Un tribunal federal bloquea la orden de emergencia de Trump para mantener abierta la central de carbón de Michigan

El Tribunal de Apelaciones del Circuito de DC anula la orden de emergencia energética y limita el uso de poderes excepcionales del Ejecutivo. Los críticos cifran en 259 millones de dólares el sobrecoste de mantener abierta la central.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? El Tribunal de Apelaciones del Circuito de DC ha anulado la orden de emergencia del Departamento de Energía que mantenía abierta la central de carbón J.H. Campbell, en Michigan.
  • ¿Quién está detrás? El secretario de Energía, Chris Wright, invocó una sección de la Ley Federal de Energía reservada a crisis inmediatas; el tribunal falló a favor de grupos ambientalistas y de Michigan, Illinois y Minnesota.
  • ¿Qué impacto tiene? El fallo limita los poderes de emergencia del Ejecutivo y reconoce el coste de 259 millones de dólares que los críticos atribuyen al mantenimiento forzoso de la planta.

El Tribunal de Apelaciones del Circuito de DC ha bloqueado la orden de emergencia que mantenía abierta la central de carbón Michigan. La decisión, adoptada por un panel unánime de tres jueces, anula la intervención del secretario de Energía, Chris Wright, que había prorrogado la vida útil de la planta J.H. Campbell hasta agosto de 2026.

El fallo judicial y la base legal que anula la orden

La central, situada en la orilla del lago Michigan, llevaba un proceso de cierre cuidadosamente planificado desde hacía años. Su retirada estaba prevista para mayo de 2025, como parte de la transición energética de la región, pero el Departamento de Energía frenó ese calendario invocando una sección de la Ley Federal de Energía (Federal Power Act) reservada a situaciones de emergencia inmediata. La planta tenía un cierre planificado desde hacía años, no una crisis repentina.

El fallo sostiene que ese mecanismo legal es ‘esencialmente un respaldo estrecho de último recurso’, en palabras de la jueza Cornelia Pillard. No está pensado, razona el tribunal, para cubrir preocupaciones generales sobre la disponibilidad futura de electricidad, sino solo para responder a crisis que exigen una intervención federal inmediata. Al revertir un retiro ‘largamente y cuidadosamente planeado’, añade la magistrada, ‘los resultados son disruptivos’. El tribunal coincide: el mecanismo de emergencia no estaba pensado para esto.

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La decisión responde a la demanda presentada por grupos ambientalistas y por los estados de Michigan, Illinois y Minnesota, que cuestionaron la legalidad de las órdenes del Departamento de Energía. El panel del tribunal de apelaciones les ha dado la razón de forma unánime.

El coste de mantener la planta en funcionamiento más allá de su fecha de retiro no ha sido menor. Según nuevos archivos financieros citados por el Washington Examiner, la decisión ha supuesto ya unos 259 millones de dólares para los consumidores y las empresas de la región. El coste extra ronda los 259 millones de dólares.

La justicia ha recordado que los poderes de emergencia del Ejecutivo no son una carta blanca para reordenar la red eléctrica del país.

La orden de Chris Wright buscaba garantizar, según el propio secretario, que ‘los ciudadanos de Michigan y del Medio Oeste no pierdan capacidad crítica de generación cuando comienza el verano y la demanda eléctrica alcanza niveles altos de forma regular’. En su argumentación ante el tribunal, Wright defendió que el carbón de la central fue ‘el MVP durante los eventos de máxima capacidad’ del año anterior.

La Lógica de Washington

La Casa Blanca ha defendido la medida como una cuestión de fiabilidad del sistema eléctrico. En la lógica de Donald Trump, mantener operativa una planta de carbón de carga base era una forma de evitar apagones en el verano, cuando la demanda se dispara por el aire acondicionado. El argumento no es nuevo: la Administración ha insistido en que las energías renovables, aunque más limpias, no siempre garantizan un suministro constante. Cabe recordar que la sección invocada data de 1935 y fue concebida para crisis puntuales, no para rediseñar el mix energético. Por eso, para el Ejecutivo, el carbón es una pieza de estabilidad en un sistema que no puede permitirse fallos.

Hay también una lectura política. El respaldo al carbón conecta con estados manufactureros del Medio Oeste, donde el cierre de plantas térmicas tiene efectos laborales y fiscales directos. La decisión del tribunal no obliga a cerrar la central de inmediato, pero desactiva la vía de emergencia que Washington había utilizado para sortear el proceso ordinario. Para las empresas energéticas españolas con intereses en EE. UU., el fallo es una señal de que los poderes de emergencia del Ejecutivo tienen límites claros, y que la seguridad jurídica sigue dependiendo de los tribunales federales.

La proyección del caso sigue abierta. El Departamento de Energía podría recurrir al pleno del circuito de apelaciones o elevar el asunto al Tribunal Supremo. Mientras tanto, la planta J.H. Campbell queda sujeta al calendario de retiro original que la propia compañía y el regulador estatal habían acordado. Washington no ha dicho si regresará con una orden revisada.

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Ficha del Caso

  • El caso: El Tribunal de Apelaciones del Circuito de DC anula la orden de emergencia del Departamento de Energía que prorrogaba la vida de la central de carbón J.H. Campbell, en Michigan, hasta agosto de 2026.
  • Datos clave: Planta de 64 años; retirada prevista para mayo de 2025; orden de emergencia invocando la Ley Federal de Energía; coste atribuido de 259 millones de dólares; panel unánime de tres jueces.
  • Para España: Sin impacto directo en exportaciones energéticas, pero el fallo refuerza la seguridad jurídica de las empresas españolas con redes e inversiones en el sector eléctrico estadounidense, como Iberdrola.