Movistar+ estrena el documental sobre el juicio que enfrentó a Chiquito de la Calzada con su propio imitador en TV

Movistar+ recupera uno de los litigios más surrealistas de la televisión española de los 90: Chiquito de la Calzada contra su propio doble televisivo. El documental llega el 1 de octubre tras pasar por San Sebastián.

Movistar ha confirmado la fecha: el próximo 1 de octubre, la plataforma estrena El otro Chiquito, un documental que reconstruye uno de los episodios más insólitos de la televisión española reciente. La historia empieza como un homenaje y termina en los tribunales, con un país entero preguntándose a quién pertenece un fenómeno cultural una vez que ya es de todos.

En 1995, el lenguaje de Chiquito de la Calzada había saltado de los platós a la calle. Entonces, el programa más visto de la televisión privada presentó a un personaje casi calcado al humorista malagueño. Lo que parecía un guiño acabó convirtiéndose en una batalla legal por la identidad de un icono popular.

Movistar recupera el litigio más surrealista de los 90

Youtube video

El documental, dirigido por Javier Morales y Juan Zavala, parte de una idea original del guionista Diego San José, responsable de series como Celeste y Yakarta. Su mirada combina el tono de thriller con el análisis social de una España que en los 90 vivía la irrupción de los primeros canales privados y una guerra feroz por las audiencias.

Publicidad

El otro Chiquito no se limita a narrar el pleito: reconstruye el contexto de una industria televisiva que empezaba a entender que un rostro popular podía convertirse en un activo disputable. Antes de aterrizar en streaming, la cinta pasará por el Festival de San Sebastián el 21 de septiembre, dentro de la sección Made in Spain.

El fenómeno que superó al fútbol en audiencia

Movistar ha convertido los últimos años en una apuesta constante por el documental de investigación basado en casos reales, y este estreno confirma esa línea editorial. La plataforma ya lo demostró con thrillers y true crime que se colaron entre los más vistos del catálogo, y ahora repite fórmula con un caso que marcó época.

Chiquito fue descubierto para la televisión con 62 años por el productor Tomás Summers, que lo fichó para el programa Genio y figura de Antena 3. Su ascenso fue tan rápido como brutal: el 27 de octubre de 1994, una recopilación de sus mejores chistes superó en 500.000 espectadores a un partido de fútbol entre el Karlsruhe y el Real Madrid, alcanzando 4,5 millones de audiencia.

El actor que dio vida al «otro» Chiquito

Youtube video

El personaje que desató la polémica, Lucas Grijander, fue interpretado por Florentino Fernández, entonces un cómico emergente que encontró en aquella imitación su gran trampolín televisivo. La producción explica cómo aquel personaje, pensado como parodia, terminó ocupando un espacio que Gregorio Sánchez —el hombre detrás de Chiquito— sentía absolutamente suyo.

Para el humorista malagueño, la cuestión iba mucho más allá de una simple imitación. Después de años luchando por hacerse un hueco en el mundo del espectáculo, ver cómo alguien reproducía ante millones de espectadores los rasgos que definieron su éxito no era un asunto menor, y así lo reflejan los testimonios recogidos en el documental.

Testimonios que reconstruyen la España de los 90

El documental combina imágenes de archivo con declaraciones de figuras muy diversas del mundo de la comunicación, la cultura y la política, entre ellas Pepe Navarro, Mario Conde, Celia Villalobos, José Mercé y Manuel Campo Vidal. Esta mezcla de voces aporta perspectiva sobre cómo se vivió el fenómeno desde dentro y desde fuera del plató.

Publicidad

A ellos se suman periodistas como Manuel Jabois, Luz Sánchez-Mellado y Mariola Cubells, que analizan el episodio desde una mirada más contemporánea. La combinación de lo personal y lo analítico es, según sus responsables, la clave para entender por qué aquel litigio sigue interesando treinta años después.

Entre los elementos que reconstruyen aquel momento televisivo destacan:

  • El contexto de una guerra de audiencias entre las primeras cadenas privadas de España.
  • El debate legal sobre si un estilo de humor puede ser propiedad exclusiva de alguien.
  • El impacto del lenguaje de Chiquito, con expresiones como «fistro» o «jarl», convertidas en jerga popular.
  • La reconstrucción del proceso judicial, con material de archivo prácticamente inédito.

Un formato que apuesta por el true crime cultural

Movistar Plus ha ido perfilando en los últimos meses una identidad muy concreta dentro del documental español: casos reales, mediáticos y con un componente humano fuerte. El otro Chiquito se suma a otros títulos recientes centrados en procesos judiciales o fenómenos sociales que marcaron la actualidad de su época, consolidando una fórmula que conecta con el público que ya no busca solo nostalgia, sino comprensión del contexto.

Este tipo de producciones funcionan porque tocan una fibra generacional: quienes vivieron aquel fenómeno en directo redescubren los matices que se les escaparon entonces, y quienes solo conocen a Chiquito por memes encuentran una historia con más capas de las que imaginaban.

Un icono que sigue generando debate legal

La pregunta que plantea el documental sigue teniendo vigencia hoy: ¿puede alguien ser dueño de una manera de hablar o de un estilo de humor una vez que ya pertenece al imaginario colectivo? Es un debate que reaparece constantemente en la era de las redes sociales y los formatos virales.

Del plató al juzgado en cuestión de meses

Lo que empezó como un gag en un programa de máxima audiencia terminó trasladándose a los tribunales en un tiempo récord, algo que en la España televisiva de los 90 resultaba poco habitual y que convirtió el caso en un precedente comentado durante años en el sector.

Lo que viene: el documental como espejo generacional

El interés por revisitar la televisión de los 90 no es casual. En un momento en que las plataformas compiten por diferenciarse con contenido propio, recurrir a la memoria colectiva se ha convertido en una estrategia tan efectiva como rentable, siempre que el tratamiento aporte algo nuevo al relato ya conocido.

Si El otro Chiquito cumple lo que promete su tráiler, puede marcar una tendencia: documentales que no se conforman con la nostalgia, sino que usan casos concretos para explicar cómo cambiaron las reglas del juego televisivo. Una fórmula que, bien ejecutada, tiene mucho recorrido por delante.