EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Sumar ha calificado de ‘error grave’ que se cuestione a la jueza María Tardón, instructora de la investigación sobre Ceuta, y ha pedido presunción de legalidad.
- ¿Quién está detrás? La portavoz parlamentaria de Sumar, Verónica Martínez Barbero, y la diputada Tesh Sidi, con el reproche añadido de Ione Belarra, secretaria general de Podemos.
- ¿Qué impacto tiene? Introduce una nueva fricción en la coalición entre el PSOE y Sumar tras las declaraciones del ministro Óscar Puente y tensa el debate sobre justicia y control político.
Sumar ha tensado este lunes la coalición con el PSOE al desmarcarse del ministro Puente por la jueza de Ceuta.
Según recoge Europa Press, la portavoz parlamentaria de Sumar, Verónica Martínez Barbero, ha defendido en el Congreso una ‘presunción de legalidad y un estricto respeto a la actuación de la jueza’ porque el procedimiento lleva poco tiempo en marcha. La diputada de Más Madrid Tesh Sidi ha añadido: ‘por el momento no hay indicios de sospecha más allá de requerimientos y error grave cuestionarlo’.
Un desmarque con mensaje de legalidad y sin sospecha de la Audiencia Nacional
Sumar se desmarca así de las declaraciones del ministro de Transportes, Óscar Puente, que esta mañana cuestionó la ‘parcialidad’ de la magistrada y consideró ‘bastante extraño’ que la jueza pidiera a la Policía Nacional no transmitir a los mandos las conclusiones del informe del CENIF.
Para Sidi, la izquierda a la izquierda del PSOE está ‘acostumbrada’ a que haya jueces de derechas ‘en todas las salas’, pero la Audiencia Nacional ‘está haciendo su trabajo’. La diputada ha criticado que se pida a Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado información que deberían haber reclamado los ministerios de Interior y Defensa.
‘Se hace un flaco favor’ a los casos reales de lawfare con estas críticas, ha apostillado Sidi, que ha vinculado el malestar con la publicación de un documento judicial en la portada de un periódico. Verónica Martínez Barbero ha reconocido que no deja de sorprenderle que ‘acabe en la portada de un periódico un documento que una jueza determina que no puede ver el Ministerio del Interior’.
Sumar pide prudencia judicial, pero el debate sobre Ceuta ya es un choque de legitimidades entre el control político y la independencia de la Audiencia Nacional.
Belarra y el ‘lawfare’: el reproche que agita el espacio a la izquierda del PSOE
Desde Podemos, Ione Belarra ha ido más lejos y ha reprochado al PSOE que ‘solo critica a los jueces cuando les golpean a ellos’. Según Belarra, durante años hubo guerra judicial ‘mientras, cuando afectaba a otros, Puente miraba hacia otro lado’.
El diputado Alberto Ibáñez, también de Sumar, ha considerado ‘bastante grave’ que ‘demasiada gente no cree en la Justicia’ y ha emplazado a Puente a hablar con el ministro Félix Bolaños sobre reformas estructurales. Además, ha reclamado a Pedro Sánchez ‘audacia, templanza y contundencia’ frente al ataque híbrido en Ceuta y ha cuestionado dar las gracias al rey de Marruecos.
La diputada de Compromís Àgueda Micó ha recordado que su formación no contempla a la Audiencia Nacional sin intencionalidad política tras el caso Mónica Oltra, y ha defendido el derecho de Tardón a investigar también al Gobierno y a Marruecos.
El Eje del Poder Socialista
El choque confirma que la coalición afronta una zona de fricción sensible: la frontera entre la crítica política a una resolución judicial y la defensa del respeto institucional. Ferraz no ha salido por ahora a responder a Sumar, pero la lectura estratégica no es menor: el Gobierno con marca socialista necesita preservar tanto la autonomía de la Fiscalía y de la Audiencia Nacional como su capacidad para reclamar información en un expediente que afecta a la seguridad nacional.
En el plano territorial, Ceuta concentra la presión migratoria y de seguridad. Cualquier paso en falso sobre la instrucción judicial puede alimentar el relato de una izquierda dividida ante una crisis de Estado. En cambio, un mensaje de unidad con respeto a los tiempos judiciales permitiría a la coalición defender la transparencia sin ceder a la tentación del choque permanente.
El matiz no es menor: la coalición no está en riesgo de ruptura, pero la sensibilidad de Sumar y Podemos obliga a Ferraz a calibrar cada mensaje sobre jueces. Lo que hoy es una fricción puede convertirse en un problema parlamentario si la instrucción de Ceuta avanza con filtraciones y contragolpes.
El antecedente del lawfare y de la judicialización de la política pesa en el espacio progresista. La gestión de Mónica Oltra, citada por Compromís, recuerda que los socios parlamentarios no aceptan un Poder Judicial sin intencionalidad política. El riesgo inmediato es que la disputa se desplace al Congreso y complique la mayoría de investidura si Sumar y Podemos elevan el tono.
La próxima sesión de control y la evolución del procedimiento ante la Audiencia Nacional serán hitos a vigilar. Si el PSOE evita la confrontación directa con los aliados y limita el debate a los datos, podrá contener la crisis. Si, por el contrario, se impone el choque de portavocías, la coalición puede pagar un precio parlamentario.
🌹 El Apunte de Ferraz
- Mensaje fuerza: Defender la independencia judicial y la seguridad nacional sin aceptar un choque con los aliados de la coalición.
- Protagonista: Óscar Puente (ministro de Transportes y Movilidad Sostenible).
- Próximo hito: Próxima sesión de control en el Congreso y evolución del procedimiento judicial en la Audiencia Nacional.
