5El anuncio perfecto que no existe: fotos generadas por IA y un piso real en obras
Imagínese un salón de revista: luz cálida, sofá nórdico, paredes sin una mancha. Esa es la primera foto del anuncio. La realidad, escondida unas imágenes más abajo o en la letra pequeña de la descripción, muestra el mismo piso a medio reformar, con sacos de escombros, cables fuera y una cocina de los años setenta que en la imagen anterior aparecía «renovada». La inteligencia artificial ha llevado el retoque inmobiliario, un clásico del gran angular, mucho más lejos: ya no se trata solo de ampliar estancias o subir la luz, sino de añadir muebles que no existen, borrar humedades y dibujar baños de spa sobre unos azulejos que están para reformar. La operación cuesta prácticamente cero y se resuelve en un minuto, cuando antes los renders había que encargarlos a empresas especializadas, explican agencias de Barcelona en Metrópoli Abierta. La excusa, repetida hasta la saciedad por propietarios e inmobiliarias, es siempre la misma: «para que veas cómo quedaría».
Lo verdaderamente surrealista en el alquiler es que ese «cómo quedaría» casi nunca llega: quien paga la mensualidad no va a ejecutar ninguna reforma, así que el anuncio perfecto muestra una vivienda que no existe, y quizá no exista nunca en el estado fotografiado. La práctica se ha normalizado tanto en Idealista y Fotocasa que en septiembre pasado aparecieron imágenes con la marca de agua de Gemini, el generador de Google, sin que el anunciante se molestara siquiera en ocultarla. El Ministerio de Consumo confirmó que retocar con IA fotografías de viviendas para venderlas o alquilarlas puede constituir competencia desleal si induce a error, al amparo del artículo 7 de la Ley 3/1991, pero reconoce que no hay regulación específica ni planes para perseguirlo. Entre tanto, los expertos solo pueden recomendar lo de siempre: ver la casa antes de pagar nada, porque lo que se enseña en pantalla, como resume la vicepresidenta de AMADEI, Ana Solozabal, suele ser cómo puede quedar reformada, no lo que realmente se va a alquilar.

