EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? El Ministerio para la Transición Ecológica ha abierto la reasignación de los 937 megavatios del nudo Mudéjar, en Andorra (Teruel), tras el revés ambiental a Endesa.
- ¿Quién está detrás? El Instituto para la Transición Justa (ITJ), dependiente del ministerio de Sara Aagesen, coordina un proceso abierto hasta el 22 de septiembre.
- ¿Qué impacto tiene? Cada proyecto deberá sumar empleo, formación, autoconsumo e inversión en Teruel; la tramitación posterior será por urgencia.
El Ministerio para la Transición Ecológica reabre el reparto de 937 megavatios en el nudo Mudéjar, en Andorra, Teruel. La resolución busca desatascar una convocatoria concebida como referencia nacional de la transición justa, el proceso para sustituir el empleo y la actividad del carbón por renovables.
Detrás del embudo hay nombre propio: Endesa se aseguró en primera instancia los 1.202 MW de capacidad que dejó libre en 2020 el cierre de la central térmica de Andorra. El posterior varapalo ambiental a sus proyectos dejó sin adjudicar una parte relevante y obligó al ministerio a rearmar el procedimiento.
La fórmula elegida ahora es la concurrencia simple. Los proyectos se evaluarán por orden de presentación, siempre que sumen compromisos socioeconómicos verificables. La carrera arranca mañana, viernes 11 de septiembre, y cierra el 22 de septiembre. Podrán competir los siete planes que ya perdieron el primer concurso y también iniciativas nuevas.
Una segunda oportunidad para el nudo de Andorra
El Miteco, liderado por Sara Aagesen, no oculta el objetivo: resolver la adjudicación por la vía rápida y priorizar los proyectos más maduros. El nudo Mudéjar fue el primer concurso de transición justa del país, un modelo que debía demostrar cómo se reemplazan los empleos del carbón sin abandonar a la comarca.
Cada megavatio comprometido exige un plan socioeconómico concreto: al menos un empleo equivalente a tiempo completo, una persona formada con un mínimo de 60 horas, 2 kilovatios de autoconsumo para usuarios de la zona y 10.000 euros de inversión en la cadena de valor de Teruel. Todo irá respaldado por una garantía de 120 euros por kilovatio instalado.
En paralelo, el Consejo de Ministros declaró el 28 de julio instalaciones energéticas estratégicas a los proyectos adjudicatarios en nudos de transición justa. Esa etiqueta reduce los plazos administrativos a la mitad y obliga a las administraciones implicadas a priorizarlos.
El nudo Mudéjar no es solo una infraestructura eléctrica: es la prueba de que la descarbonización puede crear industria y trabajo en Teruel.
Empleo, autoconsumo e inversión: el compromiso con Teruel
El procedimiento retoma la consulta pública previa, en la que los interesados reclamaron una nueva oportunidad con la máxima celeridad. El Instituto para la Transición Justa (ITJ), encargado del concurso, aplicará un sistema de adjudicación cronológica que permitirá resolver solicitudes de forma individual a medida que se reciban.
Si los 937 MW se cubren al completo, los planes deberían movilizar al menos 937 empleos equivalentes a tiempo completo y unos 9,37 millones de euros para la cadena de valor turolense. Las cifras, en un territorio castigado por la despoblación, no son irrelevantes.
El Pulso Territorial
El Gobierno de Aragón, que preside Jorge Azcón (PP), lleva meses insistiendo en que la transición energética debe traducirse en inversión y empleo en Teruel. La comunidad impulsa proyectos renovables con ambición, pero la provincia de Teruel sigue siendo una de las más despobladas de España. La reasignación del nudo Mudéjar se puede leer como un test para saber si los compromisos sociales acaban siendo un simple trámite o una palanca real.
Ya existe un precedente: el concurso original nació en 2020 con el cierre de la térmica de Andorra, una herida económica y simbólica que aún no ha cerrado del todo. Otras comunidades cubiertas por este vertical, como Castilla y León, miran con atención este tipo de mecanismos porque también conviven con cierres de carbón y exigencias de reindustrialización.
Lo que viene ahora es inmediato: las empresas pueden presentar proyectos desde mañana y hasta el 22 de septiembre. Después, el ministerio resolverá por orden de recepción y quedará por ver si los planes suman inversión local de manera suficiente o si vuelven a aflorar tensiones entre grandes operadores y economías rurales.
Ficha Autonómica
- El caso: Reasignación de 937 MW del nudo Mudéjar, en Andorra (Teruel), después del fracaso ambiental del primer concurso de transición justa.
- Datos importantes: Ventanilla abierta del 11 al 22 de septiembre; cada MW exige un empleo, 60 horas de formación, 2 kW de autoconsumo y 10.000 euros de inversión local, con garantía de 120 euros por kW.
- Resumen: El Ministerio priorizará proyectos por orden de presentación y tramitará las autorizaciones por urgencia. La clave será comprobar si los compromisos socioeconómicos se ejecutan sobre el terreno.

