PP y Vox coinciden en el 80% de las votaciones del Congreso en esta legislatura y rozan el 90% en 2026. El dato, extraído de los registros públicos de la Cámara y difundido por elDiario.es, se ha convertido en munición política para el PSOE: Ferraz lo incorpora al argumentario contra Alberto Núñez Feijóo de cara al ciclo electoral de 2027.
La fotografía de una legislatura: ocho de cada diez votos junto a Vox
La legislatura arrancó en noviembre de 2023 con dos señales inequívocas. PP y Vox votaron juntos tanto el fallido intento de Feijóo de ser presidente del Gobierno como el rechazo a la reforma del Reglamento del Congreso para regular el uso de las lenguas cooficiales. En aquel último trimestre de 2023, la coincidencia alcanzó el 79% en un total de 28 votaciones, según los datos que constan en la web del Congreso.
El patrón se consolidó en 2024, siempre por encima del 80% y rozando el 90% en el primer y cuarto trimestre. Ni siquiera la ruptura veraniega de los primeros gobiernos autonómicos entre PP y Vox, precipitada por el rechazo ultraderechista al acogimiento de menores migrantes procedentes de Canarias, alteró la sintonía parlamentaria.
Ese doble discurso alimenta la ambigüedad. Para Feijóo, la convivencia entre las alianzas autonómicas y la promesa incumplida de gobernar en solitario; para Abascal, el ‘PSOE azul’ que denuncia en público pero que, llegado el caso, inviste a los barones populares.
2025 marcó el peor ejercicio de la relación, con un 71% de coincidencia en 77 votaciones celebradas entre julio y agosto. La caída coincidió con el XXI Congreso Nacional del PP, donde Feijóo renovó mandato y proclamó: ‘Yo quiero un Gobierno en solitario’. Al día siguiente, Miguel Tellado aseguró que ‘no habrá coalición’.
De la pose ‘en solitario’ a la prioridad nacional asumida
El desencuentro fue un espejismo. El tramo final de 2025 y, sobre todo, este 2026 registran coincidencias de hasta el 90%. Las elecciones autonómicas de Extremadura, Aragón, Castilla y León y Andalucía demostraron la dependencia mutua de las derechas para gobernar. Un año después de la promesa de vetar a Vox, los ultra mantienen las cuatro vicepresidencias que ya tenían en 2024 y el PP ha asumido plenamente la ‘prioridad nacional’ de Abascal.
La autonomía del PP frente a Vox no se mide en declaraciones de Congreso, sino en votaciones del Congreso.
El matiz numérico importa: no es una coincidencia ocasional, es una pauta sostenida durante tres años parlamentarios. Ferraz quiere convertir ese patrón en pregunta incómoda para Feijóo en cada sesión de control.
La relación, en cualquier caso, no es simétrica. Vox ha votado a favor del 90,9% de las iniciativas firmadas por el PP, un total de 30 síes, y solo se ha opuesto a una: la que reclamaba juzgados especializados y formación obligatoria en violencia de género para jueces y magistrados. En sentido contrario, el PP únicamente apoya el 25% de las propuestas de Vox, se abstiene o no participa en el 41,9% y vota en contra en el 32%. Entre las abstenciones figuran una propuesta para incrementar los controles de alcohol y drogas en conductores profesionales y otra para reconocer el sistema alimentario como sector estratégico.
La lectura de Ferraz es directa. Si el PP coincide con Vox en ocho de cada diez votaciones y asume la prioridad nacional de los ultra, la tesis del cordón sanitario queda desactivada. El PSOE quiere trasladar al votante moderado que Feijóo no ofrece una alternativa de centro, sino una agenda compartida con la extrema derecha.
El Eje del Poder Socialista
El análisis del PSOE respira la calma de quien acumula datos. Los socialistas creen que esta estadística desmonta la estrategia de Feijóo de presentarse como dique frente a Abascal. El precedente de Castilla y León, donde Vox entró por primera vez en un gobierno autonómico de la mano del PP en 2022, demostró que la entente no era una anomalía pasajera. Fuentes de Ferraz consultadas por Moncloa.com insisten en que el material parlamentario de 2026 les permite desplazar el eje del debate hacia la credibilidad del PP.
El argumentario tendrá aterrizaje territorial. Las federaciones socialistas de Extremadura, Aragón, Castilla y León y Andalucía ya han comprobado en las urnas qué ocurre cuando el PP depende de Vox. La coincidencia del 80% en el Congreso da cobertura a los presidentes autonómicos y alcaldes socialistas para sostener que la alternativa nacional de Feijóo se apoya en la agenda ultra.
A medio plazo, el dato respalda la estrategia de movilización del PSOE hacia 2027: presentar a Sánchez como garantía de estabilidad socialdemócrata europea frente a una derecha que ya no distingue entre conservadurismo y ultraconservadurismo. El riesgo para el Gobierno es otro: que el foco en la coincidencia PP-Vox desplace el debate sobre su propia gestión. En Moncloa asumen que la fórmula es compatible, si consiguen que las políticas sociales sigan marcando la agenda.
🌹 El Apunte de Ferraz
- Mensaje fuerza: El PP no es dique frente a Vox: es su socio parlamentario habitual.
- Protagonista: Pedro Sánchez (presidente del Gobierno y secretario general del PSOE).
- Próximo hito: Reanudación del periodo ordinario de sesiones del Congreso, con la coincidencia PP-Vox como telón de fondo.
