Los autónomos de Málaga pierden cada año 500 millones de euros y 33 millones de horas en burocracia

La provincia concentra uno de cada cuatro autónomos andaluces y lidera el crecimiento regional con un 3,5% interanual. ATA calcula que cada trabajador por cuenta propia dedica 226 horas al año solo a obligaciones administrativas.

Los autónomos de Málaga pierden cada año 33 millones de horas y 500 millones de euros en trámites burocráticos.

Málaga lidera el crecimiento de autónomos en Andalucía

El último balance de la Seguridad Social sitúa a Málaga como la provincia andaluza con más músculo autónomo. La provincia concentra 146.496 afiliados al RETA, una cuarta parte del total autonómico, y 60.798 empresas inscritas, el 25% del tejido empresarial de la comunidad.

Esa base no deja de crecer. En el último año, tomando como referencia el mes de agosto, Málaga ha sumado 4.899 autónomos, un avance interanual del 3,5% que marca el mayor ritmo de toda Andalucía.

Publicidad

La foto comparada lo deja todavía más claro. Sevilla, segunda provincia andaluza en autónomos, contabiliza 122.268 afiliados con un crecimiento del 2,3%, y Granada registra 71.157, con un 2,5%. El diferencial a favor de Málaga no es solo de volumen, sino de aceleración.

El comercio es el gran vivero del autónomo malagueño, con 27.249 afiliados; le siguen la construcción con 16.884, las actividades profesionales con 15.755 y la hostelería con 15.409. Se trata de un tejido diversificado que va desde la tienda de barrio hasta los servicios cualificados.

Por sexo, el colectivo se reparte en 90.002 hombres y 56.494 mujeres, con crecimientos interanuales del 3,3% y del 3,7%. La incorporación femenina avanza algo más rápido, aunque la brecha en números absolutos sigue siendo amplia.

Málaga suma casi 5.000 autónomos en un año y concentra la cuarta parte del censo autónomo andaluz.

La factura de la burocracia: 3.390 euros por autónomo y año

Sobre ese mapa de emprendimiento, ATA coloca una advertencia que conviene no pasar por alto. Un trabajador por cuenta propia destina una media de 226 horas al año exclusivamente a cumplir con las obligaciones fiscales, laborales y de Seguridad Social.

Traducido a euros, con un coste medio de 15 euros por hora, la cifra asciende a 3.390 euros anuales por autónomo. En Málaga, al multiplicar esa pérdida por el censo provincial, el resultado es rotundo: 496,6 millones de euros y 33 millones de horas perdidas cada año en trámites.

La patronal no limita el problema a una sola ventanilla. Denuncia que las trabas provienen de Europa, de otras comunidades autónomas, del Estado y de los ámbitos locales; y que, lejos de reducirse con la digitalización, siguen creciendo con nuevas exigencias como el registro horario o Verifactu.

Publicidad

Rafael Amor, presidente de ATA en Andalucía, amplía la lista: la gestión de residuos, la responsabilidad social, los protocolos de acoso y la prevención de riesgos laborales se suman hoy a las obligaciones clásicas. Su conclusión es la que suscriben los autónomos consultados: la carga administrativa compite directamente con el tiempo de mostrador.

Entre las reivindicaciones del colectivo destacan tres medidas concretas. La exención del IVA para quienes facturen menos de 85.000 euros al año, la exención de cotizaciones durante las bajas por enfermedad desde el primer día y la reducción de las declaraciones fiscales de cuatro a una o dos anuales.

La Lectura Andaluza

La lectura que deja este retrato en Andalucía es doble. Por un lado, Málaga vuelve a confirmar su papel como motor económico regional: una cuarta parte del tejido autónomo andaluz y el mayor crecimiento en términos absolutos. Por otro, las reclamaciones de ATA apuntan a un problema de productividad que no se limita a una sola administración y que se reparte entre Europa, el Estado, la Junta de Andalucía y los ayuntamientos.

El precedente no es menor. Andalucía concentra una parte decisiva del tejido de pymes del sur de España y Málaga ha sido en los últimos ejercicios la provincia que más empleo autónomo ha generado en la comunidad. Eso explica que una pérdida de 33 millones de horas anuales no solo afecta al titular del negocio, sino también al consumo de los barrios y a la creación de empleo.

Para un autónomo de barrio, dueño de una tienda en Málaga, 3.390 euros al año en gestión administrativa no son un dato frío: son horas sin facturar, sin descanso y sin margen para crecer. Si esa factura se multiplica por todo el censo provincial, salen 496,6 millones de euros que podrían destinarse a contratar, a ampliar negocio o a mejorar salarios.

La proyección pasa por la negociación de medidas con las administraciones y por la respuesta que puedan dar las instituciones a las propuestas de simplificación. Habrá que estar atentos a las próximas convocatorias del sector en Málaga y en el conjunto de Andalucía.