Sira Rego admite la responsabilidad del Gobierno en el desborde de Ceuta y agrieta el relato de Moncloa

La ministra de Juventud e Infancia asume la autocrítica en Ceuta y descoloca al PSOE dentro de la coalición. Izquierda Unida marca un perfil propio frente al cierre de filas de Moncloa.

La ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, ha reconocido una “parte de responsabilidad” del Gobierno en la gestión de la crisis de Ceuta. La autocrítica de la dirigente de Izquierda Unida agrieta el relato de Moncloa y traslada la tensión al núcleo de la coalición.

En una entrevista en Radio 5, Rego ha admitido que “ha habido una situación de desborde extraordinario” y que “la coordinación tendría que haber sido más eficiente, o más rápida”. La ministra no ha esquivado la lectura interna de sus propias palabras: “Hemos visto situaciones y vemos situaciones que evidentemente no nos gustan, por eso digo que es importante la autocrítica, hacernos cargo y asumir la parte de responsabilidad que tenemos”.

La titular de Juventud e Infancia ha defendido además que se puede “atender a los ciudadanos y ciudadanas de Ceuta” y, al mismo tiempo, a las “personas en situación de vulnerabilidad” que han llegado a la ciudad. Rego ha rechazado que la política migratoria obligue a elegir entre ambas realidades. La lectura que hace Sumar de esta crisis no es la de un choque de derechos, sino la de una coordinación fallida.

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El desmarque de Sira Rego frente al cierre de filas de Moncloa

Rego ha reclamado al PP que “firme” el traslado de 500 menores desde Ceuta a la Península. Según la ministra, “las plazas están habilitadas” y solo falta el visto bueno del Gobierno de la ciudad autónoma. Ha precisado que esas plazas “las financia el Estado”, un dato que coloca la responsabilidad del bloqueo en manos de los populares.

La ministra ha acusado a los dirigentes del PP de pedir la expulsión de todos los menores migrantes, algo que ha calificado de “mecanismo de deportación masiva de niños”. A su juicio, se trata de una propuesta “ilegal e inhumana”. El choque con el PP deja a Moncloa en una posición incómoda: la ministra de Sumar abre un frente propio mientras el Gobierno intenta contener la crisis.

Rego también ha cargado contra Vox por “señalar y llamar a cazar seres humanos” desde las instituciones. Ha asegurado que “el racismo y el fascismo no son una opinión legítima”. En el plano europeo, ha cuestionado los “mecanismos de externalización y militarización de fronteras” y ha defendido vías legales y seguras, como las aplicadas durante la crisis de refugiados de Ucrania, una acogida vinculante, y solidaria con recursos europeos. Ha denunciado, además, un “sesgo racista” en el trato diferenciado entre ambas crisis.

La autocrítica de Sira Rego no es solo un mensaje al Gobierno: es una señal de que Izquierda Unida no asumirá el silencio en la crisis de Ceuta.

Izquierda Unida dentro de Sumar: una voz propia con costes para la coalición

El movimiento de Rego no puede leerse al margen de la estructura interna de Sumar. La ministra es una de las figuras de Izquierda Unida en el espacio, y su autocrítica expresa una sensibilidad que va más allá de un gesto personal. La federación de izquierdas ha mantenido en los últimos meses un perfil propio en asuntos migratorios y de derechos sociales, sin llegar a la ruptura, pero marcando distancias con la línea más continuista del Gobierno.

Dentro del Grupo Parlamentario Sumar conviven fuerzas con prioridades diferentes: los comuns, Más Madrid, Compromís o Chunta. La voz de Rego representa al espacio más institucional de IU, pero también al sector que cree que Sumar no debe pagar el precio de los silencios del Gobierno. La crisis de Ceuta ha colocado a ese sector en el centro del debate interno.

No hay una fractura formal. La ministra no ha cuestionado la continuidad de la coalición ni la gestión general del Ejecutivo. Ha hablado de “autocrítica” y de asumir responsabilidades, una fórmula que permite desmarcarse sin romper. Ese equilibrio es la marca de la política de alianzas dentro de Sumar: crítica, pero con contención.

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La Dinámica de Coalición

El desmarque de Rego introduce una variable incómoda en la relación con el PSOE. Moncloa había optado por un discurso de contención y por el control del puerto de Ceuta, con más de un millar de migrantes reubicados. La ministra de Juventud e Infancia ha elegido otro registro: admite fallos de coordinación y responsabiliza al PP del bloqueo de las plazas de acogida. El resultado es un doble frente: hacia fuera, con los populares; hacia dentro, con el ala socialista del Gobierno. La coalición PSOE-Sumar ya ha vivido tensiones por las políticas migratorias, y este capítulo las reactiva en un momento de alta sensibilidad territorial. La proyección inmediata queda marcada por la negociación de los 500 menores y por la exigencia de que las comunidades del PP asuman cupos solidarios. Si Ceuta no firma el traslado, el choque se consolidará; si lo firma, Sumar podrá reclamar un triunfo político propio.

Ficha del Caso

  • El caso: La ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, admite la responsabilidad parcial del Gobierno en el desborde migratorio de Ceuta y carga contra el PP por bloquear el traslado de menores.
  • Datos importantes: 500 menores pendientes de traslado, plazas ya habilitadas y financiadas por el Estado; más de un millar de migrantes reubicados en el puerto; entrevista en Radio 5.
  • Resumen: El desmarque de Rego agrieta el relato de Moncloa y reabre la pugna entre el ala de Sumar y el PSOE por la gestión migratoria de la coalición.