EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? El Pleno del Congreso ha rechazado este jueves la proposición no de ley del PP sobre la crisis de Ceuta. Solo Vox y UPN la apoyaron.
- ¿Quién está detrás? La iniciativa partió del Grupo Parlamentario Popular, alineado con la dirección nacional de Alberto Núñez Feijóo.
- ¿Qué impacto tiene? La crisis migratoria se queda sin plan de Estado alternativo al del Gobierno, que mantiene la mayoría junto a sus socios y Junts.
El plan del PP para Ceuta ha caído este jueves en el Congreso con solo el respaldo de Vox y UPN.
La iniciativa, registrada a mediados de agosto en el Congreso, planteaba una respuesta de Estado a la crisis migratoria con cuatro ejes: infraestructuras, medios humanos, tecnología y reformas legales.
Un plan integral que choca con la geometría del hemiciclo
En materia de personal, el PP pedía consolidar refuerzos permanentes de Guardia Civil y Policía Nacional, dotar a Ceuta de las unidades de Extranjería necesarias para tramitar los expedientes y reforzar a jueces y fiscales.
En el apartado legislativo, proponía modificar la Ley de Extranjería para extender el rechazo en frontera a las entradas por vía marítima y reformar la Ley de Asilo para que una entrada por la fuerza no abra automáticamente el mismo procedimiento que una solicitud conforme a derecho.
Además, reclamaba utilizar todos los instrumentos jurídicos nacionales y europeos disponibles para defender la integridad territorial de España y la seguridad de la frontera, así como solicitar la activación de los mecanismos previstos en el Reglamento europeo para situaciones de crisis e instrumentalización.
Los populares solicitaban el despliegue inmediato de Frontex, la aplicación de procedimientos de triaje para identificación y controles de seguridad, y la tramitación acelerada de asilo y retorno. La proposición incluía tres reclamaciones que el Gobierno ya ha materializado: declarar una situación de interés para la Seguridad Nacional, convocar al Consejo de Seguridad Nacional y nombrar una autoridad funcional, que ha recaído en el ministro Ángel Víctor Torres.
La derrota parlamentaria no rebaja el fondo del debate: Ceuta necesita una respuesta de Estado que el hemiciclo no ha sido capaz de ordenar hoy.
En la relación con Marruecos, la PNL pedía reorientar los vínculos bilaterales sobre los principios de respeto y reciprocidad, sin admitir amenazas ni chantajes y reafirmando la integridad territorial también en Melilla y en las aguas españolas.
Además, instaba al Gobierno a promover en la UE el reconocimiento de la situación singular de Ceuta y Melilla, con un tratamiento equivalente a las regiones ultraperiféricas en fondos, fiscalidad y fronteras, y a que ambas ciudades tuvieran representación propia en el Comité Europeo de las Regiones.
Reacción del Gobierno y de los socios: bloques que se miran de lado
La votación de este jueves confirma que la mayoría que respalda al Gobierno no ofrece fisuras cuando se trata de migración. Vox y UPN sostuvieron el plan popular, mientras Coalición Canaria se abstuvo y los partidos del Ejecutivo, sus socios habituales y Junts votaron en contra.
La propuesta pedía un Plan de Reactivación Económica de Ceuta y Melilla dotado con al menos 650 millones de euros entre 2027 y 2032, una Ley de Régimen Especial que blinde el marco fiscal e inversor y bonificaciones a la Seguridad Social del 50% y del 75%.
Que el Congreso rechace el plan no exime al Gobierno de responsabilidad. Feijóo y su equipo consideran que la falta de apoyo parlamentario certifica la soledad de la estrategia del Ejecutivo en una crisis que, a su juicio, exige una respuesta de Estado.
El Eje del Poder Popular
La derrota popular en el hemiciclo evidencia una paradoja: el PP articula una propuesta amplia y detallada para Ceuta, pero no logra sumar a los grupos que en otras votaciones han respaldado iniciativas de seguridad o de control migratorio. La geometría del Congreso, con el Gobierno y sus aliados en el campo del no, convierte cualquier plan del principal partido de la oposición en un gesto simbólico.
Vox y UPN se quedan como únicos aliados, un recordatorio de que la derecha comparte diagnóstico pero no siempre camino. Mientras tanto, el Gobierno ya ha activado tres medidas que la PNL reclamaba: la declaración de interés para la Seguridad Nacional, la convocatoria del Consejo de Seguridad Nacional y el nombramiento de Ángel Víctor Torres como autoridad funcional. Ese solapamiento alimenta el argumento popular de que Moncloa rechaza por estrategia parlamentaria lo que en la práctica está obligado a hacer.
Aterrizar en los territorios populares exige mirar a Ceuta y Melilla, donde el PP gobierna con mayorías amplias. La propuesta de un Plan de Reactivación Económica de 650 millones para el periodo 2027-2032 y la equiparación a regiones ultraperiféricas en la UE chocan con el bloqueo nacional. El riesgo inmediato es que la ciudad autónoma siga sin un horizonte claro de inversión y seguridad mientras su economía, dependiente del comercio y la conexión con la Península, acumula incertidumbre.
El precedente de la crisis migratoria de mayo de 2021, con la entrada masiva a través del Tarajal, demostró que la instrumentalización de la frontera es una herramienta de presión que requiere respuestas integrales. Hoy, sin mayoría parlamentaria, el PP se queda con el argumento de que su plan es el único que ofrece una respuesta de Estado completa: infraestructura física, medios humanos, reforma legal y músculo económico.
🏛️ El Apunte de Génova
- Mensaje fuerza: El Congreso deja Ceuta sin una respuesta de Estado; el Gobierno tendrá que responder con su mayoría, pero sin las herramientas que propone el PP.
- Protagonista: Alberto Núñez Feijóo (presidente nacional del PP).
- Próximo hito: Seguimiento de la gestión del Ministerio de Administraciones Públicas como autoridad funcional en Ceuta y de la próxima convocatoria del Consejo de Seguridad Nacional.

