Ester Muñoz, del PP, acusa a Puente de atacar al Poder Judicial por la jueza de Ceuta

La portavoz del Grupo Popular en el Congreso vincula el cuestionamiento a la magistrada María Tardón con una estrategia de presión permanente del Ejecutivo. En el foco queda también la lista de periodistas elaborada por el Ministerio del Interior.

La portavoz del Grupo Popular en el Congreso, la diputada del PP Ester Muñoz, ha acusado este martes al ministro de Transportes, Óscar Puente, de atacar al Poder Judicial tras el cuestionamiento del titular de Transportes a la jueza de la Audiencia Nacional María Tardón.

La causa de Ceuta y el choque con la magistrada

En un acto celebrado en Ponferrada con motivo de la festividad de la Virgen de la Encina y del Día de El Bierzo, Muñoz censuró las palabras de Puente, que consideró bastante extraño que la magistrada pidiera al equipo de la Policía Nacional no trasladar a los mandos policiales las conclusiones del informe sobre la entrada masiva de inmigrantes en Ceuta.

La causa por aquella crisis migratoria se ha convertido en un expediente delicado para el Ejecutivo. En el Grupo Popular sostienen que el control de la información policial y la intervención de la Audiencia Nacional fueron objeto de fricción desde el inicio.

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Para Muñoz, la presión al Poder Judicial se ha convertido en un leitmotiv del Ejecutivo. “Es algo que hemos visto durante toda la legislatura: cuando los hechos contradicen el relato del Gobierno, atacan a quien haga falta”, resumió. Acto seguido añadió que el ministro “no debería meterse” con la justicia.

La lista de periodistas y la acusación de señalamiento

La portavoz del GPP fue más allá y sostuvo que el Gobierno repite la misma conducta con los informadores cuando sus publicaciones no coinciden con el argumentario oficial. Su referencia es un dosier interno elaborado por el Ministerio del Interior con datos sobre periodistas, incluido su perfil ideológico.

“Hoy también hemos conocido esa lista negra de periodistas que hace el ministro del Interior, un ministro que no se enteró de que en España a través de Ceuta nos invadían 80.000 personas, pero sí tenía una lista negra de periodistas a los que señalar, a los que etiquetar”, subrayó.

El PP no lo plantea como un simple choque parlamentario: busca instalar la imagen de un Gobierno que usa sus resortes para defender un relato a costa de jueces y periodistas.

La dirigente popular remató la crítica con una advertencia: “Nos retrotrae a épocas pasadas que no deberíamos volver”. En el entorno de Muñoz se subraya que el episodio no es un incidente aislado, sino una muestra del trato del Ejecutivo a los contrapesos.

El Eje del Poder Popular

En la cúpula del Grupo Popular se asume que la defensa de la independencia judicial es un activo de desgaste contra el Gobierno. Sobre todo cuando el ministro que protagoniza el choque, Óscar Puente, forma parte del núcleo duro de Moncloa y ha marcado el tono de confrontación con el PP durante toda la legislatura.

El PP entiende que el foco no debe quedar en la dureza verbal de la portavoz, sino en la conducta del Gobierno. Por eso Génova no va a enfriar el expediente: la próxima sesión de control en el Congreso servirá para volver a situar el caso en la agenda.

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La jugada, además, aporta cohesión interna. Mientras Moncloa intenta separar la agenda judicial de la política de infraestructuras, el PP mantiene a todos sus portavoces alineados bajo una misma consigna: no tolerar presiones al Poder Judicial ni listados ideológicos en la administración.

En en el plano territorial, la intervención desde Ponferrada ensancha el argumentario de Génova en Castilla y León. La lógica es sencilla: presentar al Ejecutivo central como una administración que persigue al que no confirma su versión, sea juez o periodista.

La comparativa con crisis anteriores es inmediata. El PP ya hizo de la defensa del Poder Judicial un eje de oposición durante la tramitación de la ley de amnistía y en las comisiones que controla en el Senado. Ahora el expediente contra Puente y el dosier de Interior suman munición para la próxima sesión de control en el Congreso.

El riesgo para Génova es que el choque se lea únicamente como un pulso de portavoces. Por eso la estrategia pasa por elevar el caso a categoría institucional: no es un problema del PP, sostienen, sino un síntoma de un Gobierno que ha normalizado la presión sobre jueces y periodistas.

🏛️ El Apunte de Génova

  • Mensaje fuerza: El Gobierno ataca al Poder Judicial y señala a los periodistas para proteger su relato.
  • Protagonista: Ester Muñoz (portavoz del Grupo Popular en el Congreso).
  • Próximo hito: Próxima sesión de control al Gobierno en el Congreso, con las preguntas del GPP centradas en el caso.