2Gimnasio al que no vas: el clásico gasto fantasma de 40 euros al mes
De todos los cargos que se cuelan cada mes en la cuenta, la cuota del gimnasio es el ejemplo de manual. En España el precio medio de un abono ronda los 56,8 euros al mes en 2025, según el informe El mapa del pricing del fitness, aunque las cadenas de bajo coste se mueven entre los 15 y los 40 euros. Los 40 euros del que hablamos no son una cifra exótica: equivalen a un centro de gama media-baja con clases incluidas, el tipo de sitio al que mucha gente se apunta en enero o al volver de vacaciones. Lo que lo convierte en gasto fantasma es su formato: cargos automáticos, domiciliados y de fricción bajísima, que no duelen cuando se contratan pero que casi nadie audita después. Varias cadenas, además, pasan el recibo cada cuatro semanas en lugar de cada mes, así que el año acaba sumando 13 pagos en vez de 12.
Lo que hace merecedor a este gasto de estar en la lista no es tanto el precio como la distancia entre lo que se paga y lo que se usa. Dos de cada diez personas que se inscriben en un gimnasio lo dejan a los tres meses, y cerca de una de cada cinco abandona antes de que llegue la primavera, según los datos que maneja la patronal del sector (FNEID). Un estudio de Planet Fitness eleva hasta el 60% quienes se dan de baja antes de alcanzar sus objetivos. La economía conductual explica por qué se sigue pagando: apuntarse produce más satisfacción que darse de baja, y cancelar se percibe como un pequeño fracaso o como renunciar a algo, según el experto Diego Valero. Se paga por la persona que se quería ser. A 40 euros al mes son 480 euros al año —unos 520 si el cobro es cada cuatro semanas— por un servicio que, en el mejor de los casos, se visita un puñado de veces.
