Sumar lleva al Congreso su ley de vivienda para prohibir que empresas y fondos de inversión compren pisos

El Pleno de la próxima semana debatirá la admisión a trámite de una reforma que ya fue rechazada con la abstención del PSOE y los votos en contra de PP, Vox y Junts. El texto vetaría la compraventa de inmuebles residenciales por empresas y fondos, con excepciones para el tercer s

Sumar vuelve al Congreso con su proposición de ley para prohibir que las empresas y los fondos de inversión compren viviendas. El Pleno de la próxima semana debatirá su admisión a trámite.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? La formación registró una proposición de ley que veta la compra de inmuebles residenciales por empresas y fondos de inversión.
  • ¿Quién interviene? Alberto Ibáñez, portavoz adjunto del grupo, lidera la iniciativa; el PSOE se abstuvo en el precedente y Vox se ha desmarcado.
  • ¿Qué importa? La votación medirá el margen real de Sumar dentro del Congreso y su capacidad para presionar a la coalición.

Qué propone la ley de vivienda de Sumar

La iniciativa modifica el artículo 10 de la Ley de Vivienda de 2023 para vetar la transmisión de la propiedad de inmuebles residenciales a empresas, tanto a título oneroso como gratuito. La medida afecta a las viviendas en uso y a las promociones de nueva construcción una vez cuenten con el certificado de fin de obra.

En la exposición de motivos, Sumar defiende que las personas jurídicas no adquieren inmuebles para ejercer el derecho constitucional al disfrute de una vivienda, sino para tratarlos como bienes de inversión y obtener beneficios mediante movimientos especulativos. La vivienda no puede ser un producto financiero. La escalada de precios de venta y alquiler es, para la formación, la consecuencia directa de esa lógica.

Publicidad

El texto contempla excepciones para organizaciones sin ánimo de lucro, como asociaciones, agentes económicos y sociales, entidades religiosas, ONG de cooperación al desarrollo y otras entidades del tercer sector. Eso sí, solo podrán adquirir viviendas para fines concretos: establecimiento de sede social, atención sociosanitaria, protección de víctimas de violencia de género,, el alojamiento de colectivos vulnerables o actividades educativas, cívicas y de culto.

La propuesta incluye además una disposición transitoria única: la restricción no se aplicará a las compras o transmisiones que hayan sido elevadas a escritura pública ante notario antes de la entrada en vigor de la norma, aunque no se hayan inscrito aún en el Registro de la Propiedad.

El precedente Trump y el desmarque de Vox

No es la primera vez que la propuesta llega a la Cámara. El grupo plurinacional ya defendió una reforma similar con anterioridad, pero no fue admitida a trámite ante el rechazo mayoritario de PP, Vox y Junts y la abstención del PSOE. La abstención del PSOE ya tumbó esta reforma.

La aritmética parlamentaria no ha cambiado: sin el apoyo del PSOE, la prohibición de comprar viviendas por parte de fondos y empresas se queda en un gesto.

El nuevo intento tiene un detonante peculiar. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, defendió una propuesta similar en su país y Vox la elogió. El portavoz adjunto del grupo plurinacional, Alberto Ibáñez, decidió volver a elevar la iniciativa al Pleno para comprobar si esta vez conseguía una mayoría suficiente.

Tras ese movimiento, la portavoz de Vox en el Congreso, Pepa Millán, afirmó que las propuestas de Sumar y Trump eran diferentes y se desmarcó de apoyar el texto. El partido de Santiago Abascal ha insistido además en que no apoyará ninguna iniciativa del Gobierno.

La Dinámica de Coalición

La propuesta coloca a Sumar en una posición incómoda dentro de la coalición. La abstención previa del PSOE fue suficiente para tumbar la reforma, y nada indica que los socialistas vayan a cambiar de criterio ante un debate muy similar. El texto no es una prioridad compartida del Gobierno: es una bandera legislativa del socio minoritario.

Publicidad

En el equilibrio interno de la formación, la iniciativa refuerza a Alberto Ibáñez como figura parlamentaria con perfil propositivo, pero no resuelve el problema estructural: sin confluentes ni aliados externos que presionen al PSOE, la admisión a trámite se antoja improbable. La coalición no comparte la misma bandera legislativa.

La votación de la próxima semana será, en la práctica, una medición de fuerzas. Una nueva abstención socialista prolongaría el mensaje de que el espacio a la izquierda del PSOE no logra traducir su presencia en el Consejo de Ministros en victorias parlamentarias cuando el partido mayoritario no está dispuesto a ceder.

Ficha del Caso

  • El caso: Sumar ha reintroducido una proposición de ley para prohibir que empresas y fondos de inversión adquieran viviendas, reformando el artículo 10 de la Ley de Vivienda de 2023.
  • Datos importantes: Precedente de rechazo con votos en contra de PP, Vox y Junts y abstención del PSOE. Disposición transitoria para escrituras públicas previas a la entrada en vigor.
  • Resumen: La admisión a trámite dependerá de un giro del PSOE o de nuevas alianzas parlamentarias; sin cambios aritméticos, la iniciativa podría repetir el bloqueo.