Los Mossos d’Esquadra han detenido en Barcelona a un fugitivo de 25 años reclamado por Suiza por presunto tráfico de drogas a gran escala. Sobre él pesaba una orden europea de detención y entrega (OEDE, el instrumento judicial que permite a un Estado reclamar a una persona que se encuentra en otro país de la Unión Europea), según el comunicado que la policía autonómica difundió este sábado.
El arrestado forma parte, según las autoridades suizas, de un entramado dedicado a la distribución de grandes cantidades de cannabis. El detenido tiene 25 años y fue localizado en la capital catalana.
La reclamación llegó por vía judicial. Las autoridades helvéticas sostienen que el fugitivo participaba en una organización dedicada al tráfico de drogas a gran escala que operaba desde enero de 2025.
Cómo se produjo la detención en Barcelona
Los agentes recibieron el aviso de la OEDE una semana antes del arresto y en pocos días lograron situarlo en un inmueble de la ciudad. Confirmaron su identidad y lo detuvieron el pasado lunes, tal y como recoge la información difundida por los Mossos d’Esquadra.
El detenido es el presunto autor (la persona a la que se atribuyen los hechos, sin que exista una condena) de delitos contra la salud pública, según la reclamación cursada desde Suiza. En España no se le juzga por esos hechos: el procedimiento abierto aquí es el de la entrega al país que lo reclama.
Los Mossos localizaron al fugitivo en un inmueble de Barcelona una semana después de recibir la orden europea de Suiza.
Qué atribuye la investigación suiza al detenido
La investigación vincula al arrestado con la compra, el transporte, el almacenamiento y la venta de marihuana y hachís. No es una imputación aislada: según la documentación remitida desde Suiza, el detenido es una pieza de una estructura que movía mercancía a gran escala.
Los cálculos que maneja la justicia suiza son estos:
- Al menos 410 kilos de cannabis comercializados por la organización.
- Más de dos millones de francos suizos facturados.
- Una actividad sostenida, como mínimo, desde enero de 2025.
Las cifras no proceden de una estimación policial española, sino de las autoridades judiciales suizas que instruyen la causa. El volumen atribuido a la red, y la facturación que se le calcula, sitúan los hechos, según esa calificación, en el terreno del tráfico a gran escala.
Las actuaciones abiertas en Suiza continúan y son las que determinarán la situación procesal del detenido. La orden europea se emitió por su presunta participación en la estructura, no como responsable único de la red.
Los Mossos no han detallado el número de agentes que participaron en el dispositivo ni si el arresto se produjo en la vía pública o en el interior de la vivienda.
El detenido, a disposición judicial y pendiente de extradición
El arrestado ya ha pasado a disposición judicial, según el comunicado policial. Los Mossos le atribuyen delitos contra la salud pública con una pena de 20 años de prisión. Queda pendiente su extradición a Suiza, donde se continuará con las actuaciones judiciales abiertas.
Las órdenes europeas de detención y entrega se basan en el reconocimiento mutuo de resoluciones judiciales entre los Estados miembros. Una vez localizada la persona reclamada, la decisión sobre la entrega corresponde a la justicia del país en el que ha sido detenida, que comprueba la identidad del arrestado y analiza los motivos de la reclamación.
El siguiente paso será la resolución del procedimiento de entrega. Hasta entonces, el detenido permanece a disposición de la justicia española.
La entrega no se ha producido todavía. El detenido mantiene la presunción de inocencia mientras no exista una condena firme. La investigación sigue abierta.

