El Ilustre Colegio de la Abogacía de Madrid (ICAM) ha presentado en la sede de Naciones Unidas la Guía de Buenas Prácticas para el Uso de la Inteligencia Artificial en la Abogacía, la primera impulsada por un colegio profesional para un uso ético y jurídicamente seguro de la IA.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha resuelto el organismo? El ICAM ha presentado ante la ONU una guía de buenas prácticas para el uso de IA en la abogacía.
- ¿Qué base jurídica aplica? Principios deontológicos de confidencialidad, protección de datos, transparencia y defensa de los derechos fundamentales.
- ¿Qué impacto tiene? Proyección internacional del colegio y criterios éticos para despachos de cualquier tamaño.
La presentación ante Naciones Unidas
El encuentro, inaugurado por el presidente de la Unión Internacional de Abogados (UIA), Fernando Hernández Gómez, ha reunido a decanos y presidentes de colegios de abogados de distintos países. Las sesiones han abordado la responsabilidad de la profesión en la defensa del Estado de derecho, el acceso a la justicia y los derechos humanos, así como los desafíos derivados de la inteligencia artificial. Desde 1997, la UIA organiza periódicamente estos encuentros en las principales sedes de Naciones Unidas para acercar a la abogacía a los desarrollos del derecho internacional y favorecer el intercambio de experiencias entre dirigentes colegiales.
En la mesa redonda sobre inteligencia artificial, innovación, derechos humanos y ética profesional, Mabel Klimt, diputada de la Junta de Gobierno del ICAM responsable de Innovación, Tecnología y Cultura, ha presentado la guía. Ha intervenido junto a Shinobu Ikeue, vicepresidente de la Federación Japonesa de Colegios de Abogados (JFBA), y Roman Završek, presidente del Consejo de la Abogacía Europea (CCBE).
Durante su intervención, Klimt ha expuesto las principales recomendaciones de la guía, concebida como una herramienta práctica para que abogados y despachos puedan aprovechar las oportunidades de la inteligencia artificial sin comprometer la confidencialidad, la protección de datos, el juicio profesional, la transparencia o la defensa de los derechos fundamentales. La guía se integra en la estrategia ‘ICAM AVANZA: Hacia la abogacía del futuro’.
Contenido y alcance jurídico de la guía
La Guía ICAM de Buenas Prácticas para el uso de la Inteligencia Artificial (IA) en la Abogacía ha sido editada por el ICAM y coordinada por Mabel Klimt Yusti. En su redacción ha intervenido un comité de expertos integrado por Santiago Mediano, presidente de la sección ICAM de Robótica, IA y Realidad Virtual y Aumentada; Sara Molina y José Ramón Moratalla, copresidentes de la sección de Innovación y Abogacía; Alejandro Touriño, presidente de la Sección de TIC del ICAM; y otros especialistas como Teresa Rodríguez de las Heras, Carolina Pina, Javier Fernández-Lasquetty o Carlos Fernández.
Además, durante la jornada la diputada ha mantenido reuniones con representantes de organismos internacionales, entre ellos Patrick Eba, subdirector de la División de Protección Internacional y Soluciones del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR); Lindsey Cameron, jefa de Asesores Jurídicos Temáticos de la División Jurídica del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR); Alix Nasri, oficial de Migración Laboral de la Organización Internacional del Trabajo (OIT); y Tajma Kurt, directora de la División de Gestión de Fronteras, Retornos y Readmisión de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).
La guía del ICAM fija criterios deontológicos para que la inteligencia artificial se integre en la práctica profesional sin vulnerar la confidencialidad ni el juicio profesional.
La lectura doctrinal
La iniciativa del ICAM se inscribe en un marco normativo que exige conciliar la innovación tecnológica con la deontología profesional. El deber de confidencialidad del abogado, recogido en el artículo 5 del Código Deontológico de la Abogacía Española, y las obligaciones del responsable del tratamiento previstas en el Reglamento (UE) 2016/679 y en la Ley Orgánica 3/2018 de Protección de Datos Personales y garantía de los derechos digitales constituyen límites infranqueables para el uso de herramientas de IA. La ausencia de una regulación específica para la abogacía no impide que los colegios profesionales establezcan estándares propios mediante guías de buenas prácticas, como ha hecho el Consejo General de la Abogacía en ámbitos conexos.
Desde una perspectiva doctrinal, la guía no tiene carácter normativo, pero su valor reside en la tipificación de criterios de diligencia profesional. Para los letrados y despachos, incorpora pautas que permiten documentar el cumplimiento del deber de competencia técnica y del secreto profesional. La proyección internacional refuerza la posición del ICAM como institución de referencia en la transformación tecnológica de la abogacía compatible con la seguridad jurídica.
El uso de sistemas de IA en despachos plantea además riesgos específicos, como la reproducción de sesgos en la revisión documental o la dependencia de predicciones automatizadas. La guía subraya la necesidad de que el abogado mantenga la supervisión activa sobre las herramientas y conserve la responsabilidad última de las actuaciones ante tribunales y clientes. El deber de formación continua en competencias digitales se perfila como un estándar de diligencia exigible.
FICHA DEL CASO
- El caso: Presentación por el ICAM ante la sede de Naciones Unidas de una guía de buenas prácticas para el uso ético de la IA en la abogacía.
- Datos importantes: Guía coordinada por Mabel Klimt Yusti; comité de expertos de las secciones de Robótica, Innovación y TIC del ICAM; principios de confidencialidad, protección de datos y transparencia.
- Fecha de los juicios: No aplica. La guía ha sido presentada recientemente; la fuente no precisa la fecha exacta de la jornada.
- Personas acusadas y por qué: N/A

