6Una bandeja de horno con salchichas, patatas y pimientos limpia sola
Cuando septiembre impone la vuelta a los horarios, la bandeja de salchichas con patatas y pimientos es de esos platos que resuelven la cena con una sola olla menos que fregar: todo se asa junto, a unos 200 ºC y en torno a 40 minutos, sin salteados intermedios ni sartenes adicionales. Es además una de las recetas más baratas del menú de la cuesta: la patata se movió en septiembre en torno a 1,97 euros el kilo en el súper, según el Índice de Precios Origen-Destino, y con un kilo basta para una bandeja familiar; las salchichas frescas y un par de pimientos completan la compra por poco dinero. El truco está en cortar la patata en dados pequeños para que se dore al mismo ritmo que el pimiento, y en dejar que la grasa de la propia salchicha impregne el conjunto, de modo que apenas hace falta aceite y el resultado sabe a asado de toda la vida, ese que los niños suelen aceptar sin discutir incluso los días más revueltos del arranque de curso.
Lo que hace a esta bandeja merecedora de la lista es que se limpia sola, o casi: basta forrar la bandeja con papel de horno antiadherente antes de repartir los ingredientes y, al terminar, retirar el papel y tirarlo. Desaparece el rito de fregar la bandeja con agua caliente y estropajo, que es justo lo que nadie quiere hacer a las diez de la noche con deberes y mochilas por medio; un paquete de veinte láminas precortadas cuesta poco más de un euro en cadenas como Clarel, y cada cena deja la bandeja prácticamente intacta. Se sirve directa del horno a la mesa, admite cualquier verdura que sobre en el cajón y las sobras aguantan un par de días en la nevera para un tupper, lo que convierte una receta de pocos ingredientes en la herramienta perfecta para sobrevivir a septiembre sin encender la cocina dos veces.

