8‘Visitas de mantenimiento cada tres meses’: así entran a tu casa sin avisar
Que el contrato incluya una «visita de mantenimiento» cada tres meses no convierte esa entrada en derecho del propietario: en la mayoría de los casos, la cláusula nace ya viciada. Al firmar un alquiler, la vivienda pasa a ser domicilio del inquilino y el artículo 18.2 de la Constitución la declara inviolable; el arrendador conserva la propiedad, pero pierde la posesión y no tiene potestad general de inspección periódica. La LAU solo obliga a facilitar el acceso para reparaciones necesarias que garanticen la habitabilidad (artículo 21), pactando día y hora; una revisión rutinaria para «ver cómo está la casa» no encaja ahí. Los tribunales lo confirman: en enero de 2023, el Juzgado de Primera Instancia 31 de Barcelona anuló como abusiva la cláusula de visitas periódicas para comprobar el estado de la vivienda incluida por el fondo Azora en Granollers, y en julio de 2025 un juzgado de Madrid, en la primera demanda colectiva por cláusulas abusivas, tumbó el derecho unilateral del arrendador a inspeccionar la casa sin autorización. Que sigan imprimiéndose estas condiciones dice más de la presión del mercado que de su validez.
El problema se agrava cuando esa «visita de mantenimiento» se ejecuta sin aviso, con la copia de llaves que conservan el casero o la agencia. La entrada no consentida puede constituir allanamiento de morada (artículo 202 del Código Penal), castigado con seis meses a dos años de prisión, que se elevan de uno a cuatro si media violencia o intimidación. El inquilino puede negarse a admitir una comprobación rutinaria, exigir motivo concreto y aviso previo para cualquier acceso e incluso cambiar el bombín sin entregar copia mientras dure el contrato. Las cláusulas que «autorizan» esas visitas se tienen por no puestas (artículo 6 de la LAU y normativa de consumo): firmarlas por desesperación no obliga a soportar el calendario trimestral de inspecciones. Ante una entrada sin permiso conviene dejar constancia escrita, documentar fecha y hora y, si se repite, denunciar: quien entra con la excusa del mantenimiento y sin consentimiento no ejerce ningún derecho, vulnera el domicilio ajeno.

