EN 30 SEGUNDOS
- ¿A quién afecta? Personas y empresas censadas en Barcelona que desde el 1 de marzo de 2026 hayan comprado un ciclomotor eléctrico y desballestado uno de combustión.
- ¿Cuándo ocurre? El plazo se abre el martes 15 de septiembre de 2026 y permanecerá abierto hasta el 30 de septiembre de 2028.
- ¿Qué cambia hoy? Se pueden solicitar 600 euros por ciclomotor, con un límite del 50 % del precio sin IVA, a través de la web municipal.
Barcelona activa este martes las ayudas municipales para sustituir ciclomotores de combustión por eléctricos. La subvención es de 600 euros por vehículo, limitada al 50 % del precio sin IVA.
Quién puede recibir los 600 euros y cómo se tramita
La convocatoria se dirige a personas y empresas censadas en Barcelona. Para optar a la ayuda, desde el 1 de marzo de 2026 deben haber comprado un ciclomotor eléctrico y haber desballestado el de combustión. El desballestamiento no es opcional: constituye un requisito indispensable para cobrar los 600 euros.
El Ayuntamiento ha simplificado la tramitación al máximo. Los particulares solo necesitarán dos documentos: el justificante de compra del ciclomotor eléctrico y el certificado de desballestamiento del vehículo de combustión. Todo el trámite se gestiona a través de la web municipal.
Los depósitos de Barcelona de Serveis Municipals (BSM) ofrecen el desballestamiento gratuito para las personas usuarias y entregan el certificado válido para solicitar la ayuda. La gratuidad elimina una de las principales fricciones del proceso. La mecánica es sencilla.
Un plazo de más de dos años y un plan de 15 millones
El plazo se abre el martes 15 de septiembre de 2026 y no se cerrará hasta el 30 de septiembre de 2028. La dotación de este primer tramo asciende a 5,2 millones de euros para el periodo comprendido entre 2026 y 2028. Son más de dos años de convocatoria abierta.
La convocatoria forma parte de un programa más ambicioso. Entre 2026 y 2030, el Ayuntamiento quiere destinar 15 millones de euros a renovar 24.000 ciclomotores de combustión e instalar 64 estaciones de intercambio de baterías. A esta línea se sumará una segunda convocatoria de ayudas para ciclomotores en 2029-2030.
Por primera vez, el ciclomotor entra en la agenda municipal de descarbonización.
Por qué el ciclomotor era la pieza que faltaba del Plan Clima
La medida se enmarca en el Pla Clima, la hoja de ruta municipal que prevé invertir 1.800 millones de euros hasta 2030 en actuaciones de adaptación y mitigación. Barcelona quiere reducir más de un millón de toneladas de CO₂ en cinco años y atenuar el ruido urbano. La electrificación del ciclomotor se integra en esa estrategia como una palanca para lograr ambos objetivos.
Hoy circulan por la ciudad unos 32.000 ciclomotores. De ellos, alrededor de 8.000 son eléctricos y 24.000 de combustión. Se calcula que 18.000 de los de combustión circulan de manera habitual y generan unas 3.000 toneladas de CO₂ al año, según los datos del consistorio.
El horizonte municipal es alcanzar un parque de ciclomotores cien por cien eléctrico en 2030. Para lograrlo no basta con subvencionar la compra: también será imprescindible desplegar una red de recarga. De ahí que el Ayuntamiento haya aprobado ya las bases de ayudas para estaciones de intercambio de baterías.
La ayuda de 600 euros cubre como máximo la mitad del coste sin IVA. Si el vehículo elegido cuesta menos de 1.200 euros antes de impuestos, la subvención se reduce de forma proporcional. El usuario asume la diferencia. Conviene comprobar bien las condiciones antes de comprar.
Las operaciones válidas son las realizadas desde el 1 de marzo de 2026. Quien ya haya comprado y desballestado en los últimos meses puede solicitar la ayuda sin penalización. La retroactividad evita castigar a los primeros compradores del año.
El consistorio vincula la iniciativa con una transición ecológica justa. La lógica es doble: reducir emisiones y ruido, y hacerlo sin dejar fuera a quienes usan el ciclomotor como herramienta diaria de movilidad urbana.
Las entidades del Observatori de la Motocicleta —Anesdor, Motoristes per Barcelona y la P(A)T— apoyan esta línea de ayudas. La descarbonización del parque de motocicletas es, según estas organizaciones, una de sus líneas estratégicas de trabajo.
El Ayuntamiento ya ha aprobado las bases de una segunda línea de ayudas para instalar estaciones de intercambio de baterías. La disponibilidad de baterías cargadas en pocos segundos quiere eliminar una de las principales barreras de adopción del eléctrico ligero. Las estaciones darán servicio a los usuarios actuales y futuros.
Las solicitudes se tramitan en la web municipal de ayudas al ciclomotor eléctrico. Próximamente se anunciará la convocatoria de ayudas a las estaciones de recarga y la segunda línea para ciclomotores del periodo 2029-2030.
El objetivo es ambicioso. Renovar 24.000 ciclomotores en un sexenio exige que la ayuda sea estable y que las infraestructuras sigan el ritmo. De momento, el primer paso se da el martes.

