5La Ducha de los Alemanes (Cercedilla, Valle de la Fuenfría)
En el corazón del Valle de la Fuenfría, dentro del término municipal de Cercedilla y ya en el Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, el arroyo de la Navazuela —uno de los cauces que forman el río Guadarrama— se descuelga en un salto de unos dos metros conocido como la Ducha de los Alemanes. El nombre no procede de ninguna moda reciente: a principios del siglo XX, los primeros montañeros que exploraban estas laderas, varios de ellos de origen alemán, la utilizaban como ducha improvisada al término de sus ascensiones. Antes se la conocía como Chorro del Árbol Viejo, por el tejo centenario que sigue creciendo junto al agua. Es una cascada estacional, de caudal modesto, que recupera fuerza con las lluvias de otoño.
Llegar hasta ella no exige gran preparación física. El punto de partida habitual es el área recreativa de las Dehesas de Cercedilla, a alrededor de una hora en coche desde Madrid por la A-6. Desde allí se sube por la calzada romana de la Fuenfría —la vía XXIV que en la Antigüedad comunicaba Segovia y Toledo—, se cruza el Puente del Descalzo, levantado en el siglo I y reconstruido ya en el XVIII bajo Felipe V, y tras la pradera de los Corralillos se enlaza con la Carretera de la República hasta el desvío señalizado hacia el salto. Son unos 45 minutos de ascenso suave entre pinos silvestres, aptos para ir con niños. En octubre el bosque empieza a cambiar de tono y el arroyo baja con más agua que en verano, cuando el salto queda casi en un hilo.

