de ruina sobre el inmueble y dio a la comunidad de propietarios un plazo de tres meses para presentar el proyecto y ejecutar el derribo. Según la información municipal recogida en el expediente, los dueños no llegaron a asumir el encargo. La administración local se reservó entonces el derecho a actuar de forma subsidiaria. Y así lo ha hecho.
El mecanismo de la ejecución subsidiaria permite al ayuntamiento sustituir al obligado cuando este no cumple. En este caso, el Concello ha movilizado maquinaria para retirar un edificio que acumula más de un año y medio de deterioro estructural. La decisión busca retirar el riesgo de una parcela situada en una de las principales vías de la ciudad.
Este viernes un camión pluma trabajaba frente al número 72 de la avenida de Santiago. Desde la calle se observan los restos del incendio: paredes muy deterioradas, huecos en la cubierta y una estructura sin condiciones de habitabilidad. La imagen confirma lo que el expediente administrativo ya anticipaba.
El fuego no solo destruyó el inmueble. También expulsó a las familias que vivían en él, y la situación de ruina ha impedido desde entonces cualquier regreso. Son los damnificados invisibles de una demolición que avanza después de meses de espera.
El Concello recordó a los propietarios la obligación de actuar, pero la competencia municipal para ejecutar el derribo se ha activado sin necesidad de llegar a un procedimiento judicial. La actuación trata de cerrar una herida urbana larga y compleja.
El derribo cierra la ruina física, pero no devuelve el hogar a quienes quedaron fuera.
Una actuación subsidiaria después de meses de inacción
La demolición avanza conforme a un expediente de ruina abierto en octubre de 2025. La comunidad de vecinos disponía de tres meses para presentar un proyecto de derribo, y el Concello avisó de que, si no lo hacía, ejecutaría el trabajo por su cuenta. Ese plazo venció sin que la propiedad asumiera el derribo.
La intervención se centra en el número 72, pero la imagen de un camión pluma en plena avenida de Santiago obliga a preguntarse cuántos inmuebles de la ciudad arrastran expedientes de ruina sin resolver. La gestión de las ruinas urbanas no es exclusiva de Ourense: es un reto para muchos municipios gallegos con cascos antiguos y patrimonio residencial envejecido.
Con la retirada del edificio se reduce el riesgo para la vía pública y se abre la opción de recuperar un solar en una de las principales arterias de la capital de Ourense. Aun así, el Concello no ha detallado por ahora el destino del solar una vez concluya el derribo.
El Laboratorio Gallego
La demolición del número 72 de la avenida de Santiago es un recordatorio de cómo se gestiona en Galicia la ruina residencial cuando la propiedad no responde. El Concello de Ourense ha activado una ejecución subsidiaria, figura que también aplican otros municipios gallegos y que, en el fondo, es una decisión administrativa sencilla que libera a la administración de un bloqueo. No hay aquí debate parlamentario ni disputa partidista: hay una herramienta municipal en marcha.
Sin embargo, el caso permite mirar a la comunidad desde una perspectiva más amplia. Las demoras entre el incendio, el expediente de ruina y la demolición muestran el peso de los trámites urbanísticos en una Galicia con un parque residencial envejecido. La proyección local es clara: el derribo debería concluir en las próximas semanas, según el calendario de obra habitual en este tipo de intervenciones, y a partir de ahí el ayuntamiento tendrá que decidir qué hacer con el solar. Quienes han seguido la política municipal gallega saben que estas decisiones suelen avanzar despacio, marcadas por la financiación y por la coordinación entre los servicios municipales y la propiedad.
Ficha del Caso
- El caso: El Concello de Ourense inicia la demolición del edificio 72 de la avenida de Santiago, afectado por un incendio y declarado en ruina en octubre de 2025.
- Datos importantes: Incendio hace más de un año y medio; expediente de ruina en octubre de 2025; plazo de tres meses para la comunidad de propietarios; ejecución subsidiaria activada.
- Resumen: La administración municipal retoma el control de un inmueble ruinoso y elimina un riesgo urbano, mientras las familias desplazadas siguen fuera de sus hogares.

