Gobierno y Xunta forman frente común en Bruselas para excluir el palangre de 87 zonas pesqueras cerradas

La Eurocámara escenifica la unidad del Gobierno y la Xunta con el sector para revisar los cierres de 87 zonas del Atlántico nororiental. El IEO cifra en 0,0016 interacciones por cada mil anzuelos el impacto del palangre.

El Gobierno y la Xunta de Galicia (el gobierno autonómico gallego, con sede en Santiago de Compostela) han formalizado este 9 de septiembre en Bruselas una petición conjunta para que la Comisión Europea excluya al palangre ‘piedra-bola’ de las 87 zonas del Atlántico nororiental vedadas a las artes de fondo desde 2022.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? El Gobierno y la Xunta han reclamado ante la Eurocámara que el palangre de fondo quede fuera de las 87 zonas pesqueras cerradas a las artes de fondo desde 2022.
  • ¿Quién está detrás? La secretaria general de Pesca, Isabel Artime, y la conselleira do Mar, Marta Villaverde, junto a Cepesca, Europêche, la organización de productores de Burela y eurodiputados de PP, PSOE, PNV y BNG.
  • ¿Qué impacto tiene? La flota de palangre de fondo, con unos 60 buques y la merluza como especie objetivo, acumula pérdidas de 563.185 euros anuales por barco.

Un informe científico del IEO respalda la exclusión del palangre

La petición llega después de que el proyecto Ispamer, dirigido por el Instituto Español de Oceanografía (IEO), concluyese que esta modalidad presenta un impacto prácticamente imperceptible sobre los ecosistemas marinos vulnerables. El palangre es una de las pesquerías gallegas más selectivas, y la evidencia científica está sobre la mesa.

El IEO siguió durante tres años la actividad de siete barcos de Burela, con 55 mareas, 770 días de pesca y 1.493 operaciones observadas directamente por científicos y mediante monitorización electrónica. En más de 6,36 millones de anzuelos solo se registraron diez encuentros con especies indicadoras de ecosistemas marinos vulnerables. La tasa equivale a 0,0016 interacciones por cada mil anzuelos.

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El estudio también estima que, incluso en el supuesto extremo de que todos los pesos de un aparejo de hasta 30 kilómetros llegasen a tocar el fondo, la superficie máxima de contacto sería de 1,87 metros cuadrados por jornada. El biólogo Pablo Abaunza subrayó que la legislación europea necesita distinguir entre modalidades de palangre y evitar confundir este arte semipelágico con el arrastre, de comportamiento muy distinto sobre el fondo.

Reacciones políticas y coste económico en Burela y Celeiro

En el encuentro, presidida por la eurodiputada Carmen Crespo, presidenta de la Comisión de Pesca de la Eurocámara, participaron la secretaria general de Pesca, Isabel Artime, y la conselleira do Mar, Marta Villaverde. Crespo defendió que la unidad entre administraciones, ciencia, instituciones europeas y sector debe servir para corregir una regulación injusta. Artime sostuvo que el informe avala la posición española y el recurso presentado contra el Reglamento de Ejecución, al considerar desproporcionadas sus consecuencias para artes selectivos como el palangre.

El palangre de fondo no comparte el impacto del arrastre: la evidencia científica y la unidad institucional empujan a la Comisión Europea a revisar sus cierres.

La Xunta reclamó a Bruselas que escuche a la ciencia y corrija de inmediato las restricciones. En Burela y Celeiro, puertos de Lugo altamente dependientes de esta pesquería, las descargas de merluza han caído hasta un 31% y la facturación por barco un 39%. Cada embarcación afectada ha perdido 563.185 euros de facturación anual. La comparación entre 2025 y la media de 2020-2021 refleja además una reducción del 34% en las capturas de merluza y del 36,5% en la facturación promedio, según los datos aportados por la Xunta.

El Laboratorio Gallego

La pesca gallega representa una porción fundamental de la capacidad pesquera española, y la reclamación escenifica un raro frente común entre el Gobierno central y la Xunta de Galicia en un asunto con dimensión europea. La lección es política y territorial: cuando la evidencia técnica se impone a la lógica partidista, Madrid y Santiago pueden compartir argumentos en Bruselas. La sintonía no borra las diferencias que PPdeG (el Partido Popular de Galicia, formación gobernante), BNG (Bloque Nacionalista Galego, primera fuerza de la oposición) y PSdeG (Partido Socialista de Galicia, federación gallega del PSOE) mantienen en el Parlamento de Galicia, la cámara legislativa unicameral gallega, pero los eurodiputados de estas formaciones han coincidido en la reivindicación pesquera.

La unidad exhibida no es, sin embargo, un cheque en blanco. La Comisión Europea sigue teniendo la decisión final sobre los cierres, y el margen para cambiar el Reglamento de Ejecución dependerá de cómo se traduzcan estos datos en una revisión normativa. El compromiso del comisario europeo de Pesca y Océanos, Costas Kadis, de revisar las restricciones si la ciencia demostraba un impacto reducido, será la próxima prueba. Si Bruselas acepta distinguir el palangre del arrastre, Galicia habrá exportado una corrección con impacto directo en la política pesquera comunitaria.

Ficha del Caso

  • El caso: La flota de palangre de fondo con base en Burela y Celeiro arrastra restricciones desde 2022 y reclama su exclusión de las 87 zonas cerradas con el aval del IEO.
  • Datos importantes: 87 zonas vedadas, unos 60 buques afectados, 6,36 millones de anzuelos observados, 0,0016 interacciones por cada mil anzuelos, 563.185 euros menos por barco al año, descensos del 31% en descargas y del 39% en facturación.
  • Resumen: El frente común entre el Gobierno y la Xunta busca forzar a la Comisión Europea a revisar una norma que, según la ciencia, castiga de forma desproporcionada a un arte selectivo.