EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Irán ha atacado este miércoles diez buques cerca del estrecho de Ormuz, después de que Estados Unidos hundiera cinco petroleros iraníes. Al menos un marino ha muerto y otro permanece desaparecido.
- ¿Quién está detrás? La Guardia Revolucionaria iraní (IRGC) ha reivindicado los ataques y ha disparado misiles balísticos contra una base usada por fuerzas de EE.UU. en Jordania. Washington ha confirmado el hundimiento de los cinco petroleros.
- ¿Qué impacto tiene? El Brent ha superado los 100 dólares por primera vez desde julio y el tránsito por el estrecho se ha reducido a seis buques con transpondedor en 24 horas. España queda expuesta a un encarecimiento inmediato del crudo y de los carburantes.
Irán ha atacado este miércoles diez buques en las inmediaciones del estrecho de Ormuz, según ha confirmado la Guardia Revolucionaria. La ofensiva llega horas después de que Estados Unidos hundiera cinco petroleros iraníes, en lo que ambas partes describen como la mayor oleada de ataques a la navegación desde que comenzó la guerra hace seis meses.
El bombardeo ha causado al menos un muerto y un desaparecido entre las tripulaciones, y ha disparado el precio del petróleo. El Brent, referencia internacional para el crudo, ha roto la barrera de los 100 dólares por primera vez desde julio.
La mayor oleada de ataques a la navegación desde el inicio de la guerra
La Guardia Revolucionaria iraní, el IRGC, ha asegurado que si el enemigo vuelve a golpear dos o tres objetivos iraníes, Teherán responderá con veinte. En paralelo, anunció que publicará en breve los mapas de una nueva zona marítima prohibida, mucho más amplia, que se extenderá hasta el golfo Arábigo a la altura de Chabahar, en la costa oriental de Irán, cerca de Pakistán.
Washington, por su parte, ha vinculado el hundimiento de los cinco petroleros a la respuesta a dos intentos del IRGC de alcanzar con misiles balísticos un buque de guerra estadounidense en las 48 horas anteriores. El secretario de Estado, Marco Rubio, lo resumió desde Colombia: ‘Irán sigue intentando golpear a los buques de la Armada de Estados Unidos, y cada vez que lo haga o intente hacerlo, va a perder petroleros’.
El Brent rompe la barrera de los 100 dólares y arrastra a los mercados

El estrecho de Ormuz canalizaba antes de la guerra una quinta parte del petróleo mundial. Ahora el tránsito se ha reducido a un goteo: los datos preliminares citados por la agencia de seguridad marítima británica (UKMTO) muestran solo seis buques con transpondedor activado en las últimas 24 horas. El Brent ha recogido ese miedo y ha superado los 100 dólares por primera vez desde julio.
La guerra entre Washington y Teherán ha dejado de ser solo militar: cada petrolero que arde en el Golfo encarece el diésel europeo.
Los daños se reparten por varios países. El buque cisterna Hercules Star, fondeado frente a Dubái, ha perdido un tripulante y otro ha quedado desaparecido tras ser alcanzado, según su fletador, por un posible dron. En aguas iraquíes, el New Andros, con dos millones de barriles de fuel oil a bordo, ha ardido después de un impacto sin bajas entre sus 22 tripulantes. UKMTO ha confirmado impactos en varios buques en el norte del Golfo y en el Golfo de Omán, , aunque sin una cifra cerrada de víctimas ni evaluación ambiental.
Equilibrio de Poder
La lectura estratégica es que Irán ha optado por ensanchar el campo de batalla: ya no se limita a responder contra buques militares, sino que convierte el tráfico comercial y las infraestructuras portuarias de países vecinos en palanca de presión. La amenaza de una zona de exclusión ampliada hasta Chabahar y los avisos a Kuwait y Baréin buscan fragmentar la respuesta internacional y trasladar el coste político a los aliados de Washington en el Golfo.
Para España, el impacto llega por el precio de la energía antes que por la seguridad militar directa. España importa una parte relevante de su crudo y de los productos refinados del Golfo y del Mediterráneo oriental, y cada repunte sostenido del Brent se traduce en gasolina, gasóleo y electricidad más caros. Más allá de la gasolina, el encarecimiento del petróleo afecta al precio de los fertilizantes y del transporte marítimo, dos partidas básicas para las exportaciones agroalimentarias españolas.
El riesgo inmediato sigue concentrado en las próximas 48 horas: la confirmación de daños ambientales en el Golfo, la publicación de los mapas iraníes de exclusión y el alcance de la represalia saudí contra los hutíes en Yemen. La guerra de los petroleros de los años ochenta entre Irán e Irak dejó una lección incómoda: los estrechos no se cierran por completo, pero su simple amenaza puede encarecer el petróleo durante años. A diferencia de 2003, no hay una coalición internacional amplia detrás de Washington: los europeos observan con cautela y solo la escalada saudí amplía el conflicto.

